Esto es serena expectación

Hay que recordar pues, no aquí —señala el cerebro—, sino aquí —señala el corazón— en estos momentos, que no sea sólo un registro memorial sino que constituya una experiencia y que cuando ustedes hablen de serena expectación a otras personas, no les digan que viene motivado por un método o un sistema o una disciplina, sino porque ustedes están simplemente atentos, observando tan atentamente que ya no puede existir espacio vacío entre ustedes y cualquier interlocutor, sea de la clase que fuere, incluso observando una planta, una flor, un árbol. Si están atentos percibirán la vida del árbol que es la vida del propio Dios, y si están ustedes deleitándose  con el perfume de una flor, no den movimiento mental a esta flor, experimenten el perfume; esto es precisamente lo que se intenta en la Nueva Era a través de la serena expectación; y la atención, como decía, nada tiene que ver con la mente, la mente es sólo el receptáculo de la atención, la atención está arriba; es el espíritu. Por tanto ¿qué sucede cuando están ustedes muy atentos? que la mente desaparece porque no es la mente la que está fraguando la atención sino que es un vehículo vacío, lo cual quiere significar que está lleno de plenitud a través de la cual el espíritu se pone en contacto con todo cuanto le rodea y esto es serena expectación.

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La cualidad de la vida psicológica del Logos (I)

Cuando esotéricamente hablamos de cualidad, ya sea con respecto a la Vida de un Logos, de un Alma humana o de la diminuta conciencia de un átomo, nos referimos exactamente a dos cosas igualmente esenciales: al grado de evolución de dichas Vidas y a la manera como estas Vidas se manifiestan en Espacio y Tiempo, es decir, durante el proceso cíclico de la evolución, que en el Logos creador se extenderá por los Espacios Cósmicos dinamizándolos creativamente y en el átomo, cuya evolución cíclica pasa inadvertida pese a su maravillosa analogía, que por efecto de su extrema pequeñez solamente abarcará para su particular evolución una cantidad mínima de espacio, o de éter cualificado.

El ser humano puede considerarse, tal como esotéricamente se ha hecho siempre, como un átomo consciente dentro de la Vida de Dios, participando de Su capacidad creadora y utilizando, a su vez, un considerable número de elementos sustanciales, o químicos, en todos los planos en donde posee cuerpos definidos que vienen a ser como partes expresivas de su voluntad y reflejando, por lo tanto, aquel aspecto específico de su naturaleza que llamamos el Karma.

 

La no resistencia y la libertad de la vida

“…ustedes, como decía, son discípulos y el discípulo no debe seguir rígidamente una enseñanza, sea del tipo que fuere, porque la rigidez entraña confusión, y la confusión atrae siempre -inevitablemente- el sufrimiento; la no-resistencia a la vida crea la libertad de la vida, pero si resistimos a la vida sufriremos constantemente. ¿Y qué es la vida? Es esto y aquello y todo. Significa que no podemos movernos en un sólo momento del tiempo y siguiendo un sólo camino, rígidamente marcado, sino que aún dentro de cada tipo de organización tiene que haber un movimiento aparte de la organización que ha de traer como consecuencia un estímulo incesante hacia este movimiento, de manera que el estímulo, el movimiento y la acción de ustedes sea la misma cosa y ¿cuándo se produce el milagro? ¿cuándo se llega a este tremendo punto de distensión creadora? Ahora. Cuando ustedes están observando atentamente, cuando no existe espacio vacío entre ustedes y yo, o entre ustedes.

Conferencia 14 octubre 1985

La ruta del corazón

nadie llega a su Maestro interno o el Maestro que lo tiene que liberar, sin establecer un contacto con el Maestro de su propia vida que es el Ángel Solar.

Cuando hablo a un gran público no puedo hacer esta revelación, habida cuenta de que siendo muy ético y muy honrado debo negar totalmente los intermediarios. Pero hay un camino a salvar tan extraordinario que va desde la personalidad limitada en los tres mundos y la Mónada espiritual, que es la esencia del propio Dios sin pasar por el Maestro de nuestra Vida, y es el Ángel Solar y es un Adepto de  todos los grados concebibles. El trabajo que estamos realizando, que estamos promoviendo para un futuro es el establecimiento de esta línea de comunicación con el Maestro de cada cual, porque este Maestro nos guía hacia el «Ashrama».

Todo cuanto hicimos hasta aquí internamente, el proceso que hemos seguido hasta llegar a este punto tiene un valor muy significativo porque tiene que ver con este contacto que todos hemos establecido con el Ángel Solar en algún definido nivel de conciencia y esto nos capacita para estar aquí y ahora y poder hablar de una manera muy cordial, directa y objetiva del Maestro del «Ashrama» y aún del Maestro que a cada cual va a conducirle a la Iniciación.  
Conferencia de 14 octubre 1985

La Paz de Shamballa

No creo traicionar secreto alguno de orden iniciático al referir lo que aconteció en aquella misteriosa Estancia a donde había sido conducido y en la cual confluían, según pude apreciar siete galerías como aquella por la que habíamos llegado allí, lo cual me hizo pensar si tendría que ver este número de galerías con las cualidades de Rayo de los discípulos que allí nos habíamos congregado. Lo que sí he de advertir es que, desde el momento mismo en que había penetrado en aquella Estancia, mi mente se había sentido más profundamente despierta y mi corazón más lleno de amor impersonal. Algo profundamente sutil, infinitamente inenarrable, estremecía desde sus más hondas raíces los vehículos sutiles de mi conciencia. En aquel sagrado lugar se respiraba un clima de intensísima, pero al propio tiempo, serena expectación y el rostro de todas las personas que veía a mi alrededor traslucía profunda calma y una paz serena. Yo, al igual que todas ellas, me encontraba silenciosamente recogido, sin noción alguna de tiempo que alterase aquel estado de conciencia. Mi paz formaba parte en aquellos momentos de las infinitas leyes de participación cósmica que enlazan la vida de Dios con la de todas Sus criaturas conscientes de Su infinito Amor. La indescriptible paciencia de SANAT KUMARA -cuyos días suman muchísimos miles de años- formaba parte de aquella augusta y serena complacencia mística que el MAESTRO denomina ‘serena expectación’ y que resiste imperturbable el paso incesante de las edades de la evolución o de aquellos indescriptibles mantos de eternidad con los que EL SEÑOR DEL MUNDO recubre todas Sus vastísimas expresiones…