La divisa Jerárquica: Levántate y anda

El fracaso de los discípulos siempre viene por falta de integridad, por falta de fe en el ideal, por falta de confianza en sí mismo. Y hay muchos de nosotros y a veces pese a la magnitud del propósito, pese a nuestro propio destino liberador, nos hemos sentido tentados de regresar al pasado, de perder de vista aquello que constituye el nervio de la existencia, pero la divisa jerárquica siempre ha sido la misma: “Levántate y anda, reemprende el camino, constitúyete en un servidor constantemente, no te preocupes de lo demás, lo tuyo es ser y realizar, tu obra es la obra del propio Dios”.

Conferencia de 10 octubre 1985

La Energía y el Espacio

Otra de las ideas principales a tener en cuenta en nuestro estudio sobre la Magia organizada planetaria, es la de que la Magia es una actividad universal mediante la cual es invocada ENERGÍA para la producción de formas. Esta idea, como verán,introduce un tercer factor a considerar muy profundamente en nuestras investigaciones, considerando a la ENERGÍA como una propiedad eléctrica del Espacio, el cual, según trataremos de explicar oportunamente, es una Entidad absoluta e infinitamente incluyente que acoge dentro de sí todas las posibles creaciones, desde la más gigantesca y esplendente galaxia al más insignificante de los átomos químicos.

 

La intención suprema del Logos de manifestarse

La INTENCIÓN es el móvil primero de la Creación.

La Necesidad de expresión de cualquier Entidad psicológica humana, planetaria o solar, obedece a razones kármicas de la más elevada trascendencia.

Hay un Poder soberano que incita a la acción basado en esta necesidad expresiva de cualquier tipo de karma, asignándole al karma un sentido muy especial, muy nuevo podríamos decir, con respecto a las formulaciones esotéricas del pasado, el de Entidad o Individualidad Psicológica.

Cuando hablamos de Intención al referirnos a la estructuración de un Universo, tenemos en cuenta la visión dévica que es, en definitiva, la que debe informarnos acerca del Gran Secreto Alquímico que produce y determina cualquier posible manifestación universal.

 

La Intencionalidad de Dios, o el carácter permanente de Su deseo de manifestarse por efecto de la presión kármica que constituye el aspecto positivo y dinámico de Su naturaleza creadora, dinamiza los éteres del Espacio, los vuelve incandescentes y los hace moldeables para la actividad de los Ángeles, desde los poderosísimos MAHADEVAS que son el aspecto inmediato y ejecutor de la Intención Divina hasta los diminutos elementales de la Naturaleza, que en los más apartados e ignotos confines de un Plano construyen los soportes más densos que corresponden a la sustancialidad etérica de aquel Plano.  

 

Hemos dicho «sustancialidad etérica» o el aspecto material del Universo y quisiéramos recordar al respecto lo dicho por Mdme. BLAVATSKY en «LA DOCTRINA SECRETA» de que Espíritu y Materia son esencialmente la misma cosa, que el Espíritu es Materia de la más sutil, elevada y cualificada vibración y que Materia es el Espíritu descendido a su aspecto más objetivo, pesado o gravitatorio. Así, pues, utilizamos el término «sustancialidad etérica» en el sentido esotérico de materialidad, admitiendo que la sutilidad o la densidad de un Plano dependerán siempre del grado en que el Espíritu predomine sobre la Materia o el de la Materia sobre el Espíritu en aquel Plano. Esta idea deberemos tenerla muy presente cuando tratemos de examinar críticamente la actividad del Señor RAJA, MAHADEVA o ARCÁNGEL que se expresa ya sea a través del Plano Monádico, de indescriptible sutilidad, o por medio del Plano Físico, cuya Materia es mucho más densa y ponderable.

 

La INTENCIONALIDAD de Dios es la misma en ambos casos, ya que son parte de su misma Voluntad, pero la forma de actualizarla y la índole de los materiales utilizados en la construcción del Plano diferirá sensiblemente por sus grados de sutilidad, entendiendo científicamente por «sutilidad» ciertas modificaciones de dicha Voluntad en orden a la creación del Universo. En nuestro Sistema Solar, como esotéricamente es sabido, son SIETE estos niveles o Planos de Conciencia de la Divinidad creadora, SIETE los Grandes Arcángeles o Mahadevas que ejecutan Su Voluntad y SIETE, en definitiva, las grandes Corrientes de Energías, denominadas técnicamente RAYOS, que surgiendo del inmaculado Centro de Vida de Su Corazón, vitalizan e integran la totalidad del Universo.

 

Extractos tomados del libro «Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza»

 

El deber de ser creadores

Todo cuanto existe en la naturaleza es la obra de Dios a través del hombre, no se olviden de ello, y tenemos el deber de ser creadores en todo momento, pues si lo somos tendremos a nuestro favor la voluntad y el propósito de las Altas Esferas, tendremos ante nosotros el cuadro vivo de los arquetipos que todos podríamos desarrollar. Volviendo a los arquetipos, cada uno de nosotros tendría que hacer de su vida un arquetipo de perfección, un arquetipo de síntesis, un poder supremo que llevase adelante ciertas fuerzas de parte del Señor del Mundo, el tremendo desafío de la existencia organizada.

Conferencia de 10 octubre 1985

La Vida es la gran Verdad de la existencia

 Sra.─ ¿Esto que nosotros comprendemos hoy, lo debemos y lo tenemos que agradecer a esos Maestros del pasado que ya nos dieron los jalones para que nosotros podamos seguir e iniciar el camino, y gracias a todos esos conocimientos llegar a poder ser libres?

Vicente.─ Comprendida la pregunta. No se extiendan en las preguntas porque entonces Uds. comienzan a divagar, perdóneme, una pregunta para ser respondida adecuadamente debe ser concreta, ¿verdad? Entonces, voy a decirles algo muy importante, usted ha hablado que todos los Grandes Maestros del pasado nos han legado sus verdades, yo soy el primero en reconocer humildemente que ellos nos legaron una gran Verdad, y que nosotros hemos fraccionado esta gran Verdad en múltiples pequeñas verdades.

No hemos comprendido señora a los Instructores del pasado, porque todos dijeron una única Verdad, la Verdad esencial de Dios, ¿y por qué entonces se han creado tantas religiones y tanta lucha entre las religiones y entre los grupos de todas clases que buscan a Dios?, ¿por qué esta lucha?, porque no han comprendido a los Instructores del pasado, y como no han comprendido a los Instructores del pasado, constantemente tenemos que estar meditando en aquellas pequeñas verdades cuando tenemos la Vida ante nosotros, que es la gran Verdad de la existencia. No existe una matización de la Verdad señores, no existe, es imposible, existe Una Verdad que matiza todas las pequeñas verdades. Pero, ¡por favor!, no hagamos de una pequeña verdad una estructura que luche contra otra estructura, que es lo que está sucediendo actualmente, no sólo en el aspecto religioso sino en el aspecto político de las naciones. Por doquier vemos que no ha habido comprensión de las Altas Verdades. ¿De qué nos sirve hablar del Amor de Cristo si Cristo es una ilusión mental para nosotros? No es algo creado y que surge raudo del corazón. A esto me refiero yo hermana mía, no creo, ni creo que ninguna persona inteligente crea que la Verdad pueda hallarse simplemente siguiendo un camino muy ideal luchando contra otros caminos que puedan ser ideales también, sino en la unificación de todas las pequeñas verdades, rompiendo las estructuras religiosas, económicas, políticas o sociales que encubren estas verdades. No podemos hablar de Paz, de Amor y de Justicia surgiendo de las pequeñas verdades. Por lo tanto, les hablo de una sola cosa, de la Verdad que todos somos y que todos podemos desarrollar al máximo sin pasar por la técnica y sin pasar por las pequeñas verdades. Creo que este es un punto que merece una gran atención.
 
Conferencia de 7 de octubre de 1985