Ayer les decía –y lo recordarán muy bien– que cuando estamos silenciosamente expectantes pesamos menos, y no lo decía en un sentido puramente de peso físico –hay que repetirlo–, sino que psicológicamente ustedes se liberan de parte de su karma. Si pudiésemos vivir constantemente en este silencio, ¿dónde estaría el karma?, ¿dónde estaría el tiempo? Pues bien, cuando estamos viviendo de esta manera tan impersonal, tan sin darnos cuenta, estamos reproduciendo la esencia divina en nuestra vida, estamos siendo creadores porque nuestra mente no ofrece resistencia a la vida, no ofrece resistencia a la verdad. Está siendo la verdad, está siendo la vida, está revelando el propósito inmaculado del Creador del Universo.
Las reglas básicas del Agni Yoga. Conferencia Madrid 22 05 1981
La gran oportunidad para los aspirantes espirituales en esta Nueva Era, es que acepten el reto de los hechos sin desviar su mirada atenta de aquello que esta sucediendo, es decir, que no se distraiga nadie, y a veces un libro esotérico es un motivo de distracción o asistiendo a muchas reuniones de tipo esotérico…«… y la única manera de no ofrecer resistencia a la vida, de no ofrecer resistencia a la Jerarquía, de no ofrecer resistencia a Shamballa y no ofrecer resistencia a la fuerza que proviene de las Constelaciones, es estando expectantemente serenos o serenamente expectantes, es la clave. Hubo un tiempo que la clave era “como si”, como si yo fuese esto, como si yo fuese el Maestro, como si yo fuese el Logos planetario. Para cambiar la actitud de conciencia y —caracterizó una gran etapa en la Era de Piscis— ahora decimos: “Estate atento a la hora de la oportunidad”, estate serenamente expectante a estas fuerzas magnificentes que están aquí y ahora y siempre y que está esperando que las acojas en tu corazón o en tu mente o dentro de cada una de las células de tu cuerpo.»
La conquista del espíritu de grupo. Barcelona 16 02 1984