“La adaptación serena al curso sereno e inmutable de los hechos kármicos que se van realizado es un eterno devenir, 'un dejarse moldear' por el Alfarero divino de nuestra vida, quien sólo puede actuar si nuestro barro es blando, maleable, flexible... Una mente serena y tranquila y una sensibilidad emocional abierta totalmente a las grandes corrientes astrológicas de manifestación cíclica es la base de la Realización individual.”
 
Del libro Conversaciones Esotéricas.