Principio de Armonía

«… a pesar de los sucesos del tiempo, a pesar de la aparente intromisión de elementos subversivos dentro del aura etérica de la humanidad, a pesar del terrorismo, a pesar de las muertes violentas, a pesar de la guerra, recuerden que hay un principio de armonía que nosotros esotéricamente deberemos encontrar en nosotros mismos, y que la única manera de salvar este inmenso vacío es estar atentos, sabiendo que la atención es un aspecto monádico, pues la atención nada tiene que ver con la mente, la mente es el espejo donde se contempla la Mónada, nada más que esto, en cambio la atención es el aspecto creativo de nosotros mismos en relación con todo cuanto nos rodea, sea oculto, o visible y objetivo.»

 

El Discípulo y el Cambio en la Sociedad, conferencia 13 de septiembre 1986

Invocación y evocación

Podría añadir quizás dentro de este orden de ideas que el hombre habla (el sentido creador del Verbo) y que el deva escucha (la Voz del Silencio). El hablar y escuchar, la invocación y la evocación, armoniosamente compenetradas constituyen la síntesis de todas las cosas existentes. Pero, esta compenetración natural entre los hombres y los devas sólo puede provenir del esfuerzo humano por silenciar progresivamente sus apetencias personales y del creciente desarrollo de sus poderes invocativos.

Respecto al discípulo debemos indicar que el resultado de sus esfuerzos de apaciguamiento mental-espiritual es la conquista de la intuición, siendo ésta el Antakarana o vehículo de luz superior por el que asciende a las sublimes alturas donde establece contacto con el Maestro, con su propia Alma inmortal, con sus condiscípulos del Ashrama y con los Devas, las fuerzas vivas de la Naturaleza.
 
De cada una de estas Fuentes superiores recibe el discípulo las inspiraciones precisas y el poder necesario para manifestar ostensiblemente en la vida la gloria revelada de un perfecto Hijo de Dios, gloria hacia la cual tiende incesantemente dejando en cada recodo del Camino jirones de honra y de bienes personales.
La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad. 1ª Edición electrónica, pág 145

Arquetipo Humano

«Así que todas los sistemas de yoga, todos los sistemas de entrenamiento espiritual-esotérico, y todas las escuelas esotéricas del mundo, están preparando al hombre sólo y únicamente para que pueda establecer contacto con el ser superior que llamamos el Ángel Solar o el arquetipo humano,…»

El proceso de Transmutación de la Substancia, conferencia 12 de abril de 1975.

 

Silencio

«¿Saben Uds. que nuestra atención viene del plano átmico y no del plano búdico?…el silencio es precursor de verdades,  no hay inspiración sin silencio. ¿Y cuándo se produce este silencio?, cuando nuestra atención es tan potente que entre el sujeto que observa y aquello que está observando, no existe tiempo, no existe espacio, estamos dentro.»

Las condiciones necesarias para la reaparición de Cristo, conferencia 12 de septiembre de 1987.

La Paz es la Vida

Lo que al aspirante espiritual interesa verdaderamente frente al gran misterio de la Paz, que intuye pero que no es capaz todavía de vivir, es saber si existe algún sendero a su alcance para intentar abrir su corazón, su mente y su vida entera a las impresiones infinitas de la Paz universal. Este pensamiento había asaeteado nuestro ánimo en muchas ocasiones, hasta que el Maestro nos dio un día en el Ashrama, una completa y para nosotros definitiva explicación. La Paz, nos dijo, es la Vida, no un elemento de vida, una Resolución, no una simple formulación. Vosotros, -decía- formuláis constantemente preguntas acerca de la Paz y cómo obtenerla.
 
Pero como la Paz sois vosotros, en la eternidad de vuestro origen, cada vez que formuláis una pregunta acerca de la Paz, veláis más bien que develáis esta Paz en vuestra vida. La Paz es un misterio más grande que la propia creación del Universo, pues este Universo es una Creación y la Paz está infinitamente más allá y por encima de todas las creaciones. La Paz -nos iba diciendo el Maestro- es Causa y motivo de creación, es el Poder que promueve el Aliento Creador, y trasciende por tanto Manvántaras y Pralayas. En el ejercido del poder creador se halla el vehículo de la Paz. No preguntéis por ella… ejercitadla!
 
La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad