"La mente, silenciosamente expectante, no es capaz de reproducir ningún movimiento ambiental. No posee cualidad alguna, está serena, apacible, es como el lago de aguas tranquilas y silenciosas, y refleja la verdad en todo. Para calmar el río de nuestro turbulento lago hay que hacer solamente una atención formidable a todo cuanto ocurre, sin adherirse, como decíamos ayer, sin aplaudirnos ni condenarnos."
 
Las reglas básicas del Agni Yoga, conferencia en  Madrid 22 de mayo de 1981