«…la escuela máxima del yoga es la que dice bástate a ti mismo, no busques el apoyo de nadie en tu búsqueda de Dios, porque tú eres tu único Maestro, por lo tanto, cuando decimos conócete a ti mismo, estamos tratando de llegar a unas alturas del yoga donde todavía prácticamente no se ha llegado, que es la síntesis, buscar el Maestro interno, o Cristo en ti esperanza de gloria; no se trata de un Cristo histórico, tal como acostumbramos a creer, se trata del Dios Universal que bajo la forma de Cristo o el nombre de Cristo está en nosotros.»
El Proceso de Transmutación de la Sustancia, conferencia 12 abril 1975
«…si una persona no está plenamente conforme con el contexto social en donde está viviendo, puede al menos dejar de criticar este ambiente en el que está inmerso y trabajar en forma creativa, operando conscientemente, con plenitud de funciones, dentro del “círculo no se pasa” de sus posibilidades, …»
Concepto de Ley de Jerarquía, conferencia del 10 de mayo de 1975
Uno de los motivos esenciales que originó la acción del Ángel Solar en relación con el Alma humana, fue el espíritu de compasión que surgía como una emanación natural del seno profundo del Corazón del Sol, o Centro de Amor del Dios del Universo.
EL sacrificio de los Ángeles Solares, cuya esencia es nirvánica y por lo tanto está libre de karma no puede ser medido con el entendimiento propio de nuestra pequeña mente humana. Pero, la efusión de vida amorosa del Logos, “arrancando gozoso de su corazón aquellos pétalos de sacrificio que son los Ángeles Solares”, citamos esta frase del “Libro de los Iniciados”, puede darnos una pequeña idea, que será enriquecida más adelante con los elementos vivos de la intuición, de las implicaciones profundas de la triple relación a que nos estamos refiriendo.
La compasión es una virtud causal del Ángel Solar, de este Adepto de la Buena Ley que por serlo, debe adquirir automáticamente para nosotros el valor espiritual de los Maestros o Adeptos de la Jerarquía planetaria denominados “Maestros de Compasión y Sabiduría”.
ACERCAMIENTO CONSCIENTE DEL HOMBRE A SU ÁNGEL SOLAR
«Solamente el intelecto tiene la duda, o el deseo tiene la duda, pero no la intuición ni el sentimiento de integridad. «
El Hombre y el Descubrimiento del Mundo Oculto, conferencia 8 de marzo de 1975
Unos meses antes de ser admitido en el Ashrama al cual me honro pertenecer, tuve una experiencia espiritual que marcó mi corazón para siempre y que dejó en mi cerebro físico un recuerdo imborrable.
Fue el prólogo o iniciación de una serie de situaciones de carácter trascendente que culminaron en el contacto consciente con el Maestro y en mi ingreso en Su Ashrama. Voy a relatarles esta experiencia:
Me hallé de improviso fuera del cuerpo.
En forma suave y casi sin darme cuenta me hallé viajando velozmente por el espacio. Estaba plenamente consciente y percibía no sólo que me dirigía hacia un determinado lugar, sino que iba acompañado por alguien a quien no veía, pero cuya compañía me infundía una gran seguridad.
Aparecieron en lontananza unas montañas muy elevadas con nieve en las cumbres. ¿Se trataría de los Montes Himalaya? Me acuerdo perfectamente que tuve unos momentos de vacilación y de duda. En efecto, la noche anterior había estado leyendo el libro de Mr. Leadbeater “LOS MAESTROS Y EL SENDERO”, precisamente el pasaje que trata sobre las iniciaciones y donde se habla profusamente de las ceremonias que tienen lugar en ciertos lugares de estas montañas realmente sagradas.
INGRESO EN EL ASHRAMA Y SU COMPOSICIÓN
«La Era de Piscis fue una era de esfuerzos, de disciplinas, de litigios, de polarizaciones mentales, de visiones, de sentirse siempre en el trance de pedir ayuda a los Maestros o a los grandes discípulos… Pero ahora todo ha cambiado, desde hace unos sesenta años, aproximadamente, todas las técnicas de entrenamiento espiritual en los ashramas nos llevan al aprendizaje de vivir sin esfuerzo, …. no hay mayor esfuerzo que vivir sin esfuerzo, sin esforzarse, me refiero. «
La Serena Expectación, conferencia del 15 de mayo de 1988
«¿Qué ocurre con nuestra mente? Nuestra mente es un arcano, un depósito de recuerdos, y todo este depósito de recuerdos y de conocimientos es lo que utilizamos para resolver cualquier pregunta que se nos presente en la vida, y yo me pregunto: ¿es posible que podamos responder a cada una de las preguntas que nos estamos formulando más allá y por encima de la imposición del recuerdo? ¿Podemos vivir más allá de la tradición? ¿Podemos vivir más allá de toda estructura conocida? Ahí está el reto. «
Visión Esotérica de los Misterios del Cristianismo, conferencia 14 de marzo de 1976