Reconciliación perfecta de la Religión y de la Ciencia

En una de nuestras conversaciones anteriores tratamos el tema siempre interesante del Karma, relacionándolo con las leyes misteriosas de la gravedad que rigen el proceso infinito de la Creación universal y tratando de hallarle un significado realmente plausible al destino del hombre aquí en la Tierra. Nos introdujimos así en áreas esotéricamente reconocidas como “zonas de Misterio”, o espacios intermoleculares, desde un ángulo de consideración puramente científico. En orden a ello apreciamos que todo cuanto existe contiene una especie particular de gravedad la cual, sin duda alguna, es la causa motivadora del Karma o destino de todos los seres vivientes de la Naturaleza. En virtud de tales consideraciones llegamos a la conclusión de que el Karma es una Ley que se extiende a toda posible creación dentro del Universo y no solamente, tal como creíamos antes, al principio de nuestros estudios esotéricos, al Reino humano.  Esta Ley del Karma, consubstancial con el principio científico de la gravedad terrestre, está muy bella y poéticamente descrita en la mística leyenda oriental del BAGAVAD GITA, con sus principales protagonistas KRISHNA y ARJUNA, siendo este último una representación simbólica del aspecto gravitatorio o kármico que le permite a KRISHNA, simbolizando el Espíritu creador, expresarse en Espacio y Tiempo. 
 
Bien, hasta aquí todo parece perfecto. La idea en sí es grandiosa ya que permite unificar todos los principios científicos conocidos con la evolución espiritual del ser humano. Toda substancia psicológica individual, es decir, mental y emocional, procede del principio de gravedad que rige para la Materia, ya que todo el Universo es material y constituye la expresión física de un exaltado Logos Cósmico. El Karma viene determinado por el principio de gravedad, el cual suministra los elementos que producen la substanciación del éter que constituye el Espacio y con esta substanciación la posibilidad infinita de expresión de la vida espiritual. Como irán ustedes apreciando, los conceptos esotéricos se hacen cada vez más técnicos y científicos a medida que el planeta Tierra va introduciéndose en la luminosa faja celeste donde hace sentir su presión y particular gravitación la Constelación de Acuario, la cual condicionará con su benéfica influencia la totalidad de la Nueva Era, una Era singularmente técnica y científica en donde los valores espirituales no tendrán validez para las gentes si no adoptan expresiones rigurosamente mentales y técnicas. Esta condición planetaria a la cual vamos aproximándonos está muy especialmente dinamizada por la actividad del Séptimo Rayo, el Rayo logoico de la Magia, del Orden y del Ceremonial, cuya misión específica es introducir en los éteres planetarios ciertas poderosas energías que han de producir una verdadera Magia de Revelación en el corazón de un gran número de seres humanos. En orden a esta realidad, vamos a asistir durante el curso de los siguientes lustros a una Reconciliación entre las energías del Quinto Rayo de la Ciencia con las del Séptimo del verdadero Ceremonial Mágico, produciéndose entonces un cambio completo en las estructuras religiosas de las Iglesias de todo el mundo, matizadas la mayoría de ellas por las energías del Sexto Rayo de la Devoción, y llevando a todos los creyentes a una verdadera y saludable unificación de todos sus principios religiosos, los cuales adoptarán como única divisa de sus enseñanzas y de sus doctrinas a la Fraternidad de los Corazones. El proceso dogmático que caracterizó en el pasado las manifestaciones específicas del Sexto Rayo, el cual progresivamente va desapareciendo y “ocultando su Faz” -tal como esotéricamente se dice- cerrará su ciclo de expresión y dará lugar a una reconciliación perfecta de la Religión y de la Ciencia, abriéndose con ello las perspectivas de un orden social más justo y equilibrado. Como fruto de este mutuo acercamiento veremos aparecer progresivamente en la Tierra los nuevos ideales, aquellos que llevarán directamente a la criatura humana a la exacta comprensión de su destino creador y a la consumación de sus ansias infinitas de comprensión y de liberación.

“Conversaciones Esotéricas”, págs 159 1ª Edición Electrónica.

Agni Yoga: Serena Reconciliación

Bien mirado, y siendo conscientes de la gran herencia espiritual del pasado, vemos que ya el Señor BUDHA había descrito con palabras muy sencillas que iban directas al corazón de los hombres, la ética natural del AGNI YOGA: «La Verdad se halla por doquier, en el aire, en el mar, en el silencioso retiro de los bosques o en el tumultuoso fragor de las grandes poblaciones. Para descubrirla deberéis contemplarlo todo con suave atención y sencillez, más allá del placer de los sentidos y de las figuraciones mentales que sólo os traerán confusión y sufrimiento». Esta contemplación clara y sencilla de la Verdad recomendada por el Señor BUDHA puede ser realizada desde el centro místico del corazón, el corazón, el centro espiritual que se desarrolla por medio del Agni Yoga, que siendo el Yoga de Síntesis es, al propio tiempo y por ley de analogía, el Yoga del Equilibrio perfecto entre todas las razones aparentemente contradictorias de la Vida… La búsqueda de este centro de serena reconciliación constituye la gran aventura del AGNI YOGA, el Yoga de los discípulos de la Nueva Era, pero que puede ser compartido, sin embargo, por todos los aspirantes del mundo llenos de buena intención y de gran amor por la Síntesis.

Extracto tomado del libro “Introducción al Agni Yoga”, págs 28 1ª Edición Electrónica.

La esencia del Mensaje

La lectura atenta y meditativa de esta Introducción al AGNI YOGA, puede deparar grandes e importantes resultados de orden interno. En este libro no se ha tratado de medir la inteligencia del lector ni el grado de sus conocimientos, sino más bien inducirle a penetrar dentro de su corazón, en donde los sabios de todos los tiempos hallaron el manantial silente de toda posible sabiduría. La medida de lo pequeño y de lo grande en la vida humana es justificada desde el centro místico del corazón. Tal como decía en cierta  ocasión el Maestro K. H. «… la inteligencia humana está capacitada para medir las pequeñas verdades, el Amor, que es síntesis de nuestro Universo, trata de descubrir la Verdad, la esencia del propio Dios».   

AGNI YOGA es la Ciencia del Corazón y es un intento jerárquico de hacer que «las pequeñas voluntades de los hombres», reconozcan que en su pequeño corazón se halla la simiente de la Sabiduría de todas las épocas y que deben refugiarse constantemente en este íntimo Santuario si quieren hallar la paz y la serenidad de sus vidas. No hay poder alguno en el Universo, por elevado que sea, que pueda resistir los impulsos serenos del corazón. La mente ofrece posibilidades infinitas y de alcance extraordinario en la búsqueda de soluciones que atañen a la vida kármica del hombre aquí en la Tierra. Sin embargo, el conocimiento íntimo de las cosas y la liberación del karma son cosas del corazón. Es decir, que los conceptos mentales o intelectuales por profundos y significativos que sean, sólo pueden ofrecer soluciones externas y de carácter temporal; el corazón, por el contrario, ofrece soluciones eternas. 
 
AGNI YOGA, asentado en el Corazón, debe resolver definitivamente los problemas del tiempo y reducir progresivamente el volumen del karma. No hay que ser impulsivos ni impacientes. El trabajo a realizar dentro del corazón ha de ser tranquilo, suave y sereno… El Aula del conocimiento intelectual en donde aprendimos a ejercitar la mente, ha dejado de tener interés capital, hay que tratar de suspender por ello la profusión de sus múltiples actividades intelectuales y ver después serenamente lo que pasó. Deberá producirse lógicamente un silencio natural que es heraldo y precursor de profundas intuiciones. La imaginación, perdida en el vacío, tendrá que cumplir entonces una nueva y más dinámica acción, la de la representación subjetiva del Reino de Dios. Y ésta es una actividad del Corazón, no lo olvidemos. 
 
Esta INTRODUCCIÓN AL AGNI YOGA tiene un significado jerárquico, que Uds. habrán logrado captar sin duda en algunas páginas de este libro. Tal como ha sido explicado en ellas, los tiempos actuales son rigurosamente nuevos y no pueden ser comprendidos en extensión y profundidad utilizando los argumentos del pasado con todos sus atavismos y tradiciones, es decir, que «hay que partir de cero», como si fuésemos recién nacidos que por vez primera enfrentan la experiencia de la vida. La mente competitiva y separativa deberá ceder su lugar a la mente serenamente expectante, sencilla, libre y sin complicaciones. Todo el significado del AGNI YOGA se halla centralizado en este punto de transparencia mental que el corazón exige para poder revelar sus cálidos secretos y sus profundos misterios… El misterio se halla oculto en cada una de las zonas del espacio, el secreto va siendo progresivamente revelado a medida que la mente investigadora deja de perseguir metas ilusorias y se deje llevar serenamente por el tremendo impulso de la Vida, que es la expresión más real de la Verdad que el hombre constantemente busca. 
 
En el suave retiro del Ashrama, cuando todo se halla inmerso en la suprema Calma del Maestro, se aprende a escuchar la voz silente de las estrellas que hablan de paz, de fraternidad y de armonía… Es allí donde aprendí, casi sin darme cuenta, a sumergirme en las zonas misteriosas del Espacio en donde todo es luz y dinamismo creador. Tal es la esencia del Mensaje. 
 
«Introducción al Agni Yoga»
 
 

 

La adaptación es cultivar el silencio

Y aquí hay nuevas tendencias, las tendencias buenas y las malas luchando, ¿cómo vamos a aceptar una situación pisceana con una posición, o una decisión, o un acontecimiento que es típicamente acuariano? No se puede adaptar, se puede comprender y después pasar adelante. ¿O es que hay una transigencia entre el espacio y el tiempo? El tiempo siempre está reaccionando dentro del espacio, y el espacio –que es una entidad dévica- carece de reacción y, sin embargo, participa de todas las reacciones temporales. Y aquí hay un tema de meditación para los esotéricos. Tiene que llegar a comprender que cuando hablo del silencio hablo del espacio, y cuando hablo de la torre de marfil me refiero al tiempo. Y siempre estamos en ambas vertientes: en tiempo y espacio, y cuanto más espacio tenemos dentro de la mente menos tiempo tenemos en la mente, menos subterfugios, menos astucias mentales, menos conclusiones, menos afirmaciones de la personalidad, menos nada, menos todo. Y yo creo que nos estamos entrenando en grupo para llegar a una situación de esta categoría, iniciática, podríamos decir. Si no lo hacemos así, sufriremos mucho, si queremos de veras introducirnos en el Sendero espiritual, Sendero con mayúscula. No es un sendero perdido en el bosque, no es tampoco un atajo, es un Sendero que nace del corazón, es la tela de la araña sobre la cual la araña se transporta. Nosotros estamos creando también una especie de hilo que nos conecta con la Divinidad. Nos parece un sacrificio constante de adaptación, sin reacción. Se puede atar uno con la reacción, sí, con el esfuerzo, pero si hay una comprensión serena, si hay una serena atención hacia los acontecimientos, si somos capaces de comprender a los amigos, a los hermanos, a los seres queridos en virtud de esta comprensión vamos siendo adaptables, la recompensa no está en el tiempo, está en el espacio, en el espacio multidimensional de la conciencia divina. Y todo cuanto hagamos para esto, volviendo como hace el pez que se muerde la cola, volviendo al principio de lo que he dicho. Lo más interesante para llegar a la adaptación es cultivar el silencio, y no voy a dar ninguna técnica de silencio porque si os gusta el silencio llegaréis sin esfuerzo. Si creéis que es una técnica a la que hay que llegar al silencio, partiendo de la objetividad del pensamiento, entonces empezaréis a luchar y me haréis responsable a mí de vuestra lucha o de vuestra resistencia, lo cual sería falso, porque nunca he dado ningún sistema de pensamiento, nunca he dado ningún ejercicio. Siempre he dicho: estad atentos, simplemente, porque la atención lleva como consecuencia, cuando llega a un grado superlativo, al silencio completo de la mente. Es tal la adaptación de este silencio que la persona ya no tiene porqué luchar contra alguien, contra algo, está por encima de la lucha. Y, si algo aprendemos en estas pequeñas reuniones que son para vosotros y para mí, de contactos ashrámicos, llegará el momento en que os sentiréis dentro de un Ashrama y en contacto con el Maestro, y todo habrá venido por obra y gracia de vuestra adaptación, no por vuestro esfuerzo físico, emocional o mental, sino por este sentido de comprensión  que exige cualquier situación, cualquier persona, a la que podamos adaptarnos, a los acontecimientos o a la persona.

Conferencia 13 septiembre 1984

Experimentad el silencio

En fin, que daos cuenta que estamos en una era muy crítica, y como que en un “río revuelto hay ganancia de pescadores”, el hombre es un pescador de almas en sí, está pescando su propia alma dentro de esta crisis planetaria. Y eso es muy importante porque se nos dice que una oportunidad como la presente no se presentará hasta la 5ª Ronda cuando tenga que adquirir la 5 Iniciación Cósmica.Será en otro nivel, pero será una crisis, pero más importante porque corresponde a la 4ª Ronda y a la 4ª Raza, que está todavía aquí trabajando, corresponde al 4º Rayo que es el nuestro y corresponde al ser humano que corresponde a la 4ª Jerarquía. Y si añadís a esto que nuestro Universo es de 4º Orden, como decía el otro día, que nuestro Sistema planetario o nuestro Esquema terrestre es de 4º Orden también, es el 4º Esquema de un grupo de esquemas, fijaos bien si tiene importancia la 4ª Iniciación del Logos Planetario. Entonces, la crisis está en relación con la importancia de esta iniciación del Logos y, por lo tanto, habrá los grandes problemas; y entonces hay que reconsiderar muy cuidadosamente lo que entendemos por discípulo, reorientar las actitudes como un discípulo, “como si”: si no lo somos como si lo fuésemos. Entonces, tendremos que preguntarnos en cada momento del día y de la noche, cuando sea, ¿qué haría un discípulo en esta situación?… Lo  cual no lo hacemos, no aplicamos nunca la técnica “como si”, aplicamos la técnica de las conveniencias, podíamos decir, las que corresponden a aquel momento olvidando todo lo demás, que es lo que digo yo: no estamos muy atentos al proceso histórico que estamos viviendo, que es al propio tiempo un proceso muy psicológico y muy místico, depende del nivel. Hay personas que esto lo verán como una historia del planeta, otras personas lo verán como un momento psicológico importante en su vida, y otros lo verán como la corriente iniciática, un proceso místico que lleva a la iniciación o a la liberación. Y aquí está toda la programática; y me pregunto si estamos convencidos de lo que estamos haciendo aquí, y cuál es nuestra actitud interna y cuál es nuestro modo de satisfacer esta demanda interna, si tenemos la suficiente aspiración, si estamos de acuerdo con nuestros propios actos, con la programática social que estamos desarrollando; si nos comportamos realmente como  discípulos. Ahí está la gran incógnita, porque naturalmente la mayoría de nosotros cree que con un buen bagaje científico de hechos, con un bagaje de conocimientos esotéricos ya estamos guarnecidos para la gran batalla de la vida. Y la batalla de la vida no se gana con conocimientos esotéricos, sino por una adaptación a la vida que es esoterismo puro. ¿Qué es la vida esotérica? La adaptación a las circunstancias. Más que preguntarnos el porqué de un hecho, tratar de vivirlo intensamente, lo cual se realiza cuando estamos muy atentos al hecho, ¡ya estamos con esto! Y vengamos de donde vengamos llegaremos a la conclusión de que estamos muy distraídos, y que la mayor parte de los problemas es porque estamos distraídos, y como estamos distraídos nuestra mente está llena de cosas; y cuando la mente está llena de cosas no puede ver claro un asunto, sea el que sea, por fácil que sea, en tanto si una mente clara, discernitiva en su amplitud, no discernitiva en un solo aspecto, discernitiva en todo su complejo, entonces viene una especie de vacío, y de este vacío, si perseveramos en lo mismo, vienen  las soluciones. Hay que experimentarlo ¿eh? Yo ya os dije: “Experimentad en el silencio”. Y os digo: “En lugar de pensar, dejad de pensar” No pensar y ver qué pasa. Llegará el momento… quizá pasaran dos, tres, cuatro, cinco, seis años, quizá toda vuestra vida, que estaréis tratando de reducir vuestro pensamiento, todo dependerá del interés que toméis en esta silenciación, pero si tenéis éxito os daréis cuenta que veis las cosas más claras, y entonces se abrirá para vosotros –yo lo cuento por experiencia- una visión de lo que es en cualquier momento, tendréis el conocimiento justo para utilizarlo, me refiero al conocimiento esotérico, tanto para hacer un libro, como para conversar con una persona o para dar una conferencia, como para conversar con un niño, o con una persona que no tiene nada que ver con el esoterismo, que no tiene la capacidad mental, es decir, que será un tipo de psicología completamente diferente de la que conocemos, y ahí está la gran programática social de nuestros días para el discípulo.

Conferencia 19 julio 1984