“Es por tal motivo que en todas las verdaderas escuelas esotéricas y en el retiro místico de los Ashramas de la Jerarquía se entrena a los discípulos en el supremo arte de la prudencia y de la circunspección que se convertirá finalmente en capacidad natural de silencio.”
La Estructuración Dévica de las Formas, 1ª edición electrónica, p. 18
Aquella experiencia inicial en mi incesante búsqueda del secreto angélico que encerraba la Naturaleza afectó singularmente mis oídos internos, los cuales se sensibilizaron de tal manera que pude adquirir una noción tan virtualmente objetiva del SILENCIO que en ciertos momentos se convertía en un SONIDO OCULTO.
La asiduidad de tal experiencia hizo cambiar mi vida al conjuro de una nueva y desconocida vibración orgánica de la cual participaban, al parecer, todos los átomos y células de mi cuerpo físico, constituyendo una NOTA única, que constantemente y desde entonces me acompaña y me sirve de punto de referencia cuando he de pronunciar el mántram O.M. en el devenir de mis contactos ashrámicos o de alguna reunión esotérica de carácter meditativo…
“Es lógico comprender, por tanto, que una parte muy importante en la evolución espiritual del hombre es el reconocimiento de que su triple vehículo: la mente, el vehículo emocional y el cuerpo físico, son una creación angélica en la que él sólo ha contribuido con la aportación, a menudo inconsciente, de sus pensamientos, deseos y acciones acumulados en su cuerpo causal en forma de cualidades psicológicas.”
La Estructuración Dévica de las Formas, 1ª edición electrónica, p. 17
El Silencio y la Palabra Nos hallamos, como verán, al principio de un nuevo orden de cosas y al borde de unos grandes y profundos cambios en el orden social y humano, debidos a la presión ejercida por la Constelación de Acuario sobre la totalidad del planeta.
Pero, no olvidemos en ningún momento que tales transformaciones individuales y sociales no adquirirán aspectos positivos de identidad planetaria si no entrevemos en una cierta medida la influencia de los Ángeles, de los Devas o de las Energías Individualizadas de la Naturaleza en la vida de la humanidad.
mística de la humanidad pueden ser medidas en términos de paz, quietud y recogimiento. De ahí que los Ángeles que viven, se mueven y tienen su razón de ser en tales niveles son denominados esotéricamente «Los Ángeles del Silencio».
Esta realidad será difícil de ser aceptada por nuestra mente concreta, sujeta constantemente a la presión de las cosas objetivas y tangibles de la Naturaleza, pero cuando la vida psicológica del ser humano ha desarrollado en una cierta e importante medida «el amor de Dios», muy distinto en verdad de lo que llamamos “amor humano», la idea anteriormente expuesta empieza a tener un pleno y absoluto significado y se llega a la comprensión clara y concluyente de que las «meditaciones
Como ustedes podrán apreciar, hallamos aquí un punto de coincidencia entre las Formas Psíquicas del EGOÍSMO y del TEMOR, aunque notablemente diferenciadas en sus expresiones normales o corrientes, es decir, las que condicionan la conducta habitual del ser humano. En la adquisición de nuevos y más estilizados valores y en su correcta aquilatación se halla el sentido esotérico y místico de liberación espiritual del ser humano, la cual se basa esencialmente en el difícil arte del «inteligente rechace de valores»,
“Tal como decía un conocido Adepto de la Jerarquía a un grupo de discípulos en Su Ashrama: ‘…El Espacio es tierra virgen, pero hay en el mismo toda clase de semillas. Unas buenas porque proceden del Bien Cósmico, malas las otras, porque provienen del Mal cósmico y fueron engendradas en las primitivas edades universales, cuando las distintas humanidades no habían adquirido todavía una verdadera conciencia de selectividad entre el Bien y el Mal. Las enfermedades de la Raza y todo tipo de dolencias humanas deben ser localizadas en el Espacio y es en el Espacio donde finalmente deberán ser destruidas’.»
Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza, 1ª edición electrónica, p. 82
“Los Rayos son unas corrientes naturales de Vida angélica que proceden del Centro creador del Sol Espiritual de nuestro Universo, expresando ciertas cualidades de Vida y de Conciencia del Logos solar. Actúan incesantemente por todo el ámbito universal, pero siguiendo el ordenamiento de ciertas Leyes de carácter cíclico -que preceden a las Grandes Iniciaciones Cósmicas- se manifiestan más activamente unos que otros durante ciertos periodos importantes en la Vida del Logos solar y con respecto a Su cuerpo de expresión, el Universo.»
Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza, 1ª edición electrónica, p. 36