Las voces espirituales

Podemos decir que únicamente a medida que los sonidos inferiores hayan sido reducidos en número, en volumen y en actividad, será posible escuchar los sonidos superiores de la naturaleza espiritual, capacitándose así progresivamente para poder oír «la música silenciosa de los devas», la Voz del Alma o de la Conciencia, la Voz del Ángel Solar y la Voz del Maestro con el Cual nos vincula un glorioso pasado kármico, hasta poder oír el Verbo de Redención del Cristo y, más adelante, «cuando los tiempos sean llegados», la modulación mágica, Causa de la Vida planetaria, que emite el Gran Señor Sanat Kumara.

Los Misterios del Yoga. 1ª edición digital, págs. 97 y 98

La fuerza mística del corazón

«Los problemas sociales surgidos del choque de sus estados de conciencia contra el plan organizado de la Vida y formulados en forma de imaginación, podrán ser solucionados un día con sólo utilizar creadora y conscientemente la facultad representativa, utilizando para ello la fuerza mística del corazón -tal como esotéricamente se dice- para provocar en el ambiente planetario todos los cambios positivos que exige un adecuado y correcto orden social.»

Del libro Los Ángeles en la Vida Social Humana, edición digital página 22

Buena Voluntad y Correcta Relación

«si deseamos ardientemente llegar al alma oculta del Silencio y experimentar la extraordinaria dulzura de un contacto dévico, deberemos empezar por lo más sencillo, que es al propio tiempo lo verdaderamente ESENCIAL: la buena voluntad y la correcta relación en el trato social.»
 
Del libro «Estructuración Dévica de las Formas», edición digital página 30

La Voz de la Divinidad

Sólo una gran pureza de vida, el enaltecimiento incesante del propósito espiritual, el profundo desapego y las cualidades infinitas de servicio y sacrificio, pueden deparar esta sutilidad silenciosa de los oídos que permite escuchar la Voz del Padre Creador y sentirse embargado por el indescriptible poder que jalona el Sendero de Santidad o de Liberación.

De ahí que para oír esta Voz, aún en sus fases más inmediatas y accesibles al Alma humana, habrá de tenerse en cuenta y ponerse incesantemente en práctica aquella conocida frase, una verdadera sentencia esotérica de «Luz en el Sendero»: «Antes de que el oído pueda escuchar (la Voz de la Divinidad) ha de haber perdido su sensibilidad», es decir, su sensibilidad a las cosas materiales.

Los Misterios del Yoga. 1ª edición digital, págs. 97 y 98

 

Invocación Dévica

«La Voz o la Palabra de Invocación Dévica surge misteriosamente del Corazón, cuando el místico Silencio que constituye su Sonido haya sido convenientemente descubierto y conquistado.»

Del libro «Estructuración Dévica de las Formas», página 29 edición digital.