"La lucha, tal como humanamente la entendemos, es decir, como una reacción contra algo o contra alguien, jamás nos acercará a la Morada de los Ángeles del Silencio... Lo que realmente precisamos es darnos cuenta, 'sin lucha ni resistencia alguna', de las cosas que sobran en nuestra vida no para sofocarlas ni para destruirlas, sino para que nos revelen, frente al drama kármico de nuestra vida, 'sus verdaderas razones y motivos'."

Del libro Estructuración Dévica de las Formas.