Pero, yo creo que todos estamos de acuerdo en una sola cuestión: que aquí se está creando un núcleo de conciencia redentiva, que todos estamos participando del mismo ideal, que todos estamos unidos, y, ¿saben por qué?, porque todos ustedes están serenamente expectantes, están dentro del asunto, están; no están situándose fuera y preguntando o divagando acerca de lo que está diciendo el orador.
Conferencia 21 octubre 1981
«…la guerra es el principio que nace de dos voluntades opuestas, no es más que reconocer que constantemente existe en la sociedad —porque existe en el individuo—, una oposición constante contra sí mismo o contra los demás, y que solamente cuando el hombre tiene paz es cuando se siente unido a los demás, cuando existe un proceso estructural armonioso y equilibrado en marcha y la sociedad puede convertirse entonces en un arquetipo de lo que debe ser la verdadera sociedad.»
El Proceso de Transmutación de la Substancia, conferencia 12 de Abril de 1975
«Más allá de la mente y conforme el observador va penetrando profundamente en la misma, quebrantando la resistencia de los elementos etéricos que condicionan los vehículos, nota con sorpresa que sus pensamientos pierden concreción, objetividad y consistencia, como si se diluyeran en el espacio, y penetra entonces en una zona de indecible quietud y recogimiento místico que le da razón y le orienta acerca de una especie de Ángeles cuyo divino cometido es ‘llenar de paz y armonía el corazón de los hombres’. Son llamados esotéricamente ‘Los Ángeles del Equilibrio’.»
Del libro «Estructuración Dévica de las Formas»
Hay que recordar pues, no aquí —señala el cerebro—, sino aquí —señala el corazón— en estos momentos, que no sea sólo un registro memorial sino que constituya una experiencia y que cuando ustedes hablen de serena expectación a otras personas, no les digan que viene motivado por un método o un sistema o una disciplina, sino porque ustedes están simplemente atentos, observando tan atentamente que ya no puede existir espacio vacío entre ustedes y cualquier interlocutor, sea de la clase que fuere, incluso observando una planta, una flor, un árbol.
Si están atentos percibirán la vida del árbol que es la vida del propio Dios, y si están ustedes deleitándose con el perfume de una flor, no den movimiento mental a esta flor, experimenten el perfume; esto es precisamente lo que se intenta en la Nueva Era a través de la serena expectación; y la atención, como decía, nada tiene que ver con la mente, la mente es sólo el receptáculo de la atención, la atención está arriba; es el espíritu.
Por tanto ¿qué sucede cuando están ustedes muy atentos? que la mente desaparece porque no es la mente la que está fraguando la atención sino que es un vehículo vacío, lo cual quiere significar que está lleno de plenitud a través de la cual el espíritu se pone en contacto con todo cuanto le rodea y esto es serena expectación.
«La lucha, tal como humanamente la entendemos, es decir, como una reacción contra algo o contra alguien, jamás nos acercará a la Morada de los Ángeles del Silencio… Lo que realmente precisamos es darnos cuenta, ‘sin lucha ni resistencia alguna’, de las cosas que sobran en nuestra vida no para sofocarlas ni para destruirlas, sino para que nos revelen, frente al drama kármico de nuestra vida, ‘sus verdaderas razones y motivos’.»
Del libro Estructuración Dévica de las Formas.