Pregunta.— ¿(…) el hecho de ser responsable en la vida, nos lleva a adquirir un discernimiento?
Vicente.— Sí, naturalmente, si hemos comprendido el valor de la responsabilidad; muchas personas creen que su responsabilidad es sentarse delante de una máquina de escribir y trabajar ocho horas o las que sean, pero la responsabilidad espiritual es que afluya de nosotros amor hacia todos los demás y una gran comprensión hacia ellos, aunque su proceder no nos guste. Si la humanidad estuviese sujeta al criterio de los hombres nunca se redimiría. Hay que tener la abundancia de amor de Cristo, por ejemplo, para amar a todos, sin sentirse ofendido por nada,(…) cuando se tiene esta efusión de amor, ahí está la responsabilidad. Cuanto más amor poseamos, cuanto más amor prodiguemos, más responsables seremos. No se trata de un asunto mental, la responsabilidad nunca es mental, siempre “es” dentro del reino del sentimiento creador.
El Misterio de las Comunicaciones Cósmicas, Barcelona, 14 de Mayo de 1988
Hay, un cierto velo en lo que hace referencia a las verdades que allí se comunican. La mente del discípulo recibe todo cuanto puede recibir y aunque la Voz del Maestro habla para todos, cada cual recibe lo suyo. Esto libra del peligro de la indiscreción, pues “quien más recibe, más siente aumentar dentro de sí el poder de la responsabilidad”.
Comprendan pues que sólo se puede decir aquello que es dado decir, lo cual es suficiente para estímulo espiritual de los aspirantes en el Sendero, capaces de recibir un entrenamiento parecido. Dentro del Ashrama existe una noble y leal camaradería que trasciende en mucho los límites de la mejor de las amistades en la vida personal.
Un interés común reúne a este grupo de servidores y una inmensa simpatía vincula sus corazones. El Maestro ilustra siempre sobre un tema específico, aunque siempre en conexión con el Plan jerárquico y la manera específica de llevarlo a cabo desde el humilde lugar en que la vida ha situado al discípulo. Una de las condiciones básicas de la enseñanza es la intensa “expectación” que se produce cada vez que habla el Maestro.
INGRESO EN EL ASHRAMA Y SU COMPOSICIÓN
«¿Podemos estar tan indefensos, ser tan inofensivos, tan flexibles y adaptables que no conozcamos el miedo?»
«El miedo siempre demuestra cobardía ante la vida. Ahí está la cuestión. Una persona miedosa no puede ser inteligente, el miedo niega la voluntad y la inteligencia, es retrotraerse hacia el pasado trascendido, es regresar, no a las fuentes espirituales, sino a las fuentes de la materia, porque la materia como es más densa nos da más seguridad. Cuando perdemos gravitación, cuando vamos ascendiendo, entonces, empieza la lucha, es el deber del discípulo que no encuentra seguridades, está indefenso, ahí está la gloria del discípulo: “Estar completamente indefenso ante cualquier situación”. Es lo que decía el Señor Buda: “El hombre perfecto vence sin luchar”.»
El Fracaso de Nuestra Era Técnica, conferencia en Barcelona, 9 de Enero de 1988
“Resumiendo el proceso de La Gran Invocación en relación con sus fuentes de procedencia, podemos decir que su gestación tuvo un origen cósmico debido a una gran necesidad mundial, a una crisis dentro de la Jerarquía y a la invocación planetaria del Señor del Mundo con respuesta solar, es decir, del propio Logos o Dios del Universo…”
Los Misterios del Yoga, capítulo XII.
Cuando empezaba a recitar la Gran Invocación, una fórmula de gran poder que siempre me conectaba con la energía de los Altos Lugares, ruidos por todas partes de la habitación me impedían coordinar las distintas estrofas de la misma. La imagen de Cristo que habitualmente percibía con gran nitidez y me servía de luminoso punto de referencia en mis meditaciones, era suplantada por imágenes horribles y bestiales.
La vida de un discípulo no es, sin embargo, una vida común y corriente, entendiendo por ello un plegamiento sin lucha y sin resistencia al fluir de lo habitual es, por el contrario, una vida de esfuerzo y de sacrificio que ha de conducir a la perfecta integración espiritual. Como se dice muy bien en ciertos textos sagrados relativos a la vida de un discípulo en encarnación física: “La peor tentación es vivir sin tentaciones”, pues la tentación hace surgir a flor de conciencia las debilidades ocultas del discípulo
Desde un buen principio os advertí y continuaré insistiendo sobre este punto, de la necesidad de prestar una muy profunda y serena atención a todas mis palabras, no porque sean mías, sino porque representan la Verdad que surge de la experiencia del contacto con las Entidades planetarias que guían el destino de nuestro mundo. En la atención -cuando es realmente profunda y expectante- se realiza una gran transmutación psicológica. El «yo inferior» deja de ser, para darle paso al «Yo superior», cuyo destino, como iréis comprendiendo progresivamente, es netamente iniciático, pues se basa íntegramente en el Servicio y en el Sacrificio que, junto con el conocimiento oculto, forman el gran triángulo de la realización individual.
Diario Secreto de un discípulo, págs 38 y 39 Editorial Sirio
“…en el hecho de vivir serenamente expectantes en el tiempo estamos viviendo la conciencia Crística, no como una entidad histórica sino como un hecho real.»
« ¿Qué dijo Él al abandonarnos aparentemente hace 2.000 años? Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos, no dijo: yo estaré con vosotros físicamente; dijo: estaré con vosotros, la garantía no está en el hecho histórico sino en el hecho místico. La afirmación de que Él está en nosotros y que es en nosotros que tenemos que revelarle.
Cristo vendrá para la gran masa sólo, nosotros debemos preparar el camino en nuestro corazón para que Él pueda dar Su mensaje, sea en el nivel que fuera, sea cualquiera el cuerpo que haya elegido, o sea cualquiera el estado de conciencia mediante el cual deberemos reconocerlo y para esto tendremos que estar muy atentos y apercibidos, tendremos que mantener encendida la llama, no hagamos como las vírgenes que se olvidaron, que se durmieron y se apagó la llama de las linternas con que lo estaban esperando.
Si mantenemos encendida la Fe y la Esperanza de la llama en el ideal Crístico, Cristo vendrá, no importa cómo, cuándo ni dónde, esto no tiene mucha importancia, es simplemente un hecho histórico, pero si vive Cristo en nuestro corazón ya jamás lo perderemos, si viene sólo como hecho histórico quizá lo perderemos porque el hombre suele olvidar las cosas grandes.”
El Movimiento de Perfección, conferencia en Argentina, 20 de Octubre de 1985.