Hijos de Dios

“Y llegará un momento cumbre en la evolución, en que siendo tan conscientes de esta verdad, nos decidamos a actuar y la actuación de momento es estar atentos a todo cuanto sucede. No ver la apariencia de las cosas, no hacer caso de aquello que el ambiente trata de introducir falazmente en nuestra mente y en nuestro corazón, sino ser conscientes de que nosotros somos UNO con la Verdad, UNO con la Vida y UNO con el Amor de Dios; y que hay que hacerlo de una manera libre y desapasionada, hasta llegado el momento en que verdaderamente podamos ser llamados (y con justicia) Hijos de Dios.”
 
La Creación de las Razas y las Religiones, conferencia 23 de abril de 1986
 

LA NUEVA ERA Y LA SERENA EXPECTACIÓN

La gran oportunidad para los aspirantes espirituales en esta Nueva Era, es que acepten el reto de los hechos sin desviar su mirada atenta de aquello que esta sucediendo, es decir, que no se distraiga nadie, y a veces un libro esotérico es un motivo de distracción o asistiendo a muchas reuniones de tipo esotérico…

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Acogiendo la Vida en el Corazón

«… y la única manera de no ofrecer resistencia a la vida, de no ofrecer resistencia a la Jerarquía, de no ofrecer resistencia a Shamballa y no ofrecer resistencia a la fuerza que proviene de las Constelaciones, es estando expectantemente serenos o serenamente expectantes, es la clave. Hubo un tiempo que la clave era “como si”, como si yo fuese esto, como si yo fuese el Maestro, como si yo fuese el Logos planetario. Para cambiar la actitud de conciencia y —caracterizó una gran etapa en la Era de Piscis— ahora decimos: “Estate atento a la hora de la oportunidad”, estate serenamente expectante a estas fuerzas magnificentes que están aquí y ahora y siempre y que está esperando que las acojas en tu corazón o en tu mente o dentro de cada una de las células de tu cuerpo.»

La conquista del espíritu de grupo. Barcelona 16 02 1984

El Reino de Dios

 «Estamos tratando noblemente de buscar el Reino de Dios. ¿Se dan cuenta de lo que significa esta afirmación? Si cuando hablamos de Dios, no en el sentido pragmático sino en el sentido metafísico, no en un sentido filosófico sino en un sentido muy íntimo porque lo sentimos alentar en nuestro corazón, nos damos cuenta de que todo lo que hasta aquí hemos adquirido carece de valor; y que el conocimiento ata por glorioso que sea, porque el hombre debe empezar a enfrentar las situaciones desde el ángulo de vista cósmico, y solamente podrá abarcar la grandiosidad del cosmos cuando su vida individual sea pura, libre y entre la fuerza íntima o el alma…»
 
Los Egregores, conferencia 1 enero 1981

Paz Profunda

“…llega un momento de paz inmaculado, de paz profunda, en el cual la mente se pierde, si no se tiene miedo, porque hay que luchar contra el miedo a perderse en la propia inseguridad….”

Discernimiento y Atención, conferencia 11 de febrero de 1982