Hay que recordar pues, no aquí —señala el cerebro—, sino aquí —señala el corazón— en estos momentos, que no sea sólo un registro memorial sino que constituya una experiencia y que cuando ustedes hablen de serena expectación a otras personas, no les digan que viene motivado por un método o un sistema o una disciplina, sino porque ustedes están simplemente atentos, observando tan atentamente que ya no puede existir espacio vacío entre ustedes y cualquier interlocutor, sea de la clase que fuere, incluso observando una planta, una flor, un árbol.
Si están atentos percibirán la vida del árbol que es la vida del propio Dios, y si están ustedes deleitándose con el perfume de una flor, no den movimiento mental a esta flor, experimenten el perfume; esto es precisamente lo que se intenta en la Nueva Era a través de la serena expectación; y la atención, como decía, nada tiene que ver con la mente, la mente es sólo el receptáculo de la atención, la atención está arriba; es el espíritu.
Por tanto ¿qué sucede cuando están ustedes muy atentos? que la mente desaparece porque no es la mente la que está fraguando la atención sino que es un vehículo vacío, lo cual quiere significar que está lleno de plenitud a través de la cual el espíritu se pone en contacto con todo cuanto le rodea y esto es serena expectación.
«La lucha, tal como humanamente la entendemos, es decir, como una reacción contra algo o contra alguien, jamás nos acercará a la Morada de los Ángeles del Silencio… Lo que realmente precisamos es darnos cuenta, ‘sin lucha ni resistencia alguna’, de las cosas que sobran en nuestra vida no para sofocarlas ni para destruirlas, sino para que nos revelen, frente al drama kármico de nuestra vida, ‘sus verdaderas razones y motivos’.»
Del libro Estructuración Dévica de las Formas.
«El silencio viene por la intención y la atención. La intención es el propósito y la atención es el oído despierto del discípulo que está afinándose de una manera que surge por encima de los sonidos y escucha otra voz, una voz desconocida para la mayoría de personas del mundo, que es la voz del silencio.»
Agni Yoga: el Silencio y la Acción Creadora, conferencia 1 de marzo 1985
«… hay un reflujo de vida en esto de la unión de las almas que escapa por su propio misterio a nuestro alcance intelectual; interesa tener paz, porque cuando tengáis paz estaréis unidos a la gran rueda silenciosa de la creación donde existe una paz inmensa. No pensareis en términos de familia, sino en términos cósmicos, que no es lo mismo, o quizá pensaréis en términos de familia cósmica. La conciencia que tenéis ahora del matrimonio y esas cosas, cuando estéis en el plano astral variará sensiblemente, y cuando tengáis el recuerdo de todas vuestras vidas anteriores veréis que habéis amado y sufrido con mucha gente…»
El Trabajo sobre el Silencio, conferencia en Zaragoza 25 de diciembre de 1987
«…si considerais honestamente cuanto os ha ocurrido desde que estáis en contacto más o menos activo con un grupo esotérico, debeis notar fundamentalmente grandes transformaciones, de tipo espiritual, de tipo mental, de tipo emocional, y de tipo físico.»
El Discípulo y las Crisis Ashrámicas, conferencia 15 de septiembre 1983