Nunca como ahora será preciso atenerse a las gloriosas máximas de “Luz en el Sendero” resumidas en la percepción del “Grito lejano”, aquel grito, que es la voz del Ángel Solar rasgando desde tiempos inmemoriales los éteres del espacio interior tratando de llegar a nuestros oídos.
De ahí que el único sistema de acercamiento consciente al Ángel Solar de nuestra vida, a nuestro primero y único Maestro, es mantener el oído atento, delicadamente sensibilizado por un gran número de silencios, constante y persistentemente orientados hacia adentro, hacia aquel centro de conciencia que arranca en forma de vida desde el corazón, penetra en la mente y desde allí asciende hacia arriba, hacia las más elevadas cumbres de nosotros mismos, borrando con su estela de luz el recuerdo de pasados errores, de deseos inconsumados y de todo germen de pasión humana.
La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad. 1ª edición digital, pág 27
«…el Mago, el Curador o Taumaturgo ha de haber establecido dentro de sí zonas neutras lo suficientemente amplias como para poder introducir la energía que generan, a través de su mente organizada, en aquellas partes de los vehículos de los pacientes afectados por el desequilibrio producido por el «conflicto de la polaridad». Utiliza muy sabía y definidamente la energía neutra, suma de las polaridades.»
Del libro «Magia Organizada planetaria», capítulo VII.
No podemos ni debemos ofrecer “métodos de acercamiento”, sistemas de disciplina”, ni “caminos de perfección”, cuando nos referimos a ese estadio particular de la conciencia del hombre en pos de la estela gloriosa del Ángel Solar.
La conciencia del hombre moderno en su triple vertiente espiritual, social y humana ha de sumergirse en la integridad de su propio destino, y recorrer el sendero glorioso hacia la luz,
“Se impone, repito, el conocimiento propio como solución única al tremendo problema de la vida humana, pues toda individualidad que no posea un claro sentido de sus valores psicológicos y de sus capacidades de acción social, será siempre un peso muerto dentro del proceso altamente social de la existencia.”
Del libro Conversaciones Esotéricas, edición digital página 88
“El Mago, sea blanco o negro, puede crear “prodigios” o maravillas en el contexto ambiental, pero la naturaleza de tales fenómenos tendrá que fundamentarse lógicamente en el poder de concentración mental sobre una idea determinada, obedeciendo al impulso de una intención definida e impregnando aquella idea del suficiente dinamismo como para suscitar dentro de las profundidades del éter, la necesaria reacción que debe producir por substanciación unas determinadas formas ambientales, físicas o psíquicas.”
Del libro Conversaciones Esotéricas, página 25, edición digital.