La Paz y el proceso de expansión espiritual

Para el discípulo en entrenamiento espiritual La Paz no es una meta, sino resultado de seguir sin resistencia alguna el proceso infinito de expansión espiritual. No se va a la Paz por la voluntad de alcanzarla sino cuando olvidados de todo empezamos a unirnos al mágico concierto de la Creación. La majestad del propósito de la Vida implícita en la Voluntad de Dios está en proceso de expansión dentro de nosotros mismos. Dejando de ofrecerle resistencia a este propósito La paz, que no es una meta ni un resultado, sino Causa, Ser y Vida, se adueña de nosotros, nos purifica el ánimo y nos llena de serenidad.

La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad.

Sentir al Maestro

«Por lo tanto, lo que hay que hacer es buscar al Maestro Jesús en el corazón, y no pensar en imágenes, porque cuando estamos reproduciendo la imagen del Maestro es que estamos alejados del Maestro. Cuando el Maestro establece contacto con un discípulo es porque el discípulo lo tiene ya en el corazón, no como imagen sino como realidad. ¿Pueden establecer ustedes la diferencia que existe entre un contacto mental con la figura de un Maestro hasta sentir al Maestro dentro del corazón?»

El Proceso de Transmutación del la Substancia, 12 de abril de 1975.

Fuerza Corazón

«Cuando en un grupo esotérico hay una cierta medida de integración, empieza a formarse la base de la Serena Expectación, en un grupo en tales circunstancias no habrá tensiones, no habrá dificultades de atención, sino que todos estarán  trabajando al unísono porque están siendo dirigidos por la fuerza del corazón y no por los impulsos a veces tumultuosos de la mente.»

La Serena Expectación, conferencia 15 mayo 1988

Paz y Profundidad

«Se nos dice: “Dios crea de la nada”… ¿qué quiere significar esta  sentencia bíblica sino el sentimiento profundo de que realmente para crear algo realmente importante, el ser debe estar vacío de sí mismo y, por lo tanto, debe  prevalecer el espacio dentro de  sí por encima de la labor del tiempo?… y, entonces, existe una paz y una profundidad.»

El Hombre y su Espacio Creativo, conferencia 10 octubre 1987.

El Corazón de Dios y la fraternidad

Hay un “Centro de Sensibilidad Cósmica” definida esotéricamente EL CORAZÓN DE DIOS, hacia el cual tienden o gravitan aparentemente las humanidades de todos los planetas dentro del Sistema Solar “en donde vivimos, nos movemos y tenemos el ser”, desde donde se proyectan las energías del AMOR, substancia creadora de nuestro Universo de Segundo Rayo.
 
El motivo esencial de la vida de todo ser humano es este centro cósmico de Amor y la energía que del mismo dimana produce el fenómeno de la SENSIBILIDAD, el estímulo supremo de la evolución; pudiendo ser catalogadas todas las conciencias o almas en evolución dentro del Universo, o del planeta, por su grado de acercamiento a la Vida cósmica, o sea, por su grado de sensibilidad a lo más elevado.
 
En lo que al ser humano concretamente se refiere, la expansión de esta sensibilidad innata del corazón que se propaga o extiende a todo su equipo psicológico y a todos sus niveles de percepción y de contacto, se la define técnicamente como fraternidad, siendo este sentimiento indescriptible de fraternidad la base misma de la Creación del Universo.

 

Conversaciones Esotéricas