El corazón, centro del amor y centro de la vida, está matizando la mente de una cualidad específica que ya no es el simple discernimiento, porque el discernimiento está operando aún dentro de los opuestos, no se puede saber el valor de una cosa sin pasar por el discernimiento, pero cuando se trasciende el discernimiento y se penetra en algún estadio búdico el fenómeno que se produce es la serena expectación, la mente ya no reacciona al pensamiento ordinario y sí al pensamiento abstracto y a las ideas arquetípicas de la Divinidad, utilizando únicamente la mente intelectual, la mente concreta, la mente comparativa, la mente discernitiva con todo su complejo de memorias, como un simple instrumento de manifestación.
Conferencia de 20 de enero 1983. El Yoga del Plano Búdico
“…incluso las posesiones espirituales también están actuando en nosotros en forma de seguridad: la seguridad en el Maestro, la seguridad en las propias fuerzas, llega un momento en que todo eso se pierde, o debe perderse, y el proceso avanza muy rápido si uno empieza a perderse ahora, como decía San Agustín: “Hay que morir cada día un poquito para encontrar la vida eterna”,…”
Tales auras de resplandeciente LUZ, que ha justificado su designación esotérica por parte de los cualificados investigadores del mundo oculto, les rodea de un halo inconfundible de respeto y confianza cuando son contactados por las personas «que acaban de traspasar el velo de la materia», las cuales, en aquellos momentos, se hallan llenas de confusión y desconcierto. Aparecen en el momento justo, cuando el alma, por razones kármicas, debe abandonar el cuerpo físico y restituirlo a la Madre Naturaleza que se lo confió en el momento cíclico del Nacimiento. Tal como puede leerse en «El Libro de los Iniciados» en relación con estos Resplandecientes Devas.
Vicente se animó a escribir y/corregir el libro Tratado Sobre Fuego Cósmico tras la petición de una editorial y viendo también que la versión en castellano tenía “aspectos mejorables. Este trabajo lo dejó escrito en 19 cuadernos que no han salido a luz pública hasta ahora. Para facilitar las diferencias entre la versión en castellano y la versión de Vicente hemos incluido las dos versiones en una tabla.