«Entonces, las nuevas técnicas se basarán, primero, en la ausencia de temor, un temor que tiene que desaparecer de la mente a medida que el individuo va haciéndose cósmico, a medida que refugia todos sus pequeños problemas, todas sus faltas de armonía, en el gran karma universal que le rodea, (a medida) que sea capaz de compartir y no le exija de más a la vida, y pensando con anticipación en este fenómeno empiece en su propia juventud el fenómeno de restitución.»
La Ley de Restitución, conferencia en Barcelona, 14 de Octubre de 1978
Conferencia de 14 enero 1978
«…se sobreentiende que el hombre que ha alcanzado la verdad no está sujeto a opción entre la verdad y la mentira, sino que habiendo alcanzado la verdad siempre actuará en verdad, en espíritu y en vida y, por tanto, está su problemática más allá de las lindes del tiempo, más allá de los senderos ilusorios, más allá del maya de los sentidos, de los espejismos astrales y de las ilusiones del mundo mental.»
La Sensibilidad, conferencia en Barcelona, 13 de septiembre 1975, Vicente Beltrán Anglada.
«La liberación es un desafío y al propio tiempo una responsabilidad, es un deber, no se trata de que sea una promesa para el futuro, aquí y ahora es la base. ¿Por qué decimos aquí y ahora? Porque no existe otro momento que éste y no existe otro lugar que aquí, porque donde quiera que ustedes estén estarán presentes aquí y ahora, por lo tanto, si llevamos la progresión de los sentidos superiores a este punto de tensión creadora desarrollaremos las capacidades mentales desconocidas.»
El Hombre y las Facultades Psíquicas Superiores, conferencia en Barcelona 10 de Junio de 1976
“…el pasado, el presente y el futuro se hallan absolutamente implícitos en cualquier momento del tiempo y en cualquier lugar del espacio, dentro de este mágico sentido de dinámica abstracción que llamamos ‘el eterno ahora’…”
“El Ángel posee ese mágico sentido y la magnitud de tal visión le libra del sentido limitador del tiempo y de todas las complicaciones que el sentido del tiempo trae consigo para la mente humana. Sin embargo, el hombre posee consubstancialmente con su propósito espiritual de perfección la clave mística del eterno ahora de la conciencia, una clave que se va desarrollando en el transcurso de las edades y se manifiesta como un inmenso e inefable equilibrio entre la razón y el amor, entre la mente y el corazón… En la suprema calma y absoluto silencio que surge de tal equilibrio se halla la raíz espiritual de la redención del hombre y el principio de unificación del Reino de los hombres con el Reino de los Devas…”
Mis Experiencias Espirituales, página 68, 1ª edición electrónica