La honestidad base de la humildad

Hay que tener en cuenta que cuanto más humildes más cerca estaremos de la iniciación. Y hay que mirar siempre si tras el deseo de actuar en bien de otra persona en el fondo no se oculta el deseo de crecer en alguna dimensionalidad interna. Hay que ser muy sinceros, muy honrados con nosotros mismos; esta honestidad es la base de la humildad. Es así como vamos creciendo internamente, no por el deseo de crecer sino por la fuerza de las energías que estamos invocando incesantemente cuando estamos dentro del grupo, cuando pensamos en términos de grupo, cuando nos escapamos de la periferia de nuestro pequeño yo, cuando quebrantamos la esfera que envuelve este yo y nos sentimos proyectados hacia otra esfera superior.

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El Santuario del Corazón

Un grupo siempre se constituye bajo las figuras de los miembros del grupo dentro del corazón, e incluso en la Escuela Arcana se enseña a visualizar el Maestro en el Corazón. Nosotros, entre tanto, visualizamos a nuestros amigos en el corazón, y allí hay una especie de santuario. Es decir, que el santuario del corazón acoge a todos los miembros del grupo, y está germinando en una semilla de amistad, y esta amistad es del alma, es una Ley del alma la amistad.

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La Ley del Sagrado Oficio

No olvidéis que el servicio es el instinto natural del alma, no puede hacer otra cosa el alma que servir, es la ley, es la Ley del Sacrificio.

El Espíritu de Grupo y su poder curativo. Conferencia de 18 de noviembre de 1982

La compasión y la curación

Entonces, cuando hablamos de una reacción de la pequeña voluntad, de “las pequeñas voluntades de los hombres” que ofrecen una resistencia al propósito de la propia Divinidad, entonces existe esta reacción que llamamos karma.

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Ascender al Reino Espiritual

 «Y  vamos a insistir nuevamente que lo que se pretende en este orden de cosas no es crear un gigante del intelecto ni crear un gigante con poderes psíquicos trascendentes, sino crear simplemente un buen ciudadano, una persona capaz de vivir con sus hermanos sin reaccionar. Una persona, en fin, corriente, sencilla, solamente con un propósito encendido en el corazón y capaz de efectuar en el radio de acción kármica de su vida correctas orientaciones. Es así como se asciende al reino espiritual…»

La Gran Fraternidad Blanca, conferencia del 14 de junio de 1975