¿Dónde está el Cristo interior?

Interlocutor. — De todas formas has hablado e insistido muchas veces sobre el tema de la atención, entonces yo creo que en todos estos puntos que has estado comentando, en esa meditación que también has explicado, es la atención para hacer ese camino, ¿no?


Vicente. — Naturalmente. Cuando decía, por ejemplo, que no hay que hacer resistencia a los acontecimientos, me refería a que hay que observar los acontecimientos, no hay que rehuirlos, pero no hay que luchar contra los acontecimientos, no hay que luchar contra nada, porque la lucha forma parte del problema, dense cuenta. Entonces, si dejamos de luchar, el problema no tiene consistencia para que tú puedas resistirlo, desaparece, se esfuma.

Dense cuenta de algo muy importante, estamos aquí tratando de buscar algo que tenemos, y si se dan cuenta de que buscar algo que sabemos que lo tenemos dentro, el problema de buscar algo que es nuestro propio ser. Pues bien, tienen ustedes una noción de este ser, que aparentemente se ha perdido, cuando están muy atentos, cuando están observando serenamente las cosas, cuando tienen serenidad en el corazón y no luchan, entonces, sin darse cuenta, sin pretenderlo siquiera, están entrando en el misterio de la soledad, pues se nos dice que si vino el Cristo fue para redimirnos, yo creo que vino para testimoniar estos estados que el hombre forzosamente tiene que atravesar

Conferencia 1 de abril de 1981

 

«La noche oscura del alma»

Xavier. — Entonces, ¿cuál es la analogía, siguiendo el mismo ejemplo, de la subida del Monte Tabor a la propia conciencia?

Vicente. — Bien, cuando la persona ha comprendido que todo está en todo, que tiene sus cuerpos vencidos, sojuzgados o controlados, se le abre la meta de la renuncia total porque aquel punto de luz todavía tiene un misterio, que es el desapego de la propia luz. Dense cuenta, el hombre está ascendiendo de deseos en deseos hasta llegar a un punto culminante, este punto le llamamos Dios. Bien, ¿qué es lo que separa al individuo de la conciencia de Dios?, ¿no será la idea del propio Dios?, ¿no será el deseo de Dios? Pues bien, cuando llega al punto final en esta etapa trascendente de la Transfiguración se abren las compuertas de la mente, del corazón, y entra en un sendero muy oculto pero que es totalmente nuevo dentro del cual el antakarana individual ya no sirve, porque se pierde dentro del árido desierto del gólgota, porque entonces el individuo debe renunciar a la propia gloria alcanzada. Claro, esto es para nosotros, ¿verdad?, pero, me has hecho esa pregunta. Y cuando el individuo tiene que renunciar a aquello por lo cual ha luchado en toda su existencia, entra en lo que llamamos: la noche oscura del alma. Este misterio de soledad que no todos los discípulos saben afrontar, ni todos los esotéricos comprender, porque se halla dentro del misterio de la propia existencia. En aquel momento en que el hombre renuncia a la luz: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”, o   “todo se ha consumado”, entonces, el individuo renuncia a la luz, y entonces se convierte en la luz.

¿Se dan cuenta de lo difícil que es llegar a la Divinidad? Hasta aquí se han utilizado palabras más o menos claras, más o menos convincentes, pero, ¿qué pasará cuando se nos diga en cierto estado mental y espiritual?: “Debes renunciar a todo aquello por lo cual has luchado durante tantas vidas”. Llega un momento de gran confusión interior, ¿verdad? Yo he estado en este misterio de soledad, y también les digo otra cosa: cuando ustedes tengan soledad no la rehuyan, no busquen distracciones, afróntenla ustedes con toda claridad, con toda percepción, con toda penetración, con absoluto convencimiento, pues entonces hay una posibilidad de que pasemos rápidamente por este árido desierto y la soledad se transforma en la compañía del propio Dios.
 
Conferencia 1 de abril de 1981

 

Una nueva conciencia

Yo les estoy diciendo y soy reiterativo: apártense del ruido, busquen la quietud, ampártense en el silencio, porque es aquí donde está la Paz del hombre, por lo tanto vayan ustedes siempre donde exista quietud; no permitan que se entrometan dentro de ustedes las fuerzas de los acontecimientos temporales, los ruidos discordantes, los malos pensamientos, la ola pornográfica dentro de la cual estamos inmersos; y que adquiramos en consecuencia, la gloria de la acción creadora; que dejemos de imitar, que podamos construir, y para crear hay que empezar aquí y ahora. 

No crearemos con la secuela, con el rosario de recuerdos del pasado, que han creado confusión y todos los males que vemos en la sociedad. No pensemos en un futuro de promisión porque estamos aquí, pensemos en el presente, estamos en el presente, no estamos ni antes ni después, estamos ahora. ¿Y cómo estaremos aquí y ahora si no estamos muy atentos? Siempre será el mismo mensaje. ¿Quieren ustedes comunicarse con el Ángel Solar? Estén en el presente. ¿Quieren establecer contacto con el Maestro? Vivan el Eterno Ahora. ¿Quieren ustedes ponerse en contacto con las fuerzas divinas de la naturaleza? Estén en silencio… y solamente estarán en silencio cuando vivan aquí y ahora, ni antes ni después; el pasado y el futuro son ilusión, sólo hay una realidad y esta realidad es el presente; este presente exige toda nuestra atención y hay que volver al presente constantemente. Cuando nos demos cuenta de que la mente se va al pasado, vuelvan al presente; cuando se va al futuro, vuelvan al presente. Hasta que el presente sea espontáneo, sin esfuerzo, como los Maestros, como los grandes discípulos, pues el germen del Maestro, el germen del propio Dios está en nuestro corazón.

La Venida del Instructor del Mundo

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Dense cuenta, hablamos de conciencia individual, pero, tal como dice el Maestro Tibetano: del nacimiento del desapego tiene que surgir una conciencia nueva en la vida de la humanidad. Esta es la conciencia social de nuestros tiempos, en que el hombre cuando está afanosamente ligado a su propio ser, está utilizando el antakarana individual y, naturalmente, sin darse cuenta, es algo separativo, hablo siempre en  términos de síntesis. No voy a explicar ahora cosas que están ya en los libros esotéricos, sino que cuando llega este punto de fricción o de explosión de vida interna del individuo, cuando asciende el nivel de la conciencia, existe al mismo tiempo una conciencia social plenamente despierta, y el hombre no puede ser jamás antisocial, no puede dejar de amar a sus semejantes, no puede dejar de amar ninguna de las cosas creadas por la Divinidad, está en aquello, es aquello, vive en aquello, y por primera vez sabe el significado íntimo de aquella gran frase: En Él vivimos, en Él nos movemos y en Él tenemos el Ser, que cualifica la vida de cualquier iniciado, que es al propio tiempo un testigo de la Luz y un servidor del Plan.


Conferencia 1 de abril de 1981

 

Reedición electrónica 9º libro

Estimados amig@s…nos complace informaros de la publicación oficial de la edición electrónica del 9º libro de Vicente Beltrán
Anglada, Los Ángeles en la Vida Social Humana, En este tercer volumen sobre “Tratado Esotérico Sobre Los Ángeles” también hemos incluido las ilustraciones que acompañan al libro original.

Este tercer libro viene a ser como una síntesis de los dos anteriores, aunque haciendo un énfasis especial en la necesidad urgente de que los seres humanos de cierta comprensión espiritual establezcan contacto inteligente con los Moradores del Espacio, designación esotérica de los Devas en su multiplicidad de especies y jerarquías. Desde estas líneas os animamos a realizar los necesarios esfuerzos para que esta síntesis de poder espiritual sea una realidad en nuestros días..

El Equipo de la
Asociación

 

La Ley de Fraternidad, la tarea más noble

Vamos a cerrar con unas breves notas el ciclo de este estudio oculto que hemos titulado en su totalidad «Un Tratado Esotérico sobre los Ángeles». Estamos seguros que durante el curso del mismo muchos y muy sinceros aspirantes espirituales habrán logrado comprender más claramente que antes los objetivos básicos que persigue la investigación esotérica, la cual debe culminar virtualmente en la perfecta comprensión del mundo oculto y en el sentido anhelo de aproximación a todas y cada una de las infinitas vidas, mayores y menores, que lo integran. Creemos sinceramente también que después de leer este Tratado el aspirante espiritual se sentirá más dispuesto para penetrar en las profundidades místicas de su ser, en un intento supremo de descubrir en aquellas divinas interioridades el brillante hilo de Luz que enlaza mágica y misteriosamente su vida individual con todas las corrientes de vida del Cosmos. La comprensión exacta de la ley de Fraternidad y de sus eternas motivaciones en la vida del hombre es la meta inmediata de todas las investigaciones ocultas, unas investigaciones que deberán culminar un día en la experiencia trascendente de la liberación del alma. No hay tarea más noble en la vida de un ser humano que el esforzarse por comprender a los demás, sabiendo que en ese término de los demás han de ser incluidos nuestros hermanos los Ángeles y todas las humanidades dentro y fuera del Universo que, a igual que nosotros, viven, piensan y sienten y están llenas de motivaciones ocultas hacia el Bien universal.

«La Ley de Fraternidad, la tarea más noble»