«…cuando empleemos el término ángeles ustedes pueden automáticamente asignarle el término científico de energía, la energía de la luz, la energía del sonido, la energía que produce por cristalización todas las formas conocidas de la naturaleza. Por tanto, dense cuenta de algo muy importante, cuando estamos pensando estamos creando unas ciertas formas en el éter, estamos removiendo creativamente el éter produciendo sonidos, colores y formas geométricas. Cuando estamos sintiendo, cuando nuestras emociones surgen del plexo solar, o del corazón en un caso de sentimiento muy agudo, estamos también removiendo creativamente los éteres constituyendo las formas que conformarán lo que podríamos denominar el ambiente emocional del mundo, y cuando estamos pensando también en ciertos momentos de exaltación estamos creando las bases de los arquetipos. Pero, en un resumen de todo cuanto se puede decir en torno a ideas humanas, todo cuanto el hombre hace, piensa, siente, habla o dice está creando el ambiente de la humanidad, habida cuenta de que el éter está poblado por elementos desconocidos dotados de una inteligencia peculiar que recogen nuestros pensamientos y acciones, y están llevándolos a la actividad formando un ambiente que puede ser negativo o positivo, lo cual dependerá de la forma que adopten los humanos para manifestarse.»
El Hombre y las Facultades Psíquicas Superiores, conferencia en Barcelona, 10 de Junio de 1978
Conferencia 13 junio 1981
Los pasos previos que conducen al Ashrama, conferencia en Barcelona, 13 de enero de 1988
«Cuando estamos atentos estamos discerniendo, no es un movimiento intelectual, es un deseo de descubrir qué es lo que hay a través de todo cuanto llega a nuestra mente. Pues bien, a esto llamo atención, la atención que debe estar circunscrita en todo momento a todo cuanto estamos realizando, a todo cuanto realizan los demás, a todo cuanto viene de fuera de nosotros y todo cuanto proviene desde dentro.»
El Misterio del Santo Grial, conferencia en Barcelona, 21 de mayo de 1983
“…cuando estáis muy atentos, a una flor, a un ser humano… a cualquier cosa, os daréis cuenta de que existe una unión, una unificación entre vuestro entendimiento y el de aquella persona o entre el sujeto que percibe y el objeto que está siendo percibido; la distancia prácticamente desaparece, existe un espacio neutro que se va acortando, hasta que la entidad sujeto y la entidad objeto se dan un abrazo, se confunden, se fusionan, y en esta fusión surge otra cosa, una luz que desconocemos, y ésta luz es la luz del Agni Yoga….”
Agni Yoga. El Yoga de la Síntesis. Conferencia en Barcelona, 26 de Marzo de 1981