El problema de la identidad humana tiene sus orígenes en lo divino y todo cuanto hace el ser humano en cada una de las fases de su existencia, es tratar de comprender estos profundos y desconocidos orígenes, causas supremas de su personalidad psicológica y remotas raíces de sus vinculaciones con el Cosmos.
A este supremo intento del hombre de aproximarse a las eternas Fuentes espirituales de su divina procedencia, se le denomina técnicamente Evolución, y en lo que al ser humano se refiere, la Evolución se realiza gradualmente a través de la línea de actividad de tres absolutos Senderos de aproximación a la Vida. Veamos
La unificación del triple Sendero, que en términos de meditación oculta podríamos definir de INTEGRAClÓN, le brinda al hombre las más adecuadas y certeras respuestas a todas las preguntas de su vida acerca de su identidad, procedencia y destino cósmico y le abre las puertas de la Iniciación, la cual es una culminación de todos los esfuerzos de la búsqueda y ha de constituir, -por lo tanto, una parte principal de nuestras Conversaciones Esotéricas.
Vicente Beltrán Anglada: Conversaciones Esotéricas. 1ª edición digital, págs 8 y 9
«Existe, pues, lo que podríamos llamar una «memoria viva dentro de la Naturaleza». Una memoria digamos divina- que abarca el fin desde el principio de lo que ocurre en el tiempo y que puede ser percibida y registrada por la mente humana si ésta es capaz de ponerse en contacto con aquella.»
Un viaje al futuro, revista Conocimiento, julio 1969.
«Entonces, para abstraer el pensamiento concreto no hay otra cosa que silenciar la mente, es decir, que si queréis pensar en abstracto tendréis que trabajar muy intensamente utilizando el yoga de la negatividad del pensamiento, lo cual es muy difícil porque tratar de reducir el pensamiento a su mínima expresión -a cero-, o dejar la mente en la nadencia absoluta, o dejar la mente completamente desguarnecida de pensamientos, tratar de hacerlo y veréis la dificultad.»
El Pensamiento Abstracto, conferencia 19 de mayo de 1983.
Interlocutor. ― Se habla mucho del Cristo que dijo yo volveré y todos me verán ¿esto no es simbólico? Porque él ya vino, ya no hace falta, lo que hace falta es entenderle, la mente, entenderlo ¿no? Y dice todos me verán, lo veremos en la mente ¿digo yo?
Vicente. ― Bueno, podremos ver al Cristo si viene en cuerpo físico y estemos nosotros aquí, pero ¿y si aparece como estado de conciencia planetario inspirando al mundo desde el plano astral superior? Como estado de conciencia, no encarnado como en el caso del discípulo Jesús, sino simplemente como un estado de conciencia planetario. Entonces no podremos verle, podremos sentirle profundamente, es cuando la sentimos a aquella persona que la comprendemos, no hace falta mas.
Es como en el caso de Segismundo en “La vida es sueño”. Se da cuenta de la presencia de la mujer, no la ve pero la presiente porque hay vehículos sutiles de percepción, no siempre es a través de la vista. Prefiero vivir en Cristo que ver a Cristo, y esto es lo que yo quisiera que la gente sintiera profundamente, no tratar de ver a un niño Dios que nace en un remoto lugar de la Tierra, lo cual no tiene importancia alguna, sino sentir la proyección de Su Vida para poder a su vez proyectarla a los demás.
Esto es la ley, el orden y el cumplimiento como discípulos, no se trata de que tengamos que ver precisamente, la fe es precisamente aquello que no vemos y sentimos profundamente, tampoco es necesario que sea razonada porque la razón intelectiva a veces falla. Si sentimos profundamente una verdad por la fe, o que el sentimiento íntimo de esta verdad nos da esta fe hay bastante, suficiente, llámenla fe o intuición o inspiración, es igual. Tendrán dentro del corazón una percepción directa y oculta de lo que es el Cristo, no de su proyección histórica.
Al fin y al cabo la historia está toda modificada, los escribas y fariseos y las jerarquías eclesiásticas han falseado la historia ¿qué se creen ustedes? En cambio Cristo existió como estado de conciencia, vamos ahí, vamos al estado de conciencia crística, sintamos al Cristo en el corazón, y entonces la vida será más fácil para todos.
Conferencia Barcelona 26 octubre 1987
«Cuando la mente está serenamente expectante, cuando observa con intensidad y con profundidad, cuando estás constantemente embebido en la acción entonces se produce realmente la realización. «
La Mente y el Vacío Creador, conferencia 17 diciembre 1981