"El Mago ha de poseer una mente debidamente entrenada en el arte de la visualización, es decir, de creación de toda clase de imágenes y formas de pensamiento, así como ser capaz de mantener firmemente en ella y durante todo el tiempo que sea necesario “un cuadro” de las situaciones que quiera provocar en el ambiente previamente escogido. La visualización mental indica un alto grado de concentración, y los devas invocados bajo imposición mágica deberán “materializar” aquel cuadro y llevarlo a la objetividad con todas las propiedades físicas inherentes a la “corporeidad y tangibilidad”. 

La Estructura Dévica de las Formas, capítulo XII.