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La “ASOCIACIÓN VICENTE BELTRÁN ANGLADA” se constituyó en Barcelona, bajo el signo de géminis del año 2007. Puedes acceder a la sección "quienes somos" en  "Inicio-Bienvenido/a.    

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Uno de los trabajos fundamentales de La Asociación es transcribir las conferencias a formato pdf. Accede al area de descargas para guardarlas en tu ordenador en formato pdf o mp3.

El Triple Proyecto Jerárquico

El Triple Proyecto Jerárquico

Durante el Festival de Wesak del año 1955, tuvo lugar en Shamballa un magno Concilio presidido por el Señor del Mundo, SANAT KUMARA donde se dio a conocer EL TRIPLE PROYECTO JERÁRQUICO.  

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Vicente Beltrán El Amigo

MIS RECUERDOS DE VICENTE BELTRÁN ANGLADA

Era al atardecer de un soleado día del mes de septiembre de 1941. Me encontraba en Valladolid en un barracón de madera ubicado en un recinto vallado con alambradas. De repente la voz del guardia de la puerta me llamó. Los penados que estaban de descanso en el barracón se sorprendieron. “Que vienen a por ti”, me dijo alguien. Me levanté del suelo en el que estaba y me dirigí al puesto de guardia. “¿A quien esperas? me preguntó el cabo. “Yo...., a nadie.”, respondí. “Pues ahí fuera hay un soldado de artillería que pregunta por ti.” Fui a la puerta de entrada del recinto, guardada por un soldado y vi junto a él a otro soldado con las insignias de su regimiento. Me vio éste y me preguntó si yo era Rafael Conca Botella. Sorprendido afirmé con la cabeza. “Sí –contesté, soy yo.” Entonces pidió permiso al guardia de la puerta para entrar. Ya dentro del patio o recinto vallado me ofreció su mano, yo extendí la mía y nos dimos un cordial apretón. Me lo llevé al barracón, a un lugar libre de curiosos.

“Soy –me dijo- Vicente Beltrán Anglada. He venido a visitarte porque así me lo ha pedido un buen amigo mío, y creo –me miró- que también lo es tuyo. Mi  mirada le interrogó. “Se trata de Leandro Getino, de la Sociedad Teosófica.”, me aclaró.

Se me iluminó la cara de alegría. Hacia tiempo que  no tenía noticias del grupo de entrañables amigos con el que me relacionaba en mi pueblo natal. Yo no conocía ni sabía nada de Vicente. Leandro Getino no me dijo nunca que lo tenía como amigo. Realmente éste, Leandro, era un buen amigo de mi familia. Mi padre y él junto con otros amigos fundaron en mi pueblo, Alcoy, una Rama teosófica, la Rama Sophia que inscribieron en la Sociedad Teosófica de España, aunque eso es otra historia.

 

Vicente observó mi cara de extrañeza. “¿No te ha escrito Getino?” me preguntó. “No”, contesté.

Aunque no era nada raro que se perdiese una carta dada la estricta censura que existía entonces. “Bueno, es igual”, me dijo. “He venido por indicación suya. Recibí una carta de él en la que me sugería que viniese a verte. Yo –continuó- pertenezco al regimiento de artillería que está aquí, en Valladolid, y hoy dispongo de un rato para charlar contigo. Leandro y yo –prosiguió- mantenemos una buena amistad. Nos une la misma aspiración espiritual. Confío en que tú también la compartas.” “Sí –contesté- me interesa mucho todo lo espiritual, más aún ahora que tanto necesito creer en lo transitorio de las situaciones amargas.”

Continuamos hablando. A mí las palabras de Vicente me producían una sensación de calma y de comprensión al mismo tiempo. Sabía ya por experiencia que no había vuelta atrás en el camino que había emprendido. Vicente me lo confirmó con lo que me iba diciendo.

Me estuvo hablando aquella tarde de algunas de sus experiencias en otros planos, de donde me dijo que a menudo recibía mensajes. Yo conocía este tipo de comunicación por alguna de mis lecturas, por tanto consideré normal lo que me explicaba Vicente.

Pasó el tiempo volando aquella tarde. Vicente se despidió presuroso; tenía el tiempo justo antes de que pasasen lista en su compañía, la unidad militar a la que pertenecía. Le acompañé a la puerta casi en un estado de sonambulismo, sentía un raro bienestar.

La visita de Vicente se repitió varias veces. No era una visita diaria, venía cuando disponía de tiempo para ello. Yo le esperaba. Sabía que no siempre podía visitarme, y cuando venía me alegraba mucho. Hablábamos siempre de temas espirituales. A mí estas conversaciones me abrían nuevos e insospechados horizontes. En cierta ocasión me habló de sus viajes en cuerpo astral a otros planetas. Cuando hablaba de todo esto me quedaba boquiabierto. En una de esas ocasiones le pregunté por sus experiencias en esos viajes. Me miró sonriendo. “No puedo explicarte nada, pues posiblemente no lo comprenderías, pero puedo decirte que tú también llegarás a tener estas experiencias. No ahora, más tarde, cuando te hayas desprendido del lastre que te mantiene aferrado a los aspectos materiales.”

Otro día, en plena conversación, paró de hablar repentinamente, buscó en el bolsillo de su guerrera un bloc y un lápiz, y se puso a escribir. Cuando terminó me dijo que había recibido un mensaje de planos internos. Me lo enseñó, estaba escrito con letra grande y apresurada, aún me parece que lo estoy viendo. Lo leí y me asombró su contenido. Era de una gran elevación espiritual. Me explicó que estos mensajes en ocasiones contenían falsedades.

“Existen entidades –me dijo- que usurpan la identidad de seres elevados. Naturalmente sus mensajes son de baja calidad. Yo ya me he enseñando a discernir sobre ellos; la mayoría de veces los rechazo.”

Creo que he explicado lo más importante de nuestros breves encuentros. La última vez que vino me dijo que estaba esperando de un momento a otro que llegase a su unidad la orden de traslado. “Seguramente nos trasladarán a Castellón de la Plana” me dijo. Cuando se fue nos despedimos. Tuve la impresión de que quizás no volvería a verle. Pero guardaba en lo más recóndito, en mi mundo interno, la riqueza de sus enseñanzas.

Ya no he vuelto a saber de él. Sólo he sabido de Vicente a través de los trabajos que periódicamente publicaba en la revista “Conocimiento de la Nueva Era”, a la cual estaba suscrito. A los presentes “recuerdos” acompaña una fotocopia de uno de sus escritos en esta revista publicado en 1970.

Rafael Conca Botella, Enero de 2008

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Ilustraciones Devicas

Los Agnis de Fuego El Atomo Permanente Agentes directos de los Grandes Ángeles La expresión vibrante de un Deva superior  La Expresión Simbólica Dévica Signos de una ceremonia litúrgica Conversación dévica entre dos Ángeles Entidades devicas de alta evolucion espiritual Los Espiritus de la tierra o Gnomos Un proceso de Construcción en materia etérica Proceso de desarrollo de un óvulo fecundado Formas elementales del plano astral Movimiento de los Devas al surcar el espacio etérico Los espíritus de la tierra o gnomos Formas geométricas creadas en el éter Elementales constructores del reino vegetal o hadas La actividad del Fuego de Kundalini LOS ANGELES DE LA LUZ RESPLANDECIENTE Ondinas en un rio, en una cascada y en el mar Un ángel constructor presidiendo un nacimiento Protección angélica de unos templos Los AGNIS, "Señores de las Salamandras" Algunas formas de SILFOS Silfos generando un viento huracanado El arte de simplificacion devica El Trabajo Dévico de Elaboración

Los Agnis de Fuego


Todos los fenómenos de carácter ígneo en la vida de la Naturaleza son provocados por estas prodigiosas Entidades Dévicas. Los AGNIS son expresiones consientes del Fuego Creador de la Naturaleza y, según sea el impulso ígneo que determinan, pueden ser clasificados bajo tres Jerarquías principales: Los indescriptibles AGNIS que promueven el Fuego Eléctrico Universal, el FUEGO DE FOHAT, y son una expresión del Primer Rayo Cósmico. Los cualificados AGNIS que producen la vitalidad espiritual de los mundos y fomentan el desarrollo de la autoconciencia humana. Se les denomina "Señores del Fuego Solar" y están misteriosamente vinculados con las energías de Segundo Rayo Cósmico. Los potentísimos AGNIS relacionados con el FUEGO DE LA MATERIA, llamados en términos jerárquicos "LOS MANTENEDORES DEL FUEGO". Constituyen en su totalidad el FUEGO DE KUNDALINI. Están místicamente enlazados con la obra del Tercer Rayo Cósmico, cuya expresión oculta más corrientemente conocida es la Actividad del Tercer Logos o del Espíritu Santo.

El Atomo Permanente


El principio de la vida física del ser humano. Espermatozoides en proceso de desarrollo. El que irradia más luz llevará el átomo permanente físico alrededor del cual será estructurado un nuevo cuerpo humano. El proceso es dirigido enteramente por los devas lunares, aunque sujetos a la presión solar del Ego. Este proceso es percibido clarividentemente desde el plano mental superior. Téngase en cuenta que todas las incidencias son observadas en el nivel etérico superior; de ahí las aparentes diferenciaciones en su forma que las que solemos apreciar en el mundo físico, auque se noten algunas semejanzas.

Agentes directos de los Grandes Ángeles


Corresponden a una categoría especial de ANGELES cuyo cometido es la dirección del trabajo constructor de una infinita legión de elementales constructores. Poseen una evolución superior a la humana y su presencia infunde en el ánimo de quien puede contactarles una indescriptible paz y potente dinamismo. Habitan en los impenetrables retiros etéricos de las altas montañas, los fértiles campos y los extensos y verdeantes prados. Son de impresionante estatura, aunque pueden adoptar a voluntad la estatura natural del hombre. Según hemos podido constatar son agentes directos de los grandes ángeles cuyas esplendentes vidas cualifican a los reinos de la Naturaleza. No desdeñan establecer contacto con los seres humanos si aprecian en ellos sinceros móviles de acercamiento espiritual al mundo dévico. Algunos de tales Devas facilitaron nuestra introducción en ciertos misterios alquímicos que se realizan en los ocultos y secretos retiros de la Naturaleza.

La expresión vibrante de un Deva superior


He aquí la expresión vibrante de un Deva superior intentando establecer contacto con un ser humano. La cualidad vibratoria de los sonidos, formas y colores sólo puede ser parcial e imperfectamente registrada en el grabado pese a que el señor GUMI, que es un excelente artífice en el arte de la expresión, ha logrado matizar adecuadamente aquella cualidad vibratoria llevándola del plano mental, un espacio de cinco dimensiones, al nivel de la expresión física la cual, en orden a las limitaciones del plano del dibujo, sólo puede representar dos. Esta singularidad revela la calidad del artista y su perfecto dominio de los éteres dentro del campo conceptual de los sentidos físicos. Al final, como siempre, la firma o rúbrica del Deva.

La Expresión Simbólica Dévica


Esta expresión simbólica dévica fue captada magistralmente por el señor JOSEP GUMI en el curso de una conferencia pronunciada por el autor del libro en la que hacía mención específica a la naturaleza psicológica de las actividades dévicas. La belleza de los dibujos y la armonía de sus trazos geométricos indican la presencia de una Entidad angélica que desde el plano mental intentaba inspirar al conferenciante sobre algún punto que consideraba importante para la mejor comprensión de la temática dévica. Vean, al final de los grabados, aquel que define y particulariza al Ángel cuya presencia fue contactada en los niveles sutiles.

Signos de una ceremonia litúrgica


Signos aparecidos en los éteres del espacio y captados durante el curso de una ceremonia litúrgica de carácter religioso. Tales signos son respuestas evocativas de un Ángel de elevada integración espiritual correspondiendo al fervor y sinceridad con que es efectuado el acto religioso. Véanse las cruces que aparecen en casi todos los grabados, hasta que al final aparece una especie de templo con la cruz en la parte más elevada, siendo este símbolo la forma característica mediante la cual el Ángel se define y cualifica.

Conversación dévica entre dos Ángeles


Conversación dévica sostenida entre dos Ángeles muy evolucionados. La simplicidad de formas geométricas al principio de la misma contrasta evidentemente con la riqueza de significados que pueden captarse al final de la misma. En el curso de la conversación son mencionados algunos Devas astrales, denominados esotéricamente "Señores de la Media Luna", los cuales, al parecer, están jerárquicamente bajo las órdenes de dichos Ángeles y cumplen ciertas disposiciones de trabajo. Los dos grabados finales son la representación característica de aquellas dos Entidades angélicas, cada cual con su propio simbolismo y significado.

Entidades devicas de alta evolucion espiritual


He aquí la representación objetiva, utilizando la clarividencia superior, de unas Entidades Dévicas de alta evolución espiritual. Las dos que aparecen en el lado derecho de la imagen pertenecen a la Jerarquía Angélica que hemos descrito como "Ángeles Familiares" en nuestro Tratado Esotérico. El ANGEL representado al lado izquierdo del grabado pertenece a una Jerarquía superior de AGNISVATTAS. Algunos de tales ANGELES sobrepasan en evolución a nuestro ADEPTOS y constituyen las fuerzas vivas que se hallan en la base de la evolución humana. Según se nos dice esotéricamente, tales ANGELES provienen del planeta VENUS y están en la Tierra desde hace dieciocho millones de años, cuando fue instaurada la JERARQUÍA ESPIRITUAL en nuestro mundo (Venida de SANAT KUMARA y de los SEÑORES DE LA LLAMA, "Doctrina Secreta").

Los Espiritus de la tierra o Gnomos


Se los denomina generalmente GNOMOS y puede vérseles corretear por los prados, por los campos y por los bosques. Adoptan a veces una figura casi humana, singularmente aquellos que viven en las cercanías de las casas de campo o fincas con muchos árboles, sintiendo una especial predilección por los niños con los cuales les gusta jugar y adoptando frecuentemente, ya que son grandes imitadores, las formas de las criaturas y aún de las personas mayores auque visiblemente deformadas y a veces estrafalariamente vestidas. La misión de los GNOMOS es el crecimiento de las plantas y el lento desarrollo de las piedras de la superficie de la tierra en cuyas interioridades viven, pero pueden habitar también en el interior de los árboles secundando la labor de los devas constructores del Reino vegetal que cuidan del desarrollo de los mismos. En la parte superior de la página ilustrada puede contemplarse a un espíritu de la tierra aportando substancia etérica que incorpora a cualquier vegetal en proceso de crecimiento. Las demás figuras corresponden a especies distintas de GNOMOS. Algunos, como podrá observarse, adoptan formas típicamente vegetales. Los hay prácticamente de todos los colores, aunque predominan los que constituyen su elemento natural, el verde de la Naturaleza, el de las piedras que les sirven de habitáculos y el de la tierra de los lugares en donde habitualmente residen y trabajan.

Un proceso de Construcción en materia etérica


Proceso de Construcción en materia etérica de formas animales por parte de especializados "elementales constructores". Los diseños arquetípicos de estas formas están a cargo de unos cualificados Ángeles en el plano mental. Estas formas aparecen a la vista del observador clarividente muy vaporosamente y aparentemente sin consistencia. Sin embargo, a medida que el éter que las compone se va densificando, va teniendo lugar sincrónicamente una actividad paralela en los niveles densos que las hace plenamente objetivas. Se trata de un proceso de gestación inseparable de la actividad de la Vida en cualquier plano o nivel de la Naturaleza. En los distintos grabados podrán apreciarse formas de animales marinos, de aves, reptiles y paquidermos en proceso de integración material.

Proceso de desarrollo de un óvulo fecundado


Proceso de desarrollo en el interior del óvulo fecundado, visto clarividentemente. Etapas en orden descendente: Mineral, Vegetal, Animal, Semihumana y Humana. Todo este proceso es visto considerablemente aumentado en la luz astral desde el nivel etérico superior, con cuatro etapas definidas que corresponden a la actividad de cada uno de los Señores del Karma.

Formas elementales del plano astral


He aquí la representación objetiva de algunas formas elementarias, tal como suele percibirlas el clarividente entrenado al observar los niveles más densos del plano astral. Son formas repulsivas y de carácter siniestro que encarnan las tendencias instintivas de un gran sector de la raza humana.

Movimiento de los Devas al surcar el espacio etérico


Estos dibujos indican las distintas modificaciones del éter como reacción al movimiento de los Devas al surcar el espacio etérico dentro del cual vivimos inmersos. La luz, el color, el sonido y las formas geométricas resultantes son en todo momento "expresiones dévicas" y la fulgidez, belleza y colorido de tales modificaciones etéricas del espacio, le indican al entrenado observador clarividente el grado de evolución de los Devas que las producen.

Los espíritus de la tierra o gnomos


Como podrá observarse en el grabado, tales "espíritus de la tierra" adoptan vagamente la figura humana, siguiendo ciertas leyes definidas en el orden evolutivo de la Naturaleza. Los espíritus de la tierra constituyen una variedad –aunque menos evolucionada– dentro de la gran familia de los GNOMOS. No hay lugar en la Tierra en donde las condiciones climatológicas no permitan el desarrollo de la más leve brizna de hierba, que tras de su germinación y desenvolvimiento natural no se halle oculta la obra de los espíritus de la tierra. Invisibles al ojo humano corriente, suelen aparecer y hacerse visibles a la visión inocente de los niños, quienes poseen todavía visión oculta, y a la de los seres humanos de elevada integración espiritual que han desarrollado clarividencia en las regiones etéricas del espacio. Estos espíritus de la tierra actúan generalmente en grandes concentraciones, ya que pertenecen a un alma grupo dentro del reino de los Devas, confinada en la primera región etérica del plano físico. Gracias a su actividad natural, la tierra puebla de verdeantes prados, de toda clase de arbustos y de la extensísima variedad de plantas silvestres. Su obra puede ser apreciada también en la germinación y desarrollo de las humildes semillas, plantadas en cualquier maceta o lugar en nuestros hogares en donde el aire y el sol puedan penetrar. He ahí una obra mística de la Naturaleza, un eterno milagro de estas pequeñas criaturas del éter que todavía no hemos logrado apreciar.

Formas geométricas creadas en el éter


En este grabado podrá observarse un conjunto de bellas e inspirativas formas geométricas creadas en el éter por ciertas formas dévicas utilizando la luz y el sonido. El espacio etérico –visto clarividentemente– nos muestra siempre estas hermosas creaciones angélicas, las cuales cambian de forma con inusitada rapidez y sólo detienen su movimiento en las infinitas oquedades del espacio cuando alguna de tales figuras geométricas debe ser adecuadamente "sustanciada" con fines de manifestación objetiva. Podrán ser apreciadas también las formas astrales de unos Devas, captadas en el interior de un templo cuando era ejecutada al órgano una delicada pieza musical de carácter litúrgico.

Elementales constructores del reino vegetal o hadas


Esta definida especie de elementales constructores, en multiplicidad de variantes, pertenece a un particular grupo de ONDINAS y su principal cometido es elaborar o confeccionar las flores que adornan la Naturaleza. Están muy peculiarmente enlazadas, por tanto, con la evolución del Reino vegetal. Resulta muy curioso y singularmente interesante ver cómo trabajan estos pequeños y bellísimos devas constructores en su elemento natural, el vaho húmedo de la Naturaleza cuando los rayos del sol calientan la tierra. Hay HADAS en un increíble número de tonos cromáticos ya que es muy numerosa la lista de flores en el Reino vegetal, algunas de ellas de rara y espectacular belleza. Secundadas por cierta especie de SILFOS del aire "pintan las flores" dotándolas de aquella suntuosidad de colores que puede ser apreciada por doquier, así como también de su especial e inconfundible perfume. Las HADAS son bellas y juguetonas y puede apreciárselas clarividentemente casi por todas partes, en los lugares en donde haya plantas con flores, árboles frutales e hierbas aromáticas. Hállanse muy particularmente activas durante la estación primaveral en la que la Naturaleza cubre de verdor y de flores los prados, los valles, los bosques y los jardines.

La actividad del Fuego de Kundalini


He aquí una curiosa descripción de cómo ven los Devas superiores la actividad del Fuego de Kundalini a medida que se introduce en la vida evolutiva de los Reinos de la Naturaleza. a) Reino mineral, un solo pétalo desarrollado. b) Reino vegetal, dos pétalos. c) Reino animal, tres pétalos. d) Reino humano, cuatro pétalos (chacra Muladhara). Otra descripción simbólica, facilitada asimismo por Devas de gran evolución espiritual, de cómo el Fuego de Kundalini se expresa en sus vidas. Obsérvese la coincidencia de tales grabados con una sección horizontal de la columna vertebral humana desde el ángulo esotérico y cómo aparecen también, aunque en forma de una mística flor, IDA, PINGALA y el sector central medular ocupado por SUSUMMA. Este último adopta, como verán, la forma de un corazón. Este tercer grabado corresponde a la proyección de un Arquetipo mental que Ángeles de superior jerarquía espiritual introdujeron en nuestra mente. En él se aprecia la evolución espiritual de las dos corrientes de vida humana y dévica desde sus remotos orígenes universales hasta que ambas logran fusionarse íntegramente en el ser ANDRÓGINO, mitad hombre, mitad deva, con el cual se cerrará un ciclo de perfección planetaria. Vean la belleza eximia de esta descripción en el grabado final.

LOS ANGELES DE LA LUZ RESPLANDECIENTE


O mejor dicho, los ANGELES DE LA LUZ RESPLANDECIENTE. La salvaguarda del alma, después que ha dejado su cuerpo físico, no corresponde ya a los seres humanos, a sus deudos, amigos o parientes, por mucho que la amen y quieran ayudarla en sus invocaciones, a menudo potentemente egoístas y negativas, sino que corresponde a la actividad de aquellas benditas Entidades dévicas que llamamos esotéricamente LOS ANGELES DE LA LUZ RESPLANDECIENTE. Éstos acogen al alma seguidamente desde el momento físico de la muerte, cuando roto ya el "sutratma" o "hilo de la vida", que lo unía al cuerpo, la envuelven en un manto de quietud y propician su entrada en el plano astral. El grabado viene a representar las etapas específicas que se suceden a medida que el alma va dejando el cuerpo y va entrando bajo la benéfica influencia de estos Ángeles de la Luz, que presiden el fenómeno de la muerte.

Ondinas en un rio, en una cascada y en el mar


Como sucede con todos los elementales constructores hay ONDINAS de distintas especies y grados de evolución. Su elemento natural de expresión es el agua y puede vérselas en grandes concentraciones en la profundidades de los océanos, en los lagos, en los ríos, en las cascadas, etc. Su gozo es el movimiento del agua y puede observarse a todo tipo de ONDINAS, saltando y jugueteando con la espuma que produce el agua de los ríos al chocar contra las piedras que encuentra a su paso. Son de color predominantemente verde, aunque las hay también azules y de gran belleza en el seno de las aguas tranquilas de los lagos. No rehuyen la presencia del hombre y la tradición marinera que habla de sirenas no hace sino referirse a alguna especie particular de ONDINAS habitantes de los grandes mares u océanos. En el gráfico varios tipos de ONDINA. Las del centro y mano derecha corresponden a ONDINAS percibidas en las márgenes de un río descendente de una alta montaña. Arriba, a la izquierda, una ONDINA percibida cuando surge de la espuma provocada por una pequeña cascada y en la parte inferior dos ONDINAS abrazadas percibidas en las orillas de un mar en calma.

Un ángel constructor presidiendo un nacimiento


Un ángel constructor, presidiendo el acto de nacimiento de una criatura humana. La luz que lleva consigo, es un símbolo de alumbramiento. Este ángel, no es el elemental constructor, sino un Agente del Gran Deva, el Arcángel KSHITI, Señor del Plano Físico, dándole la espiritual bienvenida al recién nacido.

Protección angélica de unos templos


Protección angélica de unos templos en donde son efectuados regularmente cultos religiosos o ceremonias litúrgicas. La forma etérica de estas creaciones es de singular belleza y la intensad y delicadeza de los colores percibidos demuestran la calidad espiritual de los cultos y el grado de religiosidad de los fieles asistentes. Los Devas se limitan a construir dichas formas en el éter de acuerdo con la calidad de las vibraciones emitidas. Su actividad protectora siempre será, en todo caso, de orden impersonal.

Los AGNIS, "Señores de las Salamandras"


Las hay de muchas especies, aunque la forma típica de las salamandras es la "unas lenguas de fuego" surgiendo del centro de cualquier núcleo de materia en ignición, desde el pequeño fuego del hogar hasta una gigantesca erupción volcánica. Siguen siempre el rastro de un AGNI, o "Señor de las Salamandras" quien extiende el fuego en todas las direcciones posibles, siendo sus inmediatos colaboradores una especie particular de Silfos que "mueven el aire para que se introduzca el fuego". Los AGNIS son mucho mayores que las salamandras y observados clarividentemente se les percibe bajo multiplicidad de formas, aunque siempre bajo intensos y brillantes resplandores ígneos. Comandan a las salamandras las cuales son apreciadas indistintamente bajo la figura de "virutas ígneas" en incansable movimiento. Los AGNIS, "Señores de las Salamandras" que aparecen en el gráfico son de la especie más corriente, aunque apreciados durante el desarrollo de grandes fuegos. El AGNI situado al final, mano derecha de la imagen, fue captado en los fuegos de una fundición entrando y saliendo de las masas ígneas de metal fundido seguido de un largo rastro de salamandras. El de la parte superior izquierda fue observado durante el incendio de un bosque.  

Algunas formas de SILFOS


He aquí algunas formas de SILFOS, tal como son percibidas por un observador dotado de clarividencia etérica. Se mueven a grandes velocidades por la inmensidad del aura planetaria y la facultad de percibírseles reside no solamente en la rapidez de sus movimientos, sino también en el frecuente cambio de forma que adoptan en el éter. El color de los SILFOS es predominantemente azul y se confunden con el color azul del cielo. Se les observa en grandes grupos y desplazándose por el espacio, bajo la misteriosa dirección de un Deva del aire de mayor evolución. En el centro de la imagen puede apreciarse a uno de estos SILFOS más evolucionados. Como podrá observarse su forma se asemeja vagamente a la de ciertos pájaros, aunque su inteligencia es muy superior a la de estos bellos exponentes del mundo animal. Se les percibe al frente de grandes concentraciones de pequeños SILFOS operando en el espacio y creando allí las condiciones precisas que originan los fenómenos del viento, de la lluvia y de la electricidad atmosférica. Algunas especies de SILFOS, de la categoría especial del que puede contemplarse en la parte superior derecha de la página ilustrada y al final de la misma, ambos en posición descendente, colaboran con los devas del Reino vegetal para colorear las flores y sazonar los frutos.

Silfos generando un viento huracanado


Las imágenes que pueden apreciarse en este grabado fueron captadas durante el proceso de formación de un viento huracanado en las altas montañas. Las constituían una cantidad impresionante de SILFOS, siendo comandados en su acción por un Deva del Aire de mayor evolución, el cual constituía el eje principal de aquella actividad. Puede observársele en la parte inferior de la imagen desplazándose por el espacio a impresionantes velocidades, dejando tras de sí gran cantidad de chispas eléctricas y formando vastos remolinos, uno de los cuales puede ser apreciado en la parte superior del grabado girando con extraordinaria rapidez como una gigantesca turbina y desplazando el aire en la dirección que señala el Deva director. Otra forma de remolino puede observarse en la parte derecha. El Deva, en este caso, se halla en el centro y no se desplaza como el del caso anterior; así el viento o aire en movimiento es apreciable en todas direcciones y no en una dirección definida. Adviértase la diferencia de matices entre uno y otro. La velocidad de desplazamiento origina un color muy parecido al azul del cielo, por lo cual resulta muy difícil ser percibida la acción de los SILFOS. Cuando el centro de la misma se halla localizada en un punto determinado del espacio, los colores son diferenciados por cuanto es más lenta la actividad total de los ESPÍRITUS DEL AIRE. Pero, tanto en uno como en otro caso, el espectáculo es realmente maravilloso...

El arte de simplificacion devica


El Arte de la Simplificación es eminentemente dévico. Obedece a razones que escapan lógicamente al examen intelectual. La visión del Deva simplifica las cosas objetivas de la Naturaleza, conformándolas a su íntima naturaleza angélica. Viene a ser como el bosquejo del artista efectuado antes de emprender el trabajo de construcción de determinada obra, sea el proyecto de un edificio, de un cuadro, de una estatua, etc. La base oculta de cualquier construcción se halla en su más absoluta simplicidad; después le son añadidas todas las complejidades sustanciales que la harán objetiva. El Ángel va de la esencia a la sustancia, el hombre de la sustancia a la esencia... Cuando ambas corrientes de vida, la dévica y la humana, se refundan en el centro del equilibrio místico que enlaza la esencia y la sustancia, el planeta Tierra penetrará en otras más esplendentes regiones del Universo. Observen el grabado y utilizando la imaginación les será posible relacionar las formas simplificadas de la visión dévica con aspectos objetivos de la vida de la Naturaleza. Muchos artistas cualificados en el arte expresivo del dibujo y del diseño utilizan a veces este sistema natural de simplificación angélica.

El Trabajo Dévico de Elaboración


En este grabado podrá observarse el proceso de elaboración de un fruto cualquiera en la vida del reino vegetal, desde el momento mismo de su sustanciación etérica hasta su plena maduración. Sígase el proceso examinando la numeración inscripta en el grabado: 1. Elementales sustanciadores condensan el éter del espacio constituyendo con el mismo una materia densa, plástica y maleable, aunque perceptible únicamente en las regiones del primer nivel etérico del plano físico. 2. Un elemental constructor, de la especie dévica correspondiente a la calidad del fruto, se introduce en el interior de aquella sustancia, encarna en ella –si podemos decirlo así– y la va dotando de las propiedades naturales requeridas de sabor, constitución molecular y forma, etc., de acuerdo con los ciclos ocultos o tatwas de la Naturaleza y de la calidad de la sabia ascendente por el interior del árbol o de la planta. 3-4. El proceso continúa siguiendo reglas de construcción muy estrictas, a las cuales el elemental constructor se adapta sin esfuerzo alguno. 5-6. El fruto ha llegado a su plena expansión o madurez, pero el elemental constructor permanecerá ocultamente dentro del mismo hasta el momento en que sea arrancado del árbol o caiga al suelo cuando empieza a secarse. 7. Obsérvese en el exterior del fruto a un pequeño deva dando los últimos retoques a la obra emprendida por los elementales constructores. Esta actividad final de “pigmentación” o pintado del fruto constituye la misión de ciertos pequeños silfos del aire.
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