Al preguntarle un día al Maestro por el significado de la serena expectación nos contestó que … “La serena expectación surge de la intención espiritual o propósito monádico, pero para que esta intención pueda introducirse en el alma, precisa de las dotes de atención natural previamente desarrolladas –al menos hasta cierto grado- por los discípulos espirituales del mundo. La línea de comunicación entre la intención espiritual y la atención mental se halla en el centro Ajna, teniendo este centro su doble vertiente: una de carácter superior que asciende hacia el centro coronario y otra inferior que desciende hacia el centro cardíaco, la sede principal del trabajo del discípulo.
Diario Secreto de un Discípulo, pág 65
«El problema de la acción y de la inacción no tiene sentido como problema, porque estando inactivos estamos trabajando en algún nivel u otro. Podemos decir que estando activos en el mundo físico a veces estamos desvinculados por completo de la actividad que está produciéndose en los demás niveles. Entonces, la serena expectación es aquel punto de equilibrio que hace posible que los mundos subjetivos y el mundo objetivo se complementen, que constituyan una unidad. No se trata entonces sólo de dejar la mente tranquila y serena, sino llenarla del dinamismo vital que surge de Shamballa.»
El Trabajo del Grupo ante la Venida del Avatar, conferencia 6 de Enero de 1983
«…es esta fuerza impelente del espíritu lo que hace que realmente podamos establecer un nexo de unión entre la pequeña personalidad integrada dentro de los factores mentales, emocionales y físicos, y que pueda ascender a la búsqueda del Ángel Solar, y esto lo hacemos siempre que estemos atentos, siempre que estemos investigando, siempre que estemos de acuerdo con la ley, siempre que estemos buscando realmente aquel arquetipo que sabemos existe en una desconocida parte de nosotros mismos.»
Hacia el Ángel Solar, conferencia 11 de Junio de 1977
«El proceso meditativo, desde sus primeras fases llamadas de concentración y pasando por las fases intermedias de discernimiento reflexivo, culmina en las altas cimas de la contemplación. En este punto de integridad causal la mente ha quedado profundamente silenciosa, «enteramente vacía de sí misma» -tal como suele describirse en términos filosóficos- y es en tal estado que el hombre puede establecer contacto directo y consciente con el Ángel Solar.»
Extraído del libro «Mis experiencias espirituales»
Cuando lo inmanente y lo trascendente de cualquier ser viviente se han unido o reconciliado en cualquier momento del tiempo y en cualquier lugar del espacio, se produce un milagro de rara y espectacular belleza. Platón lo llamaba ARQUETIPO, la síntesis geométrica de belleza alcanzada por un cuerpo en la vida de la Naturaleza, mineral, vegetal, animal o humano.
Pero, existe también en el nivel que sea una energía espiritual que ha logrado redención, siendo psicológicamente perfecta su expresión a través de aquella bendita forma, teniendo en cuenta que no puede haber perfección posible en la vida de la Naturaleza si no se realiza previamente un equilibrio verdadero entre una razón interna, o propósito creador, y una manifestación externa por medio de una cualificada forma geométrica.
Tal equilibrio no hubiera sido posible a no mediar el tercer factor, aquel poder aglutinante de la energía material y espiritual al que místicamente llamamos ALMA.
Los Ángeles en la vida social humana. VBA, 1ª edición digital, pág 16