Ahora bien, en el proceso de recapitulación o en el proceso de memorización por la mañana de lo que ha sucedido en el plano astral hay que tener en cuenta el valor sustancial del observador, del pensador, de no identificarse con su creación, con sus circunstancias, con su ambiente, con lo que ha creado, con lo que ha vivido….»
La Liberación del Alma, conferencia 12 de abril de 1980
La opción que se presenta al aspirante espiritual que ha decidido vivir expectantemente, orientado realmente hacia la vida social, es cómo comportarse, o si hay un sistema de comportamiento, o si hay una disciplina que le induzca a cierta acción más o menos matizada dentro de este orden social, yo diría que a medida que vamos siendo expectantes, que vivimos observando muy profundamente todo cuanto ocurre, es cuando realmente somos sociales, porque dentro de la sociedad existe el conflicto de los opuestos, o el conflicto de los distintos Rayos, o el conflicto de las distintas tendencias dentro de la propia vida social.
Dentro de estas fricciones deberemos permanecer incólumes, deberemos permanecer silenciosamente expectantes, sin reacciones de tipo psicológico que tiendan hacia la auto glorificación del ser, o del sentirnos alguien en el mundo de los hombres, y siendo humildes; pero, claro, como todo esto constituye parte de lo que hemos aprendido durante siglos no le damos mucha importancia, es decir, que habrá que partir de cero, aprender que nuestra vida social tenga un sentido, un sentido espiritual, naturalmente, un sentido dentro del cual la amabilidad, por decirlo de alguna manera, reemplace este sentido agresivo que tenemos siempre, permanentemente dentro en el corazón.
“El Agni Yoga en la Vida Social Humana», Conferencia Madrid 24 de mayo de 1981
«Antes creíamos, …. que la persona podía vivir en el éxtasis buscando a Dios, conversando con Dios, y estando constantemente en esta íntima y mística comunión, olvidándose que la vida de Dios es participación. La única manera de quebrantar las leyes que obligan al ser humano a nacer y a morir, de detener la Rueda de Samsâra, esta rueda de muerte y nacimiento, de karma incesante, de acumulación de premios y castigos a través de las edades, es que el hombre sea capaz de compartir con los demás aquel diseño, aquel arquetipo, aquel fuego, aquella fuerza que ha adquirido en la lucha por la revelación de él mismo. «
Las Leyes de la Evolución del Hombre, conferencia en Barcelona, el 1 de agosto de 1974.
«…la escuela máxima del yoga es la que dice bástate a ti mismo, no busques el apoyo de nadie en tu búsqueda de Dios, porque tú eres tu único Maestro, por lo tanto, cuando decimos conócete a ti mismo, estamos tratando de llegar a unas alturas del yoga donde todavía prácticamente no se ha llegado, que es la síntesis, buscar el Maestro interno, o Cristo en ti esperanza de gloria; no se trata de un Cristo histórico, tal como acostumbramos a creer, se trata del Dios Universal que bajo la forma de Cristo o el nombre de Cristo está en nosotros.»
El Proceso de Transmutación de la Sustancia, conferencia 12 abril 1975
«…si una persona no está plenamente conforme con el contexto social en donde está viviendo, puede al menos dejar de criticar este ambiente en el que está inmerso y trabajar en forma creativa, operando conscientemente, con plenitud de funciones, dentro del “círculo no se pasa” de sus posibilidades, …»
Concepto de Ley de Jerarquía, conferencia del 10 de mayo de 1975
Uno de los motivos esenciales que originó la acción del Ángel Solar en relación con el Alma humana, fue el espíritu de compasión que surgía como una emanación natural del seno profundo del Corazón del Sol, o Centro de Amor del Dios del Universo.
EL sacrificio de los Ángeles Solares, cuya esencia es nirvánica y por lo tanto está libre de karma no puede ser medido con el entendimiento propio de nuestra pequeña mente humana. Pero, la efusión de vida amorosa del Logos, “arrancando gozoso de su corazón aquellos pétalos de sacrificio que son los Ángeles Solares”, citamos esta frase del “Libro de los Iniciados”, puede darnos una pequeña idea, que será enriquecida más adelante con los elementos vivos de la intuición, de las implicaciones profundas de la triple relación a que nos estamos refiriendo.
La compasión es una virtud causal del Ángel Solar, de este Adepto de la Buena Ley que por serlo, debe adquirir automáticamente para nosotros el valor espiritual de los Maestros o Adeptos de la Jerarquía planetaria denominados “Maestros de Compasión y Sabiduría”.
ACERCAMIENTO CONSCIENTE DEL HOMBRE A SU ÁNGEL SOLAR