«Entonces, la mente, después de tantos siglos y tantos millones de años de estar dentro el ser humano, se hizo poderosa, se organizó de tal manera dentro de sí misma, que se hizo señora de los acontecimientos, y el corazón quedó sofocado. Ahora el proceso es inverso, hay que pensar en términos de corazón, la mente abierta por completo para que la intuición que surge del corazón permita que las ideas fructifiquen en la mente y se conviertan realmente en aspectos, digamos, subsidiarios del propio amor del corazón. Lo que decía no hace mucho el Maestro Tibetano “Hay que pensar con el Corazón y hay que sentir con la Mente”, lo cual significa que estos centros son importantísimos en el desarrollo de la gran masa humana. «
La Serena Expectación, 15 de mayo de 1988.
«…ustedes están aquí con seriedad y con una gran intención, y significa que están proyectándose constantemente hacia la búsqueda de nuevos sentidos, no simplemente de facultades para asombrar a los demás, sino simplemente para ser más conscientes de Dios en cada uno de los planos de la Naturaleza.»
El Hombre y las Facultades Psíquicas Superiores, conferencia 10 de junio de 1978.
«El universo que conocemos es eminentemente físico, objetivo, tangible. ¿Pueden aceptar ustedes siquiera como hipótesis el que existe un universo paralelo, y que este universo es subjetivo, y que, por lo tanto, no tenemos todavía desarrollada la mente para poder percibirlo?»
El Estudio de los Ángeles, conferencia 14 de enero de 1978.
Los Misterios de Shamballa. 1ª Edición electrónica, págs. 16 y 17.
«No se trata de tener mucho ni de tener poco, ni de ser rico ni de ser pobre, sino de ser desapegado… El deseo no está en este campo espiritual, por lo tanto, cuando dejas de desear es cuando las cosas vienen a ti, por ley de añadidura, por ley de afinidad magnética.»
El Sentido de la Entonación Mantrámica, conferencia 15 de Octubre de 1981