Serena Expectación : Norte y guía en esta Nueva Era

En un principio, cuando Krishnamurti después de ser presentado como un Instructor del Mundo, empezó a dar su verdadero mensaje, un mensaje típicamente de Agni Yoga, del 1er Rayo, el mundo no podía aceptarlo porque establecía un nuevo tipo, digamos, de acercamiento a la verdad: ya no se trataba de buscar la verdad a través del conocimiento, a través de la disciplina, o a través de cualquier ejercicio, y fijaos bien que Krishnamurti siempre dice: “Observad muy profundamente”. ¿Y cómo puede ser que una mente cargada de problemas, cargada de conocimientos, por esotéricos que sean, penetrar en el silencio en donde está la verdad? Es imposible; por lo tanto, lo que preguntaba Ana, no sé si está atenta ahora a lo que estoy diciendo, lo que estabas preguntando tú tiene que ver precisamente con esto, fijaos si es fácil perder la atención. Entonces, si Dios perdiese un poco de atención el Universo se desharía enseguida. Si alguna vez tenéis silencio en el grupo es porque estáis atentos. Cuando se produce aquel silencio expectante que decís: “Yo no lo he provocado y sin embargo está ahí”, es porque hay una observación interna que se está realizando. No diré que se ha llegado a la perfección de un estado, pero que existe un tremendo empeño en lograr ese estado. Pero, claro, el fin y el principio deben ser la misma cosa; si queréis el silencio, debéis mantener la mente en silencio y ya a pasar a otra cosa. Para pasar al silencio hay que estar muy observantes, muy atentos, muy expectantes. La expectación, según se dice en el ashrama, es una palabra clave para esta era. La expectación no tiene el significado digamos muy claro para la mente occidental. Pero expectación significa al mismo tiempo observación, profundidad; y dentro de esto una sutileza de discernimiento, del cual no hacemos conciencia, porque si estamos conscientes en el discernimiento es que tendremos también materia mental que utilizar, y tendremos que estar muy atentos en el discernimiento para que el discernimiento no nos atraigan a la mente, a la acción, digamos de la confusión mental. Es decir, es algo que yo creo que lo hemos dicho tantas veces que puede parecer incluso un contrasentido volverlo a repetir; sin embargo, es lo que ha de constituir vuestro norte, vuestra guía, vuestro todo. Así se me fue confiado a su debido tiempo y así lo he conseguido yo. Para mí la serena expectación tiene un sentido, un sentido absoluto; me permite controlar el pensamiento a voluntad, porque el pensamiento viene a ser nada más y nada menos que un instrumento, igual que la mente, y dentro de la mente, como un instrumento mayor, pequeños instrumentos dentro de esta máquina mental que debe ser nuestro instrumento, el que podamos utilizar, que podamos pensar y dejar de pensar a voluntad. Y esto que parece la gran dificultad es sin embargo la técnica perfecta de la Nueva Era.

Conferencia 28 junio 1984

 

 

Profunda atención a nuestros problemas

Así que la mente ideal desde el ángulo de vista muy esotérico es la mente completamente vacía. Y diréis: ¿Qué pasa con la mente vacía?… Simplemente que está bajo el poder o bajo el control del pensador, lo cual no ocurre cuando está pensando, a menos que el pensador decida pensar o decida utilizar un grupo de pensamientos para dar forma a una idea, que puede ser una idea arquetípica. Pero daos cuenta que cuando mejor os encontráis es cuando estáis en silencio, cuando estáis ensimismados podíamos decir, cuando la mente queda completamente vacía, no hay divagación y entonces existe la plenitud del pensar, y el pensador está dentro del centro de la mente, porque no hay ningún pensamiento que altere su propia radiación. Y a un lado muy pequeño de la mente existe el bagaje subconsciente que es lo que utiliza el pensador cuando quiere pensar, tiene esa facultad de pensar que utiliza el propio Dios. Entonces cuando estamos pensando, o somos pensados, mejor dicho, porque no podemos alterar el pensamiento, no podemos controlarlo, estamos sujetos al pensamiento, entonces sucede que vamos en busca de disciplinas. Pero, la Nueva Era no da disciplinas, solamente se le pide al discípulo que observe atentamente el problema, y el problema puede ser mental, puede ser emocional, puede ser físico. Parece una idea paradójica que la observación profunda de un problema pueda liquidar este problema. No sé si habréis hecho alguna vez la experiencia de examinar un problema en el nivel que sea con toda la intensidad de vuestro corazón y ver después lo que sucede. Es una experiencia realmente importante; y no podéis penetrar muy dentro del sendero si no observáis atentamente vuestros problemas, porque la observación es la única manera de liquidarlos. Peguntaréis quizá: ¿y la acción?, ¿qué entendéis por acción?, ¿liquidar un pensamiento utilizando una disciplina, utilizando medios mecánicos, medios físicos, medios mentales, medios emocionales? La atención es la base del propio pensamiento, de la propia idea, del propio arquetipo, porque está enlazada con el propósito de la Divinidad, lo cual significa que la atención profunda está conectada con Shamballa, y no tanto con la Jerarquía. La Jerarquía permite todavía para los discípulos en los ashramas del cuarto Rayo, o del segundo y del sexto, de utilizar en cierta manera materia emocional; pero tendrá que ser una materia tan delicada que la imaginación no altere el rumbo de la intención del Yo, que es un reflejo de la intención del propio Creador.
 
Conferencia 28 junio 1984

 

¿Responderemos al dictado crístico?

 Interlocutor. — Yo quería hacer referencia a lo que ha dicho anteriormente, el simbolismo del Cristo de que “yo volveré y todos me verán”, es decir, que la doctrina de Cristo no ha sido enseñada ni expuesta, Él dijo: “yo volveré y todos me verán”, esto es un símbolo porque lo que hemos pasado es la época de crisis que Él también enseñó, lo que el hombre tenía que pasar crucificado, pero lo que Él dijo, su verdad, su  doctrina, ésta aún tiene que venir, pero que esto que vendrá en la época de Acuario, cuando venga la luz será la doctrina de Cristo que no la sabemos, la doctrina de Cristo que será la que Él dice: ”Yo volveré y todos lo verán”, esto es simbólico, su verdad, su doctrina, que no sabemos nada referente a lo que ha dicho aquí Leonor, no sé, ¿qué te parece?

Vicente. — Bueno, puede ser así. Esperemos que venga, pero no vendrá si somos como ahora, si no cambiamos, porque, fíjense bien, la venida de un Avatar de la categoría de Cristo exige un trabajo de preparación de muchas épocas, no viene así, “voy a presentarme a ver qué pasa”, no. Se realizó con Cristo, un gran experimento, digamos, cósmico, y fracasó, lo vemos que ha fracasado, un momentito, cuidado y estén atentos a lo que voy a decir: no ha fracasado el Cristo, ha fracasado la humanidad, cuidado con esto, entonces, la Jerarquía, Shamballa, las fuerzas cósmicas que operan a través de estos dos centros, planearon la venida del Cristo como planean la venida de los grandes Avatares, viendo las posiciones cíclicas de los astros, contando con grandes ángeles y arcángeles con ciertas energías que provienen precisamente de aquellos astros, ¿y qué pasa?, siempre se encuentran con que la humanidad no responde, entonces cuando se refiera en todos los manuales de tipo teosófico, de tipo esotérico haciendo un énfasis sobre la venida de Cristo, hay que ser muy precavidos y pensar primero: ¿estoy preparado para que Cristo penetre en mi corazón? Solamente esta pregunta debe de llevar a nosotros a la conclusión de que no depende enteramente de Cristo, de la Jerarquía, o de Shamballa, y ni del Logos Planetario, ni aún del Logos Solar, sino que depende única y exclusivamente de la humanidad el que un esfuerzo creador como puede ser la venida de un Avatar tenga un éxito, y entonces este éxito sea aprovechado para la continuidad apostólica de los Hijos de Dios, tal como se dice en todos los manuales bíblicos que conocemos, y que en esto tienen razón, la continuidad  del proceso inmenso de la vida evolutiva que no conoce estancamientos, o no debiera conocerlos. Todo depende del ser humano, todo depende de la actitud del hombre frente a la vida, todo depende de la calidad de sus actividades, todo depende finalmente de su capacidad invocativa, de ese tremendo poder que lo  eleva a las más elevadas consecuencias cósmicas, y a partir de aquí automáticamente surge la respuesta del hombre aceptando el desafío, y si se acepta el desafío es que somos discípulos de Cristo, sea cual sea nuestra condición social, no hay que ser pescadores todos, pueden ser otra cosa ¿verdad? Bien, se trata de eso simplemente. ¿Responderemos al dictado crístico? ¿Y de qué manera responderemos? ¿Seremos capaces de vivir esa tremenda vida invocativa que nos exigen los tiempos? Depende de nosotros.

Conferencia 9 septiembre 1978

 

Atención y Voluntad de Dios

 Interlocutor. — Si utilizamos el tiempo hacemos la geometría típica, en cambio si se profundiza en el espacio la geometría es esotérica y viene la intuición y es cuando podemos alcanzar esos niveles ya cósmicos…
Vicente. — Entonces, fíjense bien, hasta aquí hemos crecido con la idea de que cuanto más poseamos, incluso en el reino espiritual, más valores espirituales tendremos, y resulta que es lo contrario, que para crecer en el mundo de Dios –si podemos decirlo así- hay que decrecer en el mundo humano, en el mundo psicológico; significa esto que debemos llegar a un estado de máxima simplificación, y cuando la mente del hombre está convenientemente simplificada solamente queda la glándula pineal actuante en el centro Coronario ¿para qué queremos más? Y desde la cúspide se ordena todo el contenido físico y psicológico de acuerdo con la Voluntad de Dios porque la Voluntad de Dios está en aquel punto. Una mente vacía, en el sentido creador de la palabra, una mente silenciosamente expectante, tal como he aconsejado al principio de la disertación como introducción a los misterios del reino, indica que la atención con la cual estamos tratando de abarcar el sentido de las cosas es tan profundo que ha desaparecido de nuestra mente la capacidad infinita de crear imágenes, podemos crear imágenes en otras dimensiones que viene a ser lo mismo, pero al menos nuestro cerebro tridimensional no puede captar ya nuestras experiencias internas. ¿Se dan cuenta del proceso? Si hay atención la mente se sosiega, se serena, queda expectante y en ese estado de expectación el hombre está desarrollando la glándula pineal, está proyectando el intelecto hacia la intuición, está unificándose, siquiera levemente, con la Voluntad de Dios, porque atención es sinónimo de Voluntad, y de Intención, que es el principio creador del universo.
 
Conferencia de 8 de septiembre de 1979

 

Observación de los pensamientos

Podíamos decir también que uno de los sistemas utilizados en ciertos ashramas es observar los pensamientos, observarlos simplemente, no adhiriéndonos a los pensamientos, porque la adherencia a un pensamiento lleva a la confusión mental, a la vorágine mental, al remolino, a esta fuerza impulsiva que deja la mente en poder de los pensamientos y entonces ya no se convierte en un instrumento del pensador. Pero si tenemos esta fuerza impulsiva en la mente, que es la intención, entonces puede cambiar radicalmente.
 
Un pensamiento vigilado, un pensamiento profundizado deja de ser, queda destruido porque todos están constituidos de substancia mental, entonces lo que hay que buscar es que el pensamiento no se adhiera a la substancia mental, y esto solamente puede hacerse cuando se examina el pensamiento, o el grupo de pensamientos, en profundidad, observándolos directamente.
 
Conferencia 28 junio 1984