«El desarrollo de los chacras se realiza a medida que evoluciona el alma humana y no debe asignárseles una atención especial o preponderante, a menos que así lo indique o aconseje el Maestro de acuerdo con el grado de evolución de un discípulo y siempre visando el desenvolvimiento de un plan de servicio inteligentemente calculado. Utilizar la Ciencia de los Centros como vehículo de desarrollo de la conciencia puede tener catastróficos resultados si no se tiene al lado a un perfecto iniciado que haya logrado realizar con pleno éxito los Doce Trabajos de Hércules dentro del corazón.»
Introducción al Agni Yoga, 1ª edición electrónica, p.31
No sé si os habéis preguntado alguna vez si podéis hacer algo en nombre del Maestro y cómo podéis hacerlo. Les brindo una serie de pequeñas cositas que podéis hacer, yo las hago o trato de hacerlas, naturalmente, no como una imposición sino como una comprensión, y ya empezando por la base de que el Maestro nunca les obligará, pero sí os daréis cuenta de que el Maestro necesita de discípulos. Y cada uno se preguntará –porque nos conocemos muy bien–: “Bueno, ¿qué va esperar de nosotros el Maestro?” Porque nos vemos tan limitados como las demás personas.
Algo habrá, sin embargo, que estemos aquí reunidos constituyendo una pequeña agrupación. ¿No os habéis preguntado por qué estáis aquí alguna vez, o por qué, cómo, las causas que se produjeron? Pues entonces sabréis el por qué haya un núcleo y que el Maestro está manifestándose muchas veces en vosotros. Quizás no sea el Maestro, pero puede que sea un discípulo del Maestro, o un ángel enviado por el Maestro en cualquier momento de necesidad.
“Todos los seres humanos tienen su propio Ángel Solar, su Yo superior o trascendente, el impulsor de sus motivos espirituales más elevados y el supremo Guía de sus destinos kármicos. Está muy escondido dentro del corazón, pero siempre acude cuando el alma se siente terriblemente sola o se halla enfrentando grandes dificultades… A veces, del fondo de esta indescriptible amargura del alma se eleva inusitadamente un sentimiento infinito de cálida dulzura y fulgida esperanza. Es la Voz del Ángel Solar,…»
Mis Experiencias Espirituales, 1ª edición electrónica, p.107
“El Discípulo en el Corazón del Maestro. Es una etapa muy avanzada dentro del camino espiritual. En un momento determinado de la misma advierte el Maestro en el aura del discípulo aceptado ciertos fenómenos de carácter eléctrico y radioactivo que le indican que el proceso de “maduración espiritual” ha tenido éxito.
Establece entonces con el discípulo una muy profunda y particular vinculación y entrefunde Su aura magnética y radiante con la de aquél, deparándole la oportunidad de establecer contacto consciente con su conciencia. Esta especialísima vinculación tiene unas consecuencias tremendamente importantes dentro del corazón del discípulo, entre ellas el sentir muy profunda e intensamente el sentimiento de amor dentro del mismo, así como un notable desarrollo del espíritu de servicio.”
Mis Experiencias Espirituales, 1ª edición electrónica, p.80
«El Discípulo Aceptado es el aspirante espiritual que pasó con éxito la prueba de la sequedad del ánimo, de la impaciencia y de la ausencia de motivaciones psíquicas. Tal discípulo es observado de vez en cuando por el propio Maestro y, mientras tanto, otros discípulos muy cualificados le ayudan en el desarrollo de algunos chacras específicos, los que corresponden al Rayo de su Alma y a su grado de evolución en el Sendero. En tal estado suele desarrollársele-siquiera con carácter eventual- algunos poderes psíquicos, clariaudiencia, clarividencia, conciencia astral, etc.»
Mis Experiencias Espirituales, 1ª edición electrónica, p.79