Resultados de la Acción

Si en un principio no notamos los resultados de la acción, no es que la acción no existe, se está manifestando vía interna, vía subjetiva, y en el momento oportuno vendrá una eclosión de vida, de energía, de pureza, de paz y de fraternidad y, entonces, Uds. se habrán dado cuenta de que realmente han trabajado y de que han sido bendecidos en su acción.

 

Actividad de servicio, conferencia 6 de octubre 1985

Silencio-Intelecto

«Así que es un método sencillo de disolver los átomos nocivos del espacio, del éter, con sólo dedicarnos un poco a silenciar nuestro cuerpo emocional, limitando la expansión del deseo material, dejando la mente simplificada, sin átomos intelectuales, y recuperaremos el intelecto cuando seamos capaces de expresar verdades. El intelecto es una fuerza, hay que adquirir el intelecto, y cuánto más nutrido sea el intelecto mejor será el instrumento con el cual podremos progresar los fuegos mayores del sistema a través del arquetipo que hayamos conquistado.»

El Hombre y el descubrimiento del Mundo Oculto, conferencia 8 de marzo de 1975

Solemnidad, humildad y sencillez

El conocimiento esotérico ensancha la mente, hace crecer la mente, a más conocimientos más ancha es la mente, y cuando al discípulo intelectual se le dice que hay que dejar todo esto en blanco, que hay que dejar la mente en blanco para situarla en condiciones de recibir el contacto de la intuición y que la intuición nos conecta con los planos cósmicos.
 
Se cree que se les habla de una cosa imposible de realizar, porque estamos apegados a nuestras conquistas mentales y a nuestras posesiones materiales de una manera tan profunda que nos es imposible desasirnos y, por lo tanto, estamos marcando el compás del tiempo sin seguir la ruta de la flecha, que nuestro propósito ha lanzado allá a lo lejos.
 
Estamos tratando de vivir de una manera solemne, tal como es exigido a los discípulos espirituales de la Jerarquía, solemnidad, humildad y sencillez, son términos sinónimos, dense cuenta que cuando existe un gran acopio de conocimientos esotéricos surge audaz, rítmicamente siempre, casi como una consecuencia natural, la satisfacción de la espectacularidad del propio conocimiento y, entonces, nos sentimos líderes, capaces de enseñar a los demás, y sin darnos cuenta estamos penetrando en los caminos resbaladizos del orgullo espiritual y, entonces, el ritmo de la flecha queda paralizado.

Conferencia Barcelona 4 noviembre 1987 «El discípulo y la acción creadora»

Técnica Nueva Era

«…la técnica de la Nueva Era no será simplemente lucir una mente poderosa cargada de razonamiento, sino que será el corazón el que penetrará en la mente cuando la mente se lo permita y traerá como consecuencia el fruto inmenso de la libertad interior…»

Recepción en Argentina, 1 de octubre 1985.

La humildad del servicio y la responsabilidad del Plan

La conciencia ashrámica no presupone que se haya establecido una mayor evolución espiritual, sino simplemente que ciertas células del corazón o del cerebro hayan sido virtualmente desarrolladas y puedan recordar fácilmente las experiencias ashrámicas.
 
Un discípulo puede pertenecer durante años a un Ashrama de la Jerarquía y no tener conciencia física de ello. Pero, esta circunstancia no tiene valor fundamental o básico apreciada desde el ángulo del servicio que tal discípulo puede estar realizando en el plano físico, pues esta conciencia ashrámica sólo indica que hay una vinculación de los planos internos con el cerebro físico, deparando la sensación de recuerdo. Nada más que esto.
 
Por ello, cuando en mis narraciones cite a mis compañeros de grupo, afiliados al mismo Ashrama, tengan en cuenta que mis observaciones acerca de ellos son muy impersonales y que la locución “conciencia ashrámica” no presupone –igual que sucede con los poderes psíquicos- mayor espiritualidad, sino el desarrollo de ciertas cualidades de percepción y de recuerdo.
 
El verdadero desarrollo espiritual se demuestra siempre como “impersonalidad” y escapa sutilísimamente de la ostentación y de la espectacularidad. Por ejemplo, el Maestro trabaja siempre desde los niveles ocultos. El que mundanamente obtiene reconocimiento es el discípulo, el testigo objetivo y concreto del trabajo a desarrollar aquí en la Tierra. Para él es la gloria y también el fracaso.
 
El Maestro, desde los niveles subjetivos se limita a inspirar y observar. En la Jerarquía se prescinde, por tanto, de los absurdos prejuicios sociales, los cuales quedaron atrás, muy atrás, borradas sus huellas por la humildad del servicio y por la responsabilidad del Plan…

Mis experiencias espirituales. VBA, 1ª edición digital, pág 91