Aquí y ahora: la gloria del presente

Si aquí somos conscientes somos conscientes allá y en todas partes, lo que falta es que seamos conscientes aquí, porque esta conciencia de aquí, este sentido permanente de atención hacia todo cuanto sucede dentro y fuera de nosotros es el arma de la cual se vale el Yo Espiritual para escribir nuevas páginas en la historia de nuestra vida planetaria, está embelleciendo, por así decirlo, el karma de nuestra vida, está progresando de lo físico a lo emocional, de aquí a lo mental y no se paraliza el ser en este punto, sino que asciende por las rutas de lo búdico, de lo átmico, buscando su propio dios, su propia Mónada y de aquí a la vida de las grandes iniciaciones de las cuales no tenemos noción. Pero todo está aquí, y es aquí donde hay que desarrollar este esfuerzo. Quisiera realmente que nos diésemos cuenta de que existe actualmente una gran oportunidad, esta oportunidad no está ausente de ninguno de los momentos de nuestra vida, de nada de lo que estemos realizando, ni de los pensamientos que seamos capaces de emitir, ni de los sentimientos que pueda segregar nuestro ánimo, ni tampoco de cada una de las palabras que inconscientemente a veces estamos pronunciando; todo está en nosotros. Y si queremos embellecer el tabernáculo, siendo el tabernáculo este estuche misterioso conocido de la mente, de la emoción, de la conducta del ser humano, deberemos estar atentos a la gloria del presente, tratando de vivir por anticipado como verdaderos discípulos del Maestro, sabiendo por anticipado que no podremos llegar al Maestro sin pasar antes por nuestra propia alma, que esta alma nos purifique hasta donde sea posible para enfrentar en su día la gloria de la estrella iniciática.
 
Conferencia 9 septiembre 1978

Vivir la Divinidad, la promesa de la nueva era

Así que la intuición no viene como un salto del plano físico mediante cierta célula estimulada del cerebro, sino que es un fluir a través de muchos siglos de tristeza, de esfuerzo y de agonía tratando de superar los conflictos del tiempo, tratando de vivir de acuerdo con una realidad presentida, tratando de salir del ruedo de lo rutinario, de lo habitual, tratando simplemente de ser en cada uno de los momentos de nuestra vida. Es como si dijésemos estar completos aquí y ahora, lo cual significa que si aquí y ahora que es el aquí y ahora del mañana y de cualquier momento de nuestra vida estaremos siempre dentro de la propia Divinidad, y ahí está la promesa para nuestra era de grandes profundidades y de grandes oportunidades, y también de grandes necesidades.

Conferencia 9 septiembre 1978

Revelando a Dios

Estamos tratando constantemente tratando de revelar la gloria de Aquel que es el Creador de todo. Y si en un principio de los tiempos estuvimos condicionados por la idea de que Aquello era algo aparte de nosotros y que la vida de la Divinidad era una vida muy diferente (de la nuestra) estamos equivocados. Nosotros a través de los átomos permanentes, a través de las espirillas, planos, colores o Rayos que se desarrollan en cada uno de los átomos permanentes estamos tratando de revelar a Dios; no estamos simplemente traficando con valores humanos, estamos siendo constantemente responsables del poder que se nos ha asignado de revelar a la Divinidad. Entonces, me pregunto si se darán cuenta por qué estamos aquí. Y ustedes están aquí con seriedad y con una gran intención, y significa que están proyectándose constantemente hacia la búsqueda de nuevos sentidos, no simplemente de facultades para asombrar a los demás, sino simplemente para ser más conscientes de Dios en cada uno de los planos de la Naturaleza. Si hemos desarrollado tres cuerpos, el cuerpo físico de una manera regular, el cuerpo emocional y empezamos ahora solamente a desarrollar algunas partículas del átomo permanente mental, ¿qué es lo que hay más allá? Hasta que no logremos conquistar la estrella mística de cinco puntas, lo cual significa que en cada uno de los planos físico, emocional, mental, búdico y átmico tendremos desarrollados cuerpos, lo cual significa también que seremos iniciados en cada uno de estos planos y que, por lo tanto, por obra y gracia de los ángeles, del Espíritu Santo que acumulan energía en estos cuerpos nos convertiremos en un Maestro de Compasión y de Sabiduría, ¿por qué no? No hay que limitar la fuerza de la mente, no hay que limitar nunca la expansión del corazón, no hay que limitar nunca el vuelo de la imaginación, hay que seguir adelante solamente dándonos cuenta de las limitaciones impuestas por la vida, pero al propio tiempo dándonos cuenta con tremenda seguridad de que Dios está en nosotros y que nosotros somos el oído, el tacto, la vista, el gusto y el olfato de la Divinidad.
 
Conferencia 9 septiembre 1978

Siempre «Aquí y Ahora»

La liberación es un desafío y al propio tiempo una responsabilidad, es un deber, no se trata de que sea una promesa para el futuro, aquí y ahora es la base. ¿Por qué decimos aquí y ahora? Porque no existe otro momento que éste y no existe otro lugar que aquí, porque donde quiera que ustedes estén estarán presentes aquí y ahora, por lo tanto, si llevamos la progresión de los sentidos superiores a este punto de tensión creadora desarrollaremos las capacidades mentales desconocidas. ¿Qué sabemos realmente del discernimiento claro? No podemos progresar por la línea de las facultades psíquicas al mundo de la intuición sin haber reprimido las tendencias emotivas del ser y desarrollando las capacidades mentales de control y de dominio de todo el conglomerado, a fin y efecto de que el registro de los hechos que se realiza aparte de nosotros porque lo realizan los ángeles y que están introduciendo en el átomo permanente todo cuanto estamos realizando, todo cuanto estamos pensando, todo cuanto estamos sintiendo, estamos creando una gran maquinaria para hacer la historia del futuro. Pues esto queda condensado precisamente por esta tendencia del hombre de ascender hacia arriba y mirando hacia dentro, pero siempre progresando dentro de los límites estrictos de aquí y ahora. Se trata, por lo tanto, de vivir en forma creadora, con una gran tensión, dándonos cuenta de que si así lo hacemos podremos realmente desarrollar los sentidos necesarios para comprender la existencia real del Yo, qué es el Yo, y cómo el Yo se manifiesta, cuál es su mecanismo de expresión y qué es lo que debe realizar el Yo Espiritual a través de este triple mecanismo: el mental, el emocional y el físico a través de los átomos permanentes.
 
Conferencia de 10 de Junio de 1978

Nuestra responsabilidad en la vieja y la nueva historia de la humanidad

 Vicente.— En nuestra conversación del mes anterior estudiamos la idea de los ángeles en relación con el ambiente social de la humanidad. Hay que darse cuenta desde un principio que en estas conversaciones esotéricas cuando nos refiramos o hablemos de los ángeles estamos dando una noción del término científico de energía, nada tiene que ver con los ángeles de la tradición tal como han venido a nosotros a través de las Iglesias organizadas y místicas de la humanidad en el mundo; por tanto, cuando empleemos el término ángeles ustedes pueden automáticamente asignarle el término científico de energía, la energía de la luz, la energía del sonido, la energía que produce por cristalización todas las formas conocidas de la naturaleza.

Por tanto, dense cuenta de algo muy importante, cuando estamos pensando estamos creando unas ciertas formas en el éter, estamos removiendo creativamente el éter produciendo sonidos, colores y formas geométricas. Cuando estamos sintiendo, cuando nuestras emociones surgen del plexo solar, o del corazón en un caso de sentimiento muy agudo, estamos también removiendo creativamente los éteres constituyendo las formas que conformarán lo que podríamos denominar el ambiente emocional del mundo, y cuando estamos pensando también en ciertos momentos de exaltación estamos creando las bases de los arquetipos.

Conferencia de 10 de Junio de 1978