Porque hemos leído, porque se nos ha explicado que el servicio es la base de la espiritualidad. No nos damos cuenta que a veces este afán de servicio encubre un punto de soberbia, de que la gente reconozca que estás haciendo algo por la humanidad, o por la Jerarquía.
Entonces, el dilema del discípulo es vivir en forma radiante, más que en pretender realizar un acto de servicio en el mundo u otro nivel, porque lo que decía el Maestro en cierta ocasión es que el hecho de pertenecer a un ashrama ya es un acto de servicio, porque has tenido que desprenderte de muchas partes groseras de tu personalidad, y entrar en unas zonas de amplia resonancia espiritual, o de alta frecuencia vibratoria, dentro de las cuales existe un campo magnético apropiado para ayudar a los demás sin que se den cuenta de ello. «
¿Cómo Servir?, conferencia 14 de Enero de 1982.
La radiación, la radioactividad personal del discípulo, está creando grandes oportunidades que van penetrando progresivamente en el campo de actividad de los tres Departamentos de la Jerarquía, o sea, de la política, de la religión y de la civilización o de la cultura de los pueblos. Por tanto, por poco que hagamos el esfuerzo, vamos a crear un campo magnético porque nos apoyan fuerzas considerables, no sólo jerárquicas, sino angélicas.»
Los Grupos Actuales de Discipulado, conferencia del 22 de Mayo de 1983
Queridos amigos/as nos complace informaros de la publicación del tercer audiolibro de la Asociación Vicente Beltrán Anglada. El libro que hemos escogido en esta ocasión es el de Los Misterios de Shamballa, lo podéis
descargar de forma gratuita desde este mismo enlace .
El audiolibro está en formato MP3, cada capítulo del libro es un fichero MP3 y todos ellos los hemos incluido en un fichero comprimido en formato zip de 170 Megas. Desde estas líneas os animamos a compartir este audiolibro entre todas vuestras amistades y personas que puedan estar interesadas en estos temas. En Servicio y Unidad de Propósito. El Equipo de la Asociación
Síntesis significa esotéricamente la capacidad que tiene el ser humano —hombre o mujer— de establecer una armonía entre la mente y el corazón, es decir, que no podemos afirmar que un ser sea inteligente si no posee en alguna elevada medida la armonía entre sus pensamientos y sus emociones,…»
El Discípulo y la Tarea de Unificación, conferencia en Barcelona, 1 de Noviembre de 1980.