«Como sabéis el discípulo o el discipulado tiene varias fases, y si cada uno de vosotros se considera un discípulo verá cuál es el paso siguiente que debe dar porque sabrá exactamente dónde se halla ubicado y lo que tiene que hacer para surgir de este punto de descanso o de este punto de actividad truncada que no ha podido seguir hacia delante, para ver si es posible dar el siguiente paso y convertirse en un buscador, en un investigador esotérico de verdad y no en un simple analizador de temas escogidos, o bien de conceptos esotéricos que son el resultado del esoterismo de todos los tiempos que han llegado a este momento.»
El Silencio y la Acción creadora, conferencia del 3 de enero de 1985
Surge la pregunta de si el Maestro nos ayuda, yo digo sinceramente que nos sentimos ayudados por el Maestro; tampoco voy a revelar la identidad del Maestro porque esto no tiene mucha importancia porque cualquier Maestro puede ayudar a un grupo cuando el grupo está en situación receptiva, cuando está realmente tratando de recibir las influencias para el bien de la humanidad, sabiendo de antemano ya que la pequeña individualidad se sumerge en la conciencia del grupo, pero al propio tiempo si cada cual dentro del grupo cumple con su responsabilidad el grupo se sumergirá siempre dentro de un grupo más grande hasta constituir un grupo cósmico, y este es el trabajo de la Jerarquía que estamos tratando de llevar a la mente de los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo.
El Espíritu de Grupo y su poder curativo. Conferencia de 18 de noviembre de 1982
Un Maestro no es importante porque sea Maestro, porque haya alcanzado la quinta iniciación o porque regente un gran ashrama de la Jerarquía sino porque tiene conciencia de grupo, y en esta conciencia de grupo el Maestro pierde completamente su identidad, y sin embargo la tiene, la posee, puede trabajar con los éteres, puede trabajar con los ángeles, tiene decisiones aparte de todos, pero cuando es conveniente se sumerge dentro del grupo, para ayudar al grupo, en este caso la Jerarquía.
El Espíritu de Grupo y su poder curativo. Conferencia de 18 de noviembre de 1982.
«…cuando estáis muy atentos, cuando no pensáis más que en lo que tenéis delante, hay una paz en el interior, la mente cesa de funcionar como autómata, como una máquina con movimiento que procede del pasado, queda entonces expectante, asombrada de lo que está viendo, y es necesario cultivar este asombro, esta maravilla que es la paz, que la persona va recibiendo en tanto que ella se da cuenta de que va viviendo; y no que está marcando el tambor del tiempo, creando situaciones más o menos kármicas, y siguiendo las influencias de los pensamientos del pasado, o pensando quizás en la gloria del futuro.»
El discípulo y su irradiación, conferencia 14 de enero de 1982
Introduciéndonos en el misterio del cristianismo, fíjense bien dónde se halla el símbolo más precioso: todos los reinos de la naturaleza están adorando al Niño-Cristo, siendo el Niño-Cristo el alma humana que nace.
“Visión esotérica de los Misterios del Cristianismo». Conferencia 14 de marzo de 1976