Estimados amigos/as…en esta conferencia Vicente nos invita reflexionar en torno a la atención y al discernimiento. Por un lado la atención nos ayuda a situarnos donde realmente debemos hacerlo, es el centro de la matemática divina y por otro lado debe existir un equilibrio entre la razón que discierne y el corazón que sabe...
Hay que tener en cuenta que cuanto más humildes más cerca estaremos de la iniciación. Y hay que mirar siempre si tras el deseo de actuar en bien de otra persona en el fondo no se oculta el deseo de crecer en alguna dimensionalidad interna. Hay que ser muy sinceros, muy honrados con nosotros mismos; esta honestidad es la base de la humildad. Es así como vamos creciendo internamente, no por el deseo de crecer sino por la fuerza de las energías que estamos invocando incesantemente cuando estamos dentro del grupo, cuando pensamos en términos de grupo, cuando nos escapamos de la periferia de nuestro pequeño yo, cuando quebrantamos la esfera que envuelve este yo y nos sentimos proyectados hacia otra esfera superior.
Un grupo siempre se constituye bajo las figuras de los miembros del grupo dentro del corazón, e incluso en la Escuela Arcana se enseña a visualizar el Maestro en el Corazón. Nosotros, entre tanto, visualizamos a nuestros amigos en el corazón, y allí hay una especie de santuario. Es decir, que el santuario del corazón acoge a todos los miembros del grupo, y está germinando en una semilla de amistad, y esta amistad es del alma, es una Ley del alma la amistad.
No olvidéis que el servicio es el instinto natural del alma, no puede hacer otra cosa el alma que servir, es la ley, es la Ley del Sacrificio.
El Espíritu de Grupo y su poder curativo. Conferencia de 18 de noviembre de 1982
Entonces, cuando hablamos de una reacción de la pequeña voluntad, de “las pequeñas voluntades de los hombres” que ofrecen una resistencia al propósito de la propia Divinidad, entonces existe esta reacción que llamamos karma.