El camino iniciático de la nueva era

No sé si os habéis dado cuenta, con exactitud, de lo que es la Serena Expectación. No es una simple palabra, es el camino iniciático de la Nueva Era. La mejor de las meditaciones es la Serena Expectación, es aquel esperar constantemente lo nuevo que puede surgir de nosotros o descubrir dentro de los acontecimientos del tiempo. Estoy seguro que todos habéis tenido momentos de Serena Expectación, ha venido espontáneamente, sin esfuerzo, provocado quizá por una serie de energías contenidas dentro del corazón y que han ido desenvolviéndose hasta aquel punto que llega a penetrar en el recinto de la mente, entonces, la mente, por aquel estímulo que surge del corazón va ampliando sus perspectivas; no es la mente normal, yo diría que es la mente natural, sin deformaciones, sin esfuerzos, y esta es una de las grandes asignaturas que recibimos en los ashramas de la Jerarquía.

La Serena Expectación. Conferencia Barcelona, 15 de mayo de 1988

Libertad

«Yo creo que el hombre, en la Nueva Era, en esta Era de Acuario, debe ser muy libre, libre hasta la exageración, si me lo permiten, libre para sentirse más allá de la sociedad de consumo, de cualquier organización que quiera manipularle, de cualquier tensión del ánimo, de cualquier estudio incluido el esotérico, ¿por qué?, porque lo que interesa no es el estudio sino que lo es el comportamiento, y siempre hemos dicho lo mismo: que esotéricamente se ve la luz del comportamiento más que la luz del conocimiento…»

Introducción al Misterio de los Siete Rayos, conferencia 12 de junio de 1976.

 

 

 

Tensión Creadora

«De manera, que al decir que no hay que esforzarse, no hay que pasarse al extremo de decir que hemos de quedar pasivamente esperando que venga a nosotros los bienes del Espíritu Santo, sino que hay que vivir en un estado de tensión creadora. No se trata de estar pasivamente a la espera de algo que no conocemos que ha de venir, sino a la silente espera de los bienes inmortales, sabiendo que tienen que venir por ley, para responder adecuadamente a los efluvios que van surgiendo de nuestra Mónada espiritual, encubierta por tantos velos de materia, de sustancia etérica  de los cuerpos sutiles, y trabajar así siempre en un sentido creador.» 

La Serena Expectación, conferencia 15 de mayo de 1988

Devoción

«Si somos devotos, la devoción es extraordinaria, pero no podemos prestar la devoción a las cosas pasajeras, depositemos el corazón en cosas grandes y elevadas para poder salir así de este sentido limitador de la vida, …»

Introducción al Misterio de los Siete Rayos, conferencia 12 de junio de 1976.

El verdadero desarrollo espiritual

La conciencia ashrámica no presupone que se haya establecido una mayor evolución espiritual, sino simplemente que ciertas células del corazón o del cerebro hayan sido virtualmente desarrolladas y puedan recordar fácilmente las experiencias ashrámicas. Un discípulo puede pertenecer durante años a un Ashrama de la Jerarquía y no tener conciencia física de ello. El verdadero desarrollo espiritual se demuestra siempre como “impersonalidad” y escapa sutilísimamente de la ostentación y de la espectacularidad.

El verdadero desarrollo espiritual se demuestra siempre como «impersonalidad» y escapa sutilísimamente de la ostentación y de la espectacularidad. Por ejemplo, el Maestro trabaja siempre desde los niveles ocultos. El que mundanamente obtiene reconocimiento es el discípulo, el testigo objetivo y concreto del trabajo a desarrollar aquí en la Tierra. Para él es la gloria y también el fracaso. El Maestro, desde los niveles subjetivos se limita a inspirar y a observar. En la Jerarquía se prescinde, por tanto, de los absurdos prejuicios sociales, los cuales quedaron atrás, muy atrás, borradas sus huellas por la humildad del servicio y por la responsabilidad del Plan…

Mis experiencias espirituales. VBA. 1ª edición electrónica, pág 91.