"El proceso meditativo, desde sus primeras fases llamadas de concentración y pasando por las fases intermedias de discernimiento reflexivo, culmina en las altas cimas de la contemplación. En este punto de integridad causal la mente ha quedado profundamente silenciosa, "enteramente vacía de sí misma" -tal como suele describirse en términos filosóficos- y es en tal estado que el hombre puede establecer contacto directo y consciente con el Ángel Solar."

Extraído del libro "Mis experiencias espirituales"