Sólo hay una atención y es un deber social

Interlocutor. – La atención desarrolla la intuición y se nota una disminución de la memoria, pero la sociedad actual en la que vivimos exige para ciertas cosas un desarrollo memorístico. Entonces, ¿se pueden simultanear ambas cosas, o se trataría de no hacer el juego a la sociedad y de no alimentar a la memoria porque es incompatible con lo otro, o se trata de solamente ir aumentando la intuición y la memoria que se tenga vale?

Vicente. – No hay dos atenciones en nosotros. La atención hacia una cosa y hacia lo que estoy diciendo son la misma cosa. Es un deber social el estar atentos y en esta medida tendremos más memoria.  Sucede que no estamos muy atentos y por esta razón tendremos que hacer un esfuerzo para estarlo, con lo que creamos memoria. Cuando la atención sea una virtud, espontánea, sencilla y natural, lo demás vendrá todo por añadidura. La atención hacia el trabajo profesional, por duro que sea, es igual que la atención hacia Dios, ¿qué ha variado? la magnitud, pero, es la misma atención. ¿Acaso no estamos sujetos a una jerarquía de atención?, hay quien está más atento y tendrá más memoria, no es que haga un esfuerzo sino que en la atención ya está la propia memoria, surge como una emanación natural de la propia atención. ¿Qué sucede con el conocimiento que viene del pasado? Pues que no hay que matar lo que viene del pasado sino que estando muy atentos no le permitiremos el acceso a estos núcleos mentales en los cuales deberíamos funcionar. Una persona que trabaja tiene que estar atenta al trabajo, y si se quiere amar a los demás tendrá que estar muy atenta a los demás, y si se quiere ser un buen trabajador laboral se tendrá que estar muy atentos a lo que se está realizando. Pero hay que empezar aquí y ahora a estar atentos, no mañana, y así hemos creado esa fuerza que nos lleva a estar firmemente creyentes en la reencarnación, y no diré que no exista, sino que hay que prescindir de ella para no posponer nuestra actividad presente para el futuro, porque, si es así, siempre estaremos condicionados por el tiempo.  ¿Quién manda en nuestra casa interna sino nosotros?, pero hay que estar muy atentos a todo cuanto suceda dentro y fuera de nuestra casa.
 
Conferencia 24 mayo 1986.