«Por tanto, dense cuenta de algo muy importante, cuando estamos pensando estamos creando unas ciertas formas en el éter, estamos removiendo creativamente el éter produciendo sonidos, colores y formas geométricas…
Cuando estamos sintiendo, cuando nuestras emociones surgen del plexo solar, o del corazón en un caso de sentimiento muy agudo, estamos también removiendo creativamente los éteres constituyendo las formas que conformarán lo que podríamos denominar el ambiente emocional del mundo, y cuando estamos pensando también en ciertos momentos de exaltación estamos creando las bases de los arquetipos. Pero, en un resumen de todo cuanto se puede decir en torno a ideas humanas, todo cuanto el hombre hace, piensa, siente, habla o dice está creando el ambiente de la humanidad, habida cuenta de que el éter está poblado por elementos desconocidos dotados de una inteligencia peculiar que recogen nuestros pensamientos y acciones, y están llevándolos a la actividad formando un ambiente que puede ser negativo o positivo, lo cual dependerá de la forma que adopten los humanos para manifestarse. «
El Hombre y las facultades psíquicas superiores, conferencia 10 de junio de 1978
«Y si queremos embellecer el tabernáculo, siendo el tabernáculo este estuche misterioso conocido de la mente, de la emoción, de la conducta del ser humano, deberemos estar atentos a la gloria del presente, tratando de vivir por anticipado como verdaderos discípulos del Maestro, sabiendo por anticipado que no podremos llegar al Maestro sin pasar antes por nuestra propia alma, que esta alma nos purifique hasta donde sea posible para enfrentar en su día la gloria de la estrella iniciática.»
El Hombre y las facultades psíquicas superiores, conferencia 10 de junio 1978
«Si os interesa la cuestión de la discusión se puede discutir pero no siempre está el Maestro en las discusiones, porque un alegato mental no tiene importancia ante el Maestro; ante el Maestro tiene más importancia esta actitud, este silencio expectante, esta práctica de la virtud interior, porque en ese silencio están envueltas todas las palabras y toda la experiencia posible en nuestra vida en calidad de discípulos o de aspirantes espirituales.»
Aspirando a la Iniciación, conferencia 16 noviembre 1981
“…las iglesias precisan también una reestructuración, una reorientación, porque realmente no cumplen su misión de ligar, de atraer a las gentes por el amor, ahora existe la atracción por el interés, la atracción por la supervivencia, por el número, por la condición, por el poder temporal, pero se ha perdido el éxtasis, se ha perdido el misticismo glorioso de los primeros tiempos, de cuando todavía el aura de Cristo estaba en la Tierra, ahora pueden captar el aura de Cristo solamente las personas muy atentas, y aquí vuelvo a insistir en la atención,…”
Sobre el fracaso y la ley de discipulado, conferencia 18 de octubre 1984
Cuando el intelecto esté tan atento a cualquier situación, a cualquier circunstancia, a cualquier cosa que se presente a su consideración, y lo haga tan profundamente que pierda de vista en esta concentración infinita su propio ser, su propio yo, entonces sabrá por experiencia lo que es intuición, verá las cosas en espíritu y en verdad, y comprenderá todos y cada uno de los misterios.
Analogía de la Cuarta Esfera de Shamballa, Conferencia Barcelona 7 noviembre 1984.
«Para mí es esencial que la persona esté atenta al fluir de los acontecimientos. ¿Saben ustedes que no se puede penetrar en un ashrama de la Gran Fraternidad si la persona no ha adquirido una cierta dosis de atención hacia el mundo que le rodea, hacia lo que sucede dentro de sí mismo, tratando de hallar el nexo inteligente entre lo que ocurre fuera y lo que pasa dentro, buscando la relación kármica, si podemos decirlo así, y a partir de esta relación kármica empezar a vivir de otra manera, reorientando la vida en otras direcciones?»
Los pasos previos que conducen al Ashrama, conferencia 13 de Enero de 1988.
«…si hablamos de la Verdad, si hablamos de Dios y de su Justicia, no vamos a encontrarlo dentro de ninguna religión sino dentro del corazón de cada uno, y cuando el corazón de cada uno está impregnado de amor, entonces se da cuenta que él es la religión, es su propia ley, su propio karma, su propio destino, se convierte en la Luz del mundo.»
Creación de las Razas y las Religiones, conferencia 23 abril 1986