“...en tanto estés en contacto con el Maestro tienes paz, cuando dejas de estar en contacto con el Maestro piensas o argumentas sobre la paz a conquistar, y entonces la paz desaparece, porque el Maestro está mas allá del pensamiento organizado, está pensando con la mente de Dios, de extraordinarias perspectivas, y este punto toca el misterio de la vida del iniciado. La mente del iniciado es un océano sin orillas, es un continente sin fronteras.”
 
Discernimiento y Atención, conferencia 11 de febrero de 1982