“El sonido mantrámico OM no se aprende enseguida, esto queda ya esotéricamente por descontado, es el producto, yo diría, de muchos años de experiencia en la pronunciación. Cuando realmente la persona ya no quiere, ya no desea, ya no está interesada en pronunciar el OM, es cuando el OM le pronuncia a él. Así que no es el hombre el que pronuncia el OM sino que es el OM que pronuncia al hombre, y hay que llegar aquí por un proceso, digamos, muy escalonado de efectos mentales.”
 
El Sentido de la Entonación Mántrica, conferencia 15 de octubre de 1981