«No olviden nunca que la mente puede equivocarse, el corazón jamás.»
Introducción al Agni Yoga, 1ª edición electrónica, p.5
Sabemos también por intuición ashrámica que AGNI YOGA, el Yoga de Fuego o de síntesis, constituye en la actualidad el Sendero místico que conduce a SHAMBALLA y que sus enseñanzas contienen el inmortal secreto que subyace en el corazón silente de toda humana criatura para ser revelado un día a todos los hombres y mujeres inteligentes y de buena voluntad del mundo, a fin de ser aplica-dos en todas las esferas de su cotidiano vivir.
, durante la segunda mitad del siglo XIX, y para estimular creadoramente a los discípulos espirituales del mundo, surgieron a principios del siglo XX las enseñanzas esotéricas relativas al AGNI YOGA, bajo la denominación oculta de “La Doctrina del Corazón”, la cual debería reemplazar en forma progresiva a la tradición mística del pasado, basada fundamentalmente en “La Doctrina del Ojo” o del conocimiento intelectual. El Maestro MORYA, Chohán del primer Rayo y discípulo del MANU de la Raza, fue el impulsor de este movimiento espiritual que debería traerle al mundo en general, y muy especialmente a los discípulos pertenecientes a los distintos Ashramas de la Gran Fraternidad, este YOGA de SINTESIS.
SHAMBALLA Y LA ANALOGÍA HERMÉTICA
“Glosando esta línea de resoluciones del Señor del Mundo a nuestra época, hay un dato muy importante a ser expuesto y es el de que por grandes y apremiantes que sean las dificultades del presente y por caótica y confusa que aparezca la situación mundial, el ánimo del discípulo se mantiene tenso y expectante y ve a través de cada uno de los acontecimientos del tiempo la gloria de la acción creadora del Señor del Mundo, abierto completamente a las influencias de las energías cósmicas y triunfando progresivamente de las pruebas kármicas sometidas a Su profunda experiencia e inteligente control. No hay razón por tanto para sentirse desalentados, solitarios o deprimidos.”
Introducción al Agni Yoga, 1ª edición electrónica, p.40
«El desarrollo de los chacras se realiza a medida que evoluciona el alma humana y no debe asignárseles una atención especial o preponderante, a menos que así lo indique o aconseje el Maestro de acuerdo con el grado de evolución de un discípulo y siempre visando el desenvolvimiento de un plan de servicio inteligentemente calculado. Utilizar la Ciencia de los Centros como vehículo de desarrollo de la conciencia puede tener catastróficos resultados si no se tiene al lado a un perfecto iniciado que haya logrado realizar con pleno éxito los Doce Trabajos de Hércules dentro del corazón.»
Introducción al Agni Yoga, 1ª edición electrónica, p.31
No sé si os habéis preguntado alguna vez si podéis hacer algo en nombre del Maestro y cómo podéis hacerlo. Les brindo una serie de pequeñas cositas que podéis hacer, yo las hago o trato de hacerlas, naturalmente, no como una imposición sino como una comprensión, y ya empezando por la base de que el Maestro nunca les obligará, pero sí os daréis cuenta de que el Maestro necesita de discípulos. Y cada uno se preguntará –porque nos conocemos muy bien–: “Bueno, ¿qué va esperar de nosotros el Maestro?” Porque nos vemos tan limitados como las demás personas.
Algo habrá, sin embargo, que estemos aquí reunidos constituyendo una pequeña agrupación. ¿No os habéis preguntado por qué estáis aquí alguna vez, o por qué, cómo, las causas que se produjeron? Pues entonces sabréis el por qué haya un núcleo y que el Maestro está manifestándose muchas veces en vosotros. Quizás no sea el Maestro, pero puede que sea un discípulo del Maestro, o un ángel enviado por el Maestro en cualquier momento de necesidad.
“Todos los seres humanos tienen su propio Ángel Solar, su Yo superior o trascendente, el impulsor de sus motivos espirituales más elevados y el supremo Guía de sus destinos kármicos. Está muy escondido dentro del corazón, pero siempre acude cuando el alma se siente terriblemente sola o se halla enfrentando grandes dificultades… A veces, del fondo de esta indescriptible amargura del alma se eleva inusitadamente un sentimiento infinito de cálida dulzura y fulgida esperanza. Es la Voz del Ángel Solar,…»
Mis Experiencias Espirituales, 1ª edición electrónica, p.107