"...cuando una persona está apegada a cualquier cosa de la vida, no puede tener atención, no puede desarrollar el espíritu de observación, que es el espíritu de síntesis, y por lo tanto está constantemente debatiéndose dentro del conglomerado de efectos kármicos que lleva arrastrando desde el principio de los tiempos. Me parece que podíamos decir: ¡basta!, y empezar de nuevo, reorientar la vida, y aquí hay una pequeña aula de enseñanza si queremos aprovecharla…."

Sobre el fracaso y la ley de discipulado, conferencia 18 de octubre de 1984