«…una palabra es un sonido, entonces, para que la palabra surja realmente edificante, comprensible, sencilla, que puede llegar al corazón de las gentes, debe surgir forzosamente de este silencio místico que establece el Alma cuando ha aprendido a callar. El mundo cree que en un Ashrama se aprende a hablar y no es este el caso, en un Ashrama se aprende a callar, porque el mundo habla constantemente, desordenadamente, demasiado, está llenando el ambiente de una serie de vibraciones que tienen que ver con el ambiente social que nos rodea, de tanto hablar, de tanto mariposear alrededor de las palabras, de tanto querer infundir respeto a su alrededor por la palabra, el hombre, el ser humano, ha ido perdiendo su capacidad de silencio, entonces, automáticamente se cierra la Puerta del Ashrama. Hay que tener en cuenta esto, porque si aprendéis a callar es cuando empezaréis a razonar y cuando empecéis a razonar es cuando aprenderéis a hablar; no a hablar sin ton ni son, a hablar por tener ciertos conocimientos intelectuales, y que están muy mal digeridos cuando existe este permanente deseo de exteriorizarlos. Si todo el valor de las palabras que podamos emitir las refundiésemos en su completa estructura y las depositásemos en el corazón, las dejásemos allí arrinconadas esperando el día de la oportunidad, entonces, veríamos que hay una etapa dentro de nuestra vida que es de silencio, no me refiero al silencio místico de los místicos del pasado, de los quietistas de la Edad Media, ni de aquellos que están tratando de buscar a Dios por el sendero del misticismo, más complejo, más lleno de dificultades, sino que en la práctica del escuchar atentamente estamos adquiriendo un silencio.«
La Magia del Silencio, conferencia en Barcelona, 13 de diciembre de 1984
«…cuando empleemos el término ángeles ustedes pueden automáticamente asignarle el término científico de energía, la energía de la luz, la energía del sonido, la energía que produce por cristalización todas las formas conocidas de la naturaleza. Por tanto, dense cuenta de algo muy importante, cuando estamos pensando estamos creando unas ciertas formas en el éter, estamos removiendo creativamente el éter produciendo sonidos, colores y formas geométricas. Cuando estamos sintiendo, cuando nuestras emociones surgen del plexo solar, o del corazón en un caso de sentimiento muy agudo, estamos también removiendo creativamente los éteres constituyendo las formas que conformarán lo que podríamos denominar el ambiente emocional del mundo, y cuando estamos pensando también en ciertos momentos de exaltación estamos creando las bases de los arquetipos. Pero, en un resumen de todo cuanto se puede decir en torno a ideas humanas, todo cuanto el hombre hace, piensa, siente, habla o dice está creando el ambiente de la humanidad, habida cuenta de que el éter está poblado por elementos desconocidos dotados de una inteligencia peculiar que recogen nuestros pensamientos y acciones, y están llevándolos a la actividad formando un ambiente que puede ser negativo o positivo, lo cual dependerá de la forma que adopten los humanos para manifestarse.»
El Hombre y las Facultades Psíquicas Superiores, conferencia en Barcelona, 10 de Junio de 1978
Conferencia 13 junio 1981
Los pasos previos que conducen al Ashrama, conferencia en Barcelona, 13 de enero de 1988
«Cuando estamos atentos estamos discerniendo, no es un movimiento intelectual, es un deseo de descubrir qué es lo que hay a través de todo cuanto llega a nuestra mente. Pues bien, a esto llamo atención, la atención que debe estar circunscrita en todo momento a todo cuanto estamos realizando, a todo cuanto realizan los demás, a todo cuanto viene de fuera de nosotros y todo cuanto proviene desde dentro.»
El Misterio del Santo Grial, conferencia en Barcelona, 21 de mayo de 1983