Fuerza del Grupo

Si hiciéramos regularmente aquí las meditaciones, con un ritmo, este ritmo crea un talismán. Al hablar de esto, ya hablamos de la fuerza dévica; un Deva recoge estas energías y les da una forma determinada, la forma que tenga el propio Deva, una forma que tiene la extensión que puede llegar hasta donde esté cada uno de los miembros del grupo, y en un momento de necesidad tu invocas la fuerza del grupo y a través del Ángel, recibes toda la fuerza que ha sido acumulada durante el proceso de la estructuración de las meditaciones, y hay una ayuda, si tienes un problema, invocas la fuerza del grupo.» 

Los Talismanes, conferencia del 11 de Junio de 1981

Comprendí desde lo profundo de mí mismo el valor inefable de las palabras del Maestro y desde entonces trato de cumplirlas en mi mente y corazón lo mejor que puedo. Finalmente el Maestro, frente a mí y rodeado de los demás miembros del Ashrama, me pidió solemnemente, y su pedido tenía el carácter de un juramento inviolable, si prometía acatar la ley del grupo hasta sus últimas consecuencias y si decidía vivir en lo sucesivo la vida del discípulo, de disciplina natural, de orden espiritual y de resolución indomable frente a todas las personas, hechos y experiencias de la vida

Olvido de sí mismo

La entrada y admisión en un Ashrama y la participación en los misterios de luz que constituyen su vida, no es una prerrogativa de ciertos seres privilegiados, especialmente dotados para esta clase de actividad.

Se puede asegurar honradamente que todos los seres humanos tienen el mismo derecho ante la Ley que rige el Ashrama. Sólo les es exigido a los candidatos una cosa: el deber de olvidarse de sí mismos en favor de los demás.»

 La Jerarquía, los Ángeles Solares y la Humanidad, 1ª edición digital, p.39.

Es en este momento de «cíclica reorientación» de actitudes que el ser humano empieza a desvincularse de la potentísima Forma Psíquica del EGOÍSMO y a desarrollar aquella nueva condición humana basada en el olvido de sí mismo y en el servicio activo por toda la humanidad, buscando el bien del conjunto y no la gloria efímera de la autoglorificación individual.

Liberación

«El discípulo de la Nueva Era debe actuar “desde arriba y hacia adentro” y no “desde abajo y hacia afuera”. Sólo viviendo de esta manera, al amparo de la propia Vida cósmica en el corazón, libres de presiones y de disciplinas de orden externo, la Vida interna que es nuestro verdadero YO, hallará por sí misma los cauces supremos que llevan a la Liberación… «

Conversaciones esotéricas, p.119

Cuando una persona fallece y deja el cuerpo físico, hay que dejarla en paz para que goce profundamente de la liberación de las cadenas que le ataban a la materia más densa de la manifestación kármica en aquellos niveles específicos que la ley previsora de la Naturaleza ha dispuesto para tal fin. No hacerlo así es crear karma.

Beatitud Celeste

«El Bien y el Mal, simbólicamente hablando, han desaparecido de la vida del Iniciado…, sólo queda dentro de su vida y como una natural consecuencia de su estado de Pureza, aquel estado de beatitud celeste que está más allá y por encima del Bien y del Mal.»  

Conversaciones esotéricas, p.118

Ángel de la Presencia

El Bien es también un fruto de las actividades humanas y, a igual que los actos incorrectos e inconsecuentes, también ha ido creando una Entidad psíquica, aunque de naturaleza benigna y dotada del Espíritu de Salvación. Esta Entidad, creada en el transcurso de las edades con la substancia de los mejores pensamientos y sentimientos humanos, constituye la Luz que ilumina en los momentos de turbación, o cuando estamos bajo los efectos de grandes crisis y tensiones. Esotéricamente se la denomina “el Ángel de la Presencia” 

Conversaciones esotéricas, p.118