Los Ángeles y la energía

Bien, empezamos hoy, sirva esto de preámbulo, un examen de las causas de la energía, y ustedes se preguntarán ¿cuáles son estas causas? La misma causa que produce la vibración de mi voz y que si poseyésemos la suficiente integración espiritual veríamos que son formas geométricas que llegan a sus mentes y las personas que no son mentales, de tipo devocional, verían eso en forma de color que está adueñándose de su corazón, entraríamos en el principio del reconocimiento de los ángeles como factores de energía, liberados del manto de la tradición, liberados de todo concepto místico, entrando así el ángel en el campo dinámico de la ciencia y progresando así como una de las corrientes de vida dentro de la humanidad o dentro del planeta Tierra, con un fundamento especial, una corriente distinta pero paralela.  
 
El universo que conocemos es eminentemente físico, objetivo, tangible. ¿Pueden aceptar ustedes siquiera como hipótesis el que existe un universo paralelo y que este universo es subjetivo, y que por lo tanto no tenemos todavía desarrollada la mente para poder percibirlo? ¿y que con nuestros cinco pequeños sentidos escasamente desarrollados intentamos medir el cosmos y caemos en el orgullo y caemos en la desilusión porque nunca conseguimos ningún fruto en nuestras investigaciones.  Bien, todo cuanto hasta aquí hemos venido diciendo son cosas esotéricas, y las conversaciones esotéricas significan que no vamos a detenernos en las cosas objetivas o en el mundo fenoménico. El mundo fenoménico está aceptado rigurosamente por la ciencia, por lo tanto existe. Lo que intentamos hacer en nuestras conversaciones esotéricas es buscar aquello que hay más allá de la percepción sensorial. Y me pregunto si seremos capaces de ir más deprisa que la velocidad de la luz. Es un desafío a nuestra conciencia.
 

Conferencia de 14 enero 1978


Actuar en Verdad

«…se sobreentiende que el hombre que ha alcanzado la verdad no está sujeto a opción entre la verdad y la mentira, sino que habiendo alcanzado la verdad siempre actuará en verdad, en espíritu y en vida y, por tanto, está su problemática más allá de las lindes del tiempo, más allá de los senderos ilusorios, más allá del maya de los sentidos, de los espejismos astrales y de las ilusiones del mundo mental.»

La Sensibilidad, conferencia en Barcelona, 13 de septiembre 1975, Vicente Beltrán Anglada.

El momento presente

«La liberación es un desafío y al propio tiempo una responsabilidad, es un deber, no se trata de que sea una promesa para el futuro, aquí y ahora es la base. ¿Por qué decimos aquí y ahora? Porque no existe otro momento que éste y no existe otro lugar que aquí, porque donde quiera que ustedes estén estarán presentes aquí y ahora, por lo tanto, si llevamos la progresión de los sentidos superiores a este punto de tensión creadora desarrollaremos las capacidades mentales desconocidas.»

El Hombre y las Facultades Psíquicas Superiores, conferencia en Barcelona 10 de Junio de 1976

El Eterno Ahora

“…el pasado, el presente y el futuro se hallan absolutamente implícitos en cualquier momento del tiempo y en cualquier lugar del espacio, dentro de este mágico sentido de dinámica abstracción que llamamos ‘el eterno ahora’…”  

“El Ángel posee ese mágico sentido y la magnitud de tal visión le libra del sentido limitador del tiempo y de todas las complicaciones que el sentido del tiempo trae consigo para la mente humana. Sin embargo, el hombre posee consubstancialmente con su propósito espiritual de perfección la clave mística del eterno ahora de la conciencia, una clave que se va desarrollando en el transcurso de las edades y se manifiesta como un inmenso e inefable equilibrio entre la razón y el amor, entre la mente y el corazón… En la suprema calma y absoluto silencio que surge de tal equilibrio se halla la raíz espiritual de la redención del hombre y el principio de unificación del Reino de los hombres con el Reino de los Devas…”

Mis Experiencias Espirituales, página 68, 1ª edición electrónica

Visión Perfecta de la Realidad

«Todo se reduce, al parecer, a la simplificación de nuestra complicada vida personal, a crear un hilo luminoso o Antakarana de Luz que eleve nuestra conciencia y tratar de ser conscientes a medida que vamos ascendiendo de cuanto SUCEDE dentro y fuera de nosotros, ya que según me ha sido posible comprobar en el Ashrama, sólo la elevación de la conciencia sobre la verticalidad del Antakarana de Luz por encima de las incidencias de nuestra vida temporal puede deparamos una visión perfecta de la Realidad, una Realidad que no depende necesariamente de la amplitud de nuestros conocimientos esotéricos, sino de nuestra habilidad por evadirnos de las complicaciones habituales de la conciencia, las cuales nos atan inexorablemente al pasado y nos impiden percibir las cosas del presente con la debida y necesaria claridad.»

 Mis experiencias espirituales, 1ª edición digital, pág. 16