Interlocutor. ― Se habla mucho del Cristo que dijo yo volveré y todos me verán ¿esto no es simbólico? Porque él ya vino, ya no hace falta, lo que hace falta es entenderle, la mente, entenderlo ¿no? Y dice todos me verán, lo veremos en la mente ¿digo yo?
Vicente. ― Bueno, podremos ver al Cristo si viene en cuerpo físico y estemos nosotros aquí, pero ¿y si aparece como estado de conciencia planetario inspirando al mundo desde el plano astral superior? Como estado de conciencia, no encarnado como en el caso del discípulo Jesús, sino simplemente como un estado de conciencia planetario. Entonces no podremos verle, podremos sentirle profundamente, es cuando la sentimos a aquella persona que la comprendemos, no hace falta mas.
Es como en el caso de Segismundo en “La vida es sueño”. Se da cuenta de la presencia de la mujer, no la ve pero la presiente porque hay vehículos sutiles de percepción, no siempre es a través de la vista. Prefiero vivir en Cristo que ver a Cristo, y esto es lo que yo quisiera que la gente sintiera profundamente, no tratar de ver a un niño Dios que nace en un remoto lugar de la Tierra, lo cual no tiene importancia alguna, sino sentir la proyección de Su Vida para poder a su vez proyectarla a los demás.
Esto es la ley, el orden y el cumplimiento como discípulos, no se trata de que tengamos que ver precisamente, la fe es precisamente aquello que no vemos y sentimos profundamente, tampoco es necesario que sea razonada porque la razón intelectiva a veces falla. Si sentimos profundamente una verdad por la fe, o que el sentimiento íntimo de esta verdad nos da esta fe hay bastante, suficiente, llámenla fe o intuición o inspiración, es igual. Tendrán dentro del corazón una percepción directa y oculta de lo que es el Cristo, no de su proyección histórica.
Al fin y al cabo la historia está toda modificada, los escribas y fariseos y las jerarquías eclesiásticas han falseado la historia ¿qué se creen ustedes? En cambio Cristo existió como estado de conciencia, vamos ahí, vamos al estado de conciencia crística, sintamos al Cristo en el corazón, y entonces la vida será más fácil para todos.
Conferencia Barcelona 26 octubre 1987
«Cuando la mente está serenamente expectante, cuando observa con intensidad y con profundidad, cuando estás constantemente embebido en la acción entonces se produce realmente la realización. «
La Mente y el Vacío Creador, conferencia 17 diciembre 1981
Ustedes saben que sólo hay un mensaje. Cada era, cada época distinta de la humanidad, tiene como finalidad penetrar más profundamente en el sentido de las cosas pero este penetrar es distinto en cada época y la presentación de la verdad con toda la serie de conocimientos esotéricos que tienen que ser trasladados a un público cada vez más ávido se tiene que aplicar de la manera más sencilla que sea posible porque la mente está cansada de acumular conocimientos.
A través del tiempo la humanidad ha crecido a través de los conocimientos pero ahora se presenta la oportunidad de dejar que la mente se baste a sí misma, si podemos expresarlo así y que, en vez de conocimientos, tengamos intuición. La intuición es el poder de llevar, a través de la mente, una paz a este mundo tan necesitado.
No se trata entonces de un mensaje jerárquico a la antigua usanza, de presentar un conocimiento más rico, más pleno, más inspirativo, porque esto se puede hacer por vía interna también, sino aplicar el lenguaje del corazón; y el lenguaje del corazón, aunque parezca una paradoja, viene presentado por un estímulo del Primer Rayo.
Conferencia en Rosario, 23 octubre 1985, inserta en el Libro “La venida del Instructor del Mundo”, 1ª edición digital, pág 45.
Fecha: | 17 de Diciembre de 1981 | |||||
Ciudad: | BARCELONA | |||||
Sección: | AGNI YOGA | |||||
Titulo: | la mente y el vacio creador | |||||
Contenido: | 1. LA MENTE SERENA Y EXPECTANTE 2. KRISHNAMURTI Y EL AGNI YOGA 3. EL MENSAJE DE KRISHNAMURTI 4. LA EVOLUCIÓN HUMANA Y LOS PLANES JERÁRQUICOS 5. EL CONOCIMIENTO, LA SABIDURÍA. LA LIBERACIÓN 6. LA FAMILIA ES LA BASE DE LA SOCIEDAD | |||||
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«Esotéricamente hablando, la verdadera salvación psicológica del ser consiste en aprehender el sentido de la vida afrontando serenamente, pero con indomable energía, el presente inmediato. Esto exigirá naturalmente una gran dosis de atención y de observación, pero en la intensidad de las mismas se comprobará que el “yo acumulativo” creador de los problemas humanos, va dejando progresivamente de actuar y finalmente acabará por desaparecer del campo de la conciencia.»
La Estructuración Dévica de las Formas, p. 31.