“…si empezamos con el convencimiento de que el Reino de Dios está en nuestro corazón y que estamos enlazados con la Divinidad a través del corazón, el asunto cambia radicalmente de aspecto, nos damos cuenta de que realmente podemos realizar el arquetipo, primero en nosotros, después compartiéndolo con los demás, porque tal es la función del ser humano, buscar el Reino de Dios y revelarlo, o buscar la paz y expandirla.”
Las Leyes de Evolución del Hombre Barcelona, 1 de Agosto de 1974
«Antes creíamos que el hombre espiritual era el hombre religioso, el hombre que seguía determinado tipo de religión, o que era místico, pero es que los caminos que van al Señor son incontables y son infinitos, porque cada persona tiene un tipo definido de camino que lo lleva a Él. Esto debe ser recordado porque en el fondo de cada uno siempre existe el deseo de atraer y de convencer a los demás,…»
Las Leyes de Evolución del Hombre Barcelona, 1 de Agosto de 1974
Me pregunto ahora tras esta afirmación si admitirían ustedes como correcta la idea de que “este más conveniente camino a seguir”, nacido de nuestra profunda capacidad de investigación, es precisamente el Camino que señala nuestro RAYO espiritual, aquel que condiciona nuestras más elevadas aspiraciones y matiza profundamente nuestra vida de ansias supremas de libertad.
Ustedes objetarán seguramente que hay una infinita libertad de elección en lo que respecta a “caminos a seguir” y que debido a esta eximia libertad, totalmente incondicionable en sí misma, nos resultará sumamente fácil establecer caminos y crear metas y destinos, aunque no estén de acuerdo con las orientaciones de nuestro RAYO espiritual. Esta es una verdad lógica e incuestionable y es debido precisamente a la manera ligera e impremeditada que establecemos caminos internos que nos alejamos de nuestro verdadero RAYO espiritual y llenamos nuestra vida de tensiones, de conflictos y de temores.
Más adelante, a medida que se desarrollaban los acontecimientos planetarios en virtud de esta aproximación de las energías del 1º Rayo, el Señor del Mundo ha sumado ciertos proyectos al Gran Plan Inicial del Festival de Wesak del año 1885, son aquellos tres grandes proyectos que cada cual debe tratar de llevar a cabo, si es que llega a comprenderlos en extensión y en profundidad.
Ante todo, tratar de proceder de una manera correcta y espiritual —con todo el poder de la palabra «espiritual»— para presentar el Reino de Shamballa, la Casa del Padre, o Sangrilá, o Avalon, o el Santo Grial, de una manera tan correcta, tan completa y tan clara que todo el mundo se de cuenta de lo que es realmente Shamballa, si no conocemos Shamballa siquiera en aproximación, no podemos comprender la naturaleza del 1º Rayo al cual estamos sujetos y el cual está operando sobre nosotros de una manera continuada, persistente.
Las grandes crisis humanas actuales son crisis de 1º Rayo, provocaron la gran guerra mundial que se inició en el año 1914 y terminó en el 1945, pero fustigó el ánimo de los exploradores del Espacio y de los investigadores científicos del mundo oculto y ha trastocado por completo las líneas teológicas de la religión, ha barrido por completo el dogma, ha hablado de libertad genuina y esta libertad genuina solamente puede ser adquirida a través del 1º Rayo.
«¿Os dais cuenta de la dificultad del grupo esotérico cuando dentro del grupo esotérico hay entidades que todavía están pendientes de lo que dicen los médium, cuando cualquier persona ilustrada con ciertos conocimientos esotéricos puede ir mucho más allá que todos esos mensajes? Hoy día, si existe algún mensaje que tendrá que recibir la humanidad será de Dios al Maestro y del Maestro al discípulo utilizando la telepatía mental y no el plexo solar, que es donde habitualmente reciben los mensajes los médium,…»
La Pureza del Grupo, conferencia en Zaragoza, 27 de diciembre de 1986