La humildad del servicio y la responsabilidad del Plan

La conciencia ashrámica no presupone que se haya establecido una mayor evolución espiritual, sino simplemente que ciertas células del corazón o del cerebro hayan sido virtualmente desarrolladas y puedan recordar fácilmente las experiencias ashrámicas.
 
Un discípulo puede pertenecer durante años a un Ashrama de la Jerarquía y no tener conciencia física de ello. Pero, esta circunstancia no tiene valor fundamental o básico apreciada desde el ángulo del servicio que tal discípulo puede estar realizando en el plano físico, pues esta conciencia ashrámica sólo indica que hay una vinculación de los planos internos con el cerebro físico, deparando la sensación de recuerdo. Nada más que esto.
 
Por ello, cuando en mis narraciones cite a mis compañeros de grupo, afiliados al mismo Ashrama, tengan en cuenta que mis observaciones acerca de ellos son muy impersonales y que la locución “conciencia ashrámica” no presupone –igual que sucede con los poderes psíquicos- mayor espiritualidad, sino el desarrollo de ciertas cualidades de percepción y de recuerdo.
 
El verdadero desarrollo espiritual se demuestra siempre como “impersonalidad” y escapa sutilísimamente de la ostentación y de la espectacularidad. Por ejemplo, el Maestro trabaja siempre desde los niveles ocultos. El que mundanamente obtiene reconocimiento es el discípulo, el testigo objetivo y concreto del trabajo a desarrollar aquí en la Tierra. Para él es la gloria y también el fracaso.
 
El Maestro, desde los niveles subjetivos se limita a inspirar y observar. En la Jerarquía se prescinde, por tanto, de los absurdos prejuicios sociales, los cuales quedaron atrás, muy atrás, borradas sus huellas por la humildad del servicio y por la responsabilidad del Plan…

Mis experiencias espirituales. VBA, 1ª edición digital, pág 91

Atención

«Para mí es esencial que la persona esté atenta al fluir de los acontecimientos. ¿Saben ustedes que no se puede penetrar en un ashrama de la Gran Fraternidad si la persona no ha adquirido una cierta dosis de atención hacia el mundo que le rodea, hacia  lo que sucede dentro de sí mismo, tratando de hallar el nexo inteligente entre lo que ocurre fuera y lo que pasa dentro, buscando la relación kármica, si podemos decirlo así, y a partir de esta relación kármica empezar a vivir de otra manera, reorientando la vida en otras direcciones?»

Los pasos previos que conducen al Ashrama, conferencia 13 de Enero de 1988.

Luz de la Mente

«….la mente no es un semillero de pensamientos sino que es una luz vibrante dentro de nosotros, que con su propia luz debe iluminar todos y cada uno de los pensamientos que están dentro de esta mente.»

La Magia del Silencio, conferencia 13 de diciembre de 1984.

Silencio del Ashrama

«La distinción entre el silencio de palabra, el silencio de pensamiento, el silencio de actividades, es muy distinto, pero cuando yo hablo del silencio del ashrama me refiero al conjunto de este silencio de pensamientos, de ese silencio de palabras, de este silencio de actitudes. «

La Magia del Silencio, conferencia 13 de diciembre de 1984.

La caridad y la humildad

Podemos ser esotéricos sin tener conocimientos esotéricos, esta es la primera razón que hay que tener en cuenta al examinar la profundidad del Agni Yoga. Estamos tratando de hurgar constantemente en las heridas de nuestra propia personalidad y jamás intentamos restañar las heridas que infligimos en el corazón de nuestros prójimos.  ¿Pueden aliar ustedes compasión con el 1º Rayo?, establecer aquel punto seguro que separa la inmanencia de la trascendencia del ser, que crea un vínculo de unión entre las dos orillas de la separatividad humana, ¿podemos hacerlo? ¡Si no podemos hacerlo no podemos llamarnos discípulos del Maestro!, ni hablar en su Nombre, ni creernos en jueces de los demás, porque habremos perdido lo esencial de nosotros mismos, la caridad y la humildad.

Conferencia 17 octubre 1987 “Consideraciones esotéricas para los momentos actuales”.