«La lucha, tal como humanamente la entendemos, es decir, como una reacción contra algo o contra alguien, jamás nos acercará a la Morada de los Ángeles del Silencio… Lo que realmente precisamos es darnos cuenta, ‘sin lucha ni resistencia alguna’, de las cosas que sobran en nuestra vida no para sofocarlas ni para destruirlas, sino para que nos revelen, frente al drama kármico de nuestra vida, ‘sus verdaderas razones y motivos’.»
Del libro Estructuración Dévica de las Formas.
«El silencio viene por la intención y la atención. La intención es el propósito y la atención es el oído despierto del discípulo que está afinándose de una manera que surge por encima de los sonidos y escucha otra voz, una voz desconocida para la mayoría de personas del mundo, que es la voz del silencio.»
Agni Yoga: el Silencio y la Acción Creadora, conferencia 1 de marzo 1985
«… hay un reflujo de vida en esto de la unión de las almas que escapa por su propio misterio a nuestro alcance intelectual; interesa tener paz, porque cuando tengáis paz estaréis unidos a la gran rueda silenciosa de la creación donde existe una paz inmensa. No pensareis en términos de familia, sino en términos cósmicos, que no es lo mismo, o quizá pensaréis en términos de familia cósmica. La conciencia que tenéis ahora del matrimonio y esas cosas, cuando estéis en el plano astral variará sensiblemente, y cuando tengáis el recuerdo de todas vuestras vidas anteriores veréis que habéis amado y sufrido con mucha gente…»
El Trabajo sobre el Silencio, conferencia en Zaragoza 25 de diciembre de 1987
«…si considerais honestamente cuanto os ha ocurrido desde que estáis en contacto más o menos activo con un grupo esotérico, debeis notar fundamentalmente grandes transformaciones, de tipo espiritual, de tipo mental, de tipo emocional, y de tipo físico.»
El Discípulo y las Crisis Ashrámicas, conferencia 15 de septiembre 1983
Lógicamente, y espero que todos estaremos de acuerdo sobre este punto, el pasar de las disciplinas de los Yogas conocidos a un Yoga que por su propia ley carece de disciplinas, exigirá una reorientación total de las energías de la personalidad hacia los aspectos más elevados de sí misma, allí en donde la mente conocida ha dejado de tener poder y eficiencia y ha perdido por completo la capacidad de imponer disciplinas…
Hay que pasar, sea como sea, por este trance duro que va desde el estado de NO SER, con sus innumerables estados de conciencia, a la Conciencia del SER ESENCIAL y NATURAL que en nuestros estudios esotéricos llamamos YO SUPERIOR o ÁNGEL SOLAR y desde este Centro de elevada tensión creadora iniciar la búsqueda de la Verdad, pura y simple, que se halla más allá y por encima de todas las cualidades de la mente. Este proceso consta de tres partes y no entraña, por poco que lo observemos, dificultades que no puedan ser salvadas por el sincero aspirante espiritual. Veamos: