Contacto con nuestra Realidad Espiritual

«Dentro del marco de esta bien definida orientación hacia la Luz, o Sendero de Reconocimiento, deberemos iniciar ahora el proceso de contacto con nuestra Realidad espiritual. No deberemos detenemos, pues, en el ejercicio intelectual de analizar las cualidades maravillosas del Ángel Solar, centro espiritual de nuestra vida, sino que hay que intentar establecer contacto consciente con su radiante naturaleza divina y acoger dentro del corazón la Luz inmortal que Él reserva para nosotros desde el principio mismo de nuestra historia como seres humanos. «

Conversaciones Esotéricas, 1ª edición digital, p.139

Vamos a entrar definitivamente en una fase eminentemente práctica en orden a nuestras concepciones más elevadas y de acuerdo con las capacidades de acción que hayamos sido capaces de desarrollar durante el curso de nuestra vida como aspirantes espirituales.

Pasar del Sendero de Reconocimiento de la Verdad al de la conquista de la misma, trasladarnos de la simple idea orientadora al gozo supremo de la acción, o Sendero de Cumplimiento, implicará quizás un tremendo esfuerzo, debido a que a través del tiempo hemos establecido una serie incalculable de hábitos, mentales, emocionales y físicos que nos impulsan hacia otras direcciones y nos obligan a seguir fatalmente “una línea de mínima resistencia” impuesta por las tradiciones y atavismos del pasado, con su interminable secuela de esperanzas, deseos y temores. ..

Todos somos Uno en el Seno del Padre

«Démonos cuenta cómo de manera imperceptible, aunque progresivamente, cede en nosotros la habitual tensión intelectual del pensamiento y nos sentimos proyectados hacia aquellas zonas de quietud y de recogimiento espiritual que preludian la revelación de las grandes verdades cósmicas. Pese al tremendo dinamismo que inflama los éteres planetarios y que converge en nuestro diario vivir, una nueva gravitación se revela en el corazón del ser humano y un nuevo sentimiento de honradez y de sinceridad hace posible que en muchos sectores de la vida social humana se realicen las proféticas palabras de Cristo de que “…Todos somos Unos en el Seno del Padre…” 

Conversaciones Esotéricas, 1ª edición digital, p.162

Gloria de la Revelación

«Lo místico debe “hacerse carne”, tal como es de Ley que suceda en la vida del Iniciado y ahora -permítanme que me refiera a este eterno ahora- deberíamos vivir la gloria de la revelación del Ángel Solar en nuestra existencia física.» 

Conversaciones Esotéricas, 1ª edición digital, p.163 

Ángel Solar

«….el gozo supremo del Ángel Solar es ayudar “desde arriba” al osado e intrépido investigador y al sincero aspirante, al discípulo espiritual que lenta y trabajosamente está hollando lo que hacia EL conduce.» 

Conversaciones Esotéricas, 1ª edición digital, p.142

Estudiar el Ángel Solar representa tratar de descorrer el gran Misterio del corazón del hombre. Un Maestro ha dicho: “La cuestión de los Ángeles Solares o Dhyanes del Fuego es un misterio profundo y todo el tema está tan entretejido de leyendas intrincadas y misteriosas, que los estudiantes esotéricos desesperan de lograr la deseada claridad mental.” Hay no obstante ciertos indicios que seguidos atentamente pueden darnos la clave de este aparente misterio. Una de ellas es la función de intermediarios entre la personalidad del hombre en los tres mundos y aquella chispa inmortal, con todos los poderes y atributos de la Divinidad, que llamamos Mónada o Espíritu.

El Corazón de Dios

Hay un “Centro de Sensibilidad Cósmica” definida esotéricamente EL CORAZÓN DE DIOS, hacia el cual tienden o gravitan aparentemente las humanidades de todos los planetas dentro del Sistema Solar “en donde vivimos, nos movemos y tenemos el ser”, desde donde se proyectan las energías del AMOR, substancia creadora de nuestro Universo de Segundo Rayo.
 
El motivo esencial de la vida de todo ser humano es este centro cósmico de Amor y la energía que del mismo dimana produce el fenómeno de la SENSIBILIDAD, el estímulo supremo de la evolución; pudiendo ser catalogadas todas las conciencias o almas en evolución dentro del Universo, o del planeta, por su grado de acercamiento a la Vida cósmica, o sea, por su grado de sensibilidad a lo más elevado.
 
En lo que al ser humano concretamente se refiere, la expansión de esta sensibilidad innata del corazón que se propaga o extiende a todo su equipo psicológico y a todos sus niveles de percepción y de contacto, se la define técnicamente como fraternidad, siendo este sentimiento indescriptible de fraternidad la base misma de la Creación del Universo, es decir, que la Creación no es esencialmente mental en lo que a nuestro Sistema solar se refiere, aun cuando sea la Mente la que prepara y confecciona sus ocultos diseños y arquetipos, sino que es la vida del Corazón la que en un potentísimo e incomprensible impulso cósmico de Amor se introduce en la Mente y la capacita para crear. La imaginación creadora, sobre la cual tanto énfasis deposita el hombre intelectual, no es una cualidad de la Mente sino una función viva del Corazón.
 
Extracto del libro “Conversaciones Esotéricas”, 1ª Edición Electrónica, páginas 48 y 49.