Shamballa: El Centro máximo de Poder espiritual

La creación del Centro místico de SHAMBALLA, la consiguiente instauración de la Gran Fraternidad Blanca aquí en la Tierra, las particularidades desconocidas y profundamente secretas de este máximo Centro de poder espiritual, la índole de sus radiaciones magnéticas y sus dilatadas áreas de expansión etérica, constituyen el intento fundamental de este libro, cuyo objetivo único es introducir a los sinceros aspirantes espirituales del mundo, en algunos de los misterios planetarios que les propiciarán sin duda, en caso de hallar una adecuada respuesta en su corazón, la entrada en la gran corriente iniciática.

Sin embargo, los secretos o misterios que podrán revelarse en este libro, algunos de ellos entresacados de los infinitos arcanos de conocimientos ocultos contenidos en el AULA DE LA SABIDURÍA de SHAMBALLA, aún cuando se les considere como misterios menores desde el ángulo de vista de los Grandes Adeptos de la Gran Fraternidad, para los aspirantes y discípulos que establezcan contacto con los mismos, pueden constituir la base ideal para poder penetrar en el Umbral de los misterios mayores. Hay que tener en cuenta al respecto, que la línea progresiva de este estudio en pos del misterio de SHAMBALLA se prolongará sólo hasta aquel punto en el que la incapacidad del investigador de “ir más lejos”, o la prudencia espiritual, marcada por la intuición, tiendan un velo que le impida seguir adelante en sus investigaciones,… en bien de los propios aspirantes y en bien de la obra sagrada de la Gran Fraternidad, la cual ha de velar celosamente por la integridad del conocimiento que sólo ha de impartirse a las almas libres de prejuicios, ausentes de egoísmos y amantes de la Ley.

“Los Misterios de Shamballa” Ed electrónica 1, pág 18 y 19

El Poder de Dios en el Hombre

Con respecto al «poder» que el ser humano va adquiriendo en los distintos niveles evolutivos de su conciencia, hay que tener en cuenta que el «control de uno mismo», tal como corrientemente es enunciado en cualquier tratado psicológico o estudio acerca del Yoga, dentro del dilatado esquema de la evolución individual, es la base del poder o dominio sobre determinados grupos de devas los cuales, sin que el ser humano se aperciba, van creando a su alrededor aquellas situaciones ambientales que constituyen el Karma.
Podríamos decir, pues, que Devi Yoga empieza a actuar sobre el individuo en las primeras fases de su vida psicológica, en las primeras expresiones del Yoga en su existencia como ser humano hasta culminar en el estadio de perfección. Existe una continuidad de vida, de conciencia y de forma por doquier dentro del infinito océano del espacio donde se expresan los mundos, los Universos y las Galaxias y, habida cuenta de que el ser humano es una reproducción exacta de ese Misterio de Vida que da lugar a «una expresión de forma objetiva, a una incesante evolución de la conciencia y a la continuidad de un propósito creador», es obvio que sus razones íntimas son siempre de orden universal, expresando en todo momento un «poder» o karma de acción, que debe tratar constantemente de controlar e inteligentemente dirigir para evitar ser controlado o dirigido por aquél. Devi Yoga expresa en su acabada esencia el «poder» del hombre sobre el ambiente y sobre las circunstancias. Desde el individuo corriente al Adepto se extiende así una línea de poder o de acción kármica que cada cual debe tratar de conquistar desde su particular nivel de evolución, a fin de contribuir con su esfuerzo a la evolución del gran conjunto de la Naturaleza, el cual, por razones de la más acrisolada analogía «cumplirá su verdadera misión cuando el hombre haya cumplido la suya».
 

La luz del corazón: un mensaje de esperanza

Quisiera acercar a ustedes a la Gran Fraternidad. Que la Fraternidad Blanca y sus Maestros no fuesen para ustedes una ilusión, o el fruto del conocimiento impartido en los libros. Un libro se escribe y con el tiempo puede cristalizarse, porque ha quedado grabado ya, pero el corazón continúa marchando siempre, es por ello que los libros sólo contienen las verdades que contienen la semilla de evolución de cada época pero ustedes como espíritus no pertenecen a ninguna época, sino que van marchando, venciendo la  resistencia de las épocas. Ustedes son el movimiento de la Vida y es este movimiento, cuando ustedes no lo paralizan, que les lleva a la Gran Fraternidad Blanca; quiero significar con ello que desde aquí y ahora ustedes han de iniciar el principio de lo que será el advenimiento de la Nueva Era. Ustedes son la Nueva Era, son la paz, la fraternidad, la justicia; ustedes son todo esto, ¿no se dan cuenta?

Entonces, si tienen esta conciencia de grupo, jamás se sentirán limitados por ninguna estructura, porque las estructuras siempre encadenan al individuo que las ha construido y para vivir dentro de una estructura sin sentirse limitado por esta estructura, hay que ser muy inteligente. La inteligencia es un resultado del equilibrio entre la razón y el amor.

Cuando nos sentimos integrados realmente dentro del corazón y la mente está sirviendo de vehículo de la propia mente de Dios, lo cual significa que tendremos que efectuar dentro de la mente y el corazón una gran transformación; la transformación social, la creación de los ambientes, el triunfo de la democracia y de la libertad, no están fuera, sino dentro de ustedes. Si ustedes mantienen el ideal de libertad, de fraternidad y de justicia dentro del corazón, ustedes mantendrán una democracia estable porque lo externo depende de lo interno, siempre. El resultado de sus esfuerzos, gestados en un misterioso sufrimiento, ha traído como consecuencia la democracia que ustedes están gozando. Que la democracia establecida en la Tierra todavía no es perfecta, es obvio, el hombre todavía no es perfecto, pero marchamos hacia la perfección. Hay que ganarle a la vida por etapas. Las etapas de sufrimiento traen como consecuencia etapas de discernimiento puro, y éste enciende la luz del corazón que ha de convertirse en las rectas relaciones humanas.

 
«La venida del Instructor del Mundo» 1ª Edición electrónica, páginas 59 y 60.
 
 

 

La zona neutra, fuente de inspiración espiritual

Una zona neutra es en realidad un “intervalo creador” en la vida de la naturaleza, cualquiera que sea el lugar donde éste tenga lugar. Si lo aplicamos a la vida del ser humano deberemos lógicamente observarlo en la actitud psicológica y en las actividades desarrolladas a través de sus vehículos de manifestación, la mente, el vehículo emocional y el cuerpo físico. Un intervalo entre dos pensamientos, si es lo suficientemente extenso o dilatado, determina una zona neutra o vacía en la mente que permite la afluencia de ideas más abstractas o más sutiles.

Tal es el principio de lo que ocultamente llamamos inspiración. Sin embargo, y contra el parecer de algunos pensadores, en la inspiración no hay esfuerzo. Si para captar una idea superior hay que esforzarse o poner en movimiento la dualidad mental que crea el pensamiento, la idea alcanzada no tendrá jamás la eximia cualidad y pureza de la inspiración. Podrá ser genial, aguda o profunda, pero carecerá del dinamismo vital de los espacios intermedios. Este concepto puede ser aplicado a la generalidad de la expresión del pensamiento, en donde muy rara y fugazmente afluye la luz de la inspiración, porque la mente carece de zonas neutras o vacías, sin apenas intervalos entre la desordenada actividad de los diversos pensamientos.

Extracto del libro “Magia Organizada Planetaria” Ed electrónica 1, pág 72

 

El pequeño deber social de cada día

Los devas están ahí, pero nosotros no estamos aquí, sin pasar nunca allí, el problema es éste, y el problema social, el problema de la curación, el problema de las enfermedades, el problema de la política, la sociología, la filosofía, la religión, y todos los problemas, están basados en el desconocimiento que tiene el hombre del cuarto éter, porque el cuarto éter es el punto de destino de las energías que provienen del cuarto subplano del plano búdico, que es el plano de la fraternidad universal. De ahí la necesidad de que establezcamos primero contacto con los devas del cuarto éter para, progresivamente, ser conscientes de los devas del cuarto subplano del plano astral, del cuarto subplano del plano mental, y del cuarto subplano del plano búdico, es una escalera de Jacob inmensa. ¿Y por qué no podemos hacerlo? ¿Cuándo lo haremos? Cuando no nos preocupemos tanto de los pequeños problemas materiales, de los pequeños problemas familiares, de los pequeños problemas sociales y de los pequeños problemas mundiales, porque hay problemas inmediatos que no resolvemos, que es lo que la vida te está mostrando constantemente, es decir, que cuando hablamos del servicio, por ejemplo, pensamos ya en allende los mares lo que podemos hacer para ayudar a las personas que pasan hambre, o las personas que pasan dificultades, o la propia dificultad de los reinos inferiores, avasallados por el hombre. Y nos damos cuenta que la verdad del servicio, el legítimo, el original, el sintético, que está aquí, en cualquier momento del tiempo, es decir, que si se nos presenta un problema inmediato es éste el que interesa al esotérico, porque en su propio mundo trabaja en muchas dimensiones, pero aquí se debe primero a sí mismo, en el sentido de ordenar su vida de una manera creadora, se debe a la familia porque es su karma particular, se debe a su profesión para ser cada vez más consciente en su profesión, hay ángeles de las profesiones, lo tengo dicho, ser consciente también del mundo social que le rodea, pero lo que no puede hacer el hombre es fraccionar su vida de una manera despiadada como lo está haciendo, o, por ejemplo, hablando en términos espirituales de meditación, o de yoga, o de cualquier cosa, olvidando el pequeño deber social de cada día. ¿Qué mejor meditación, desde el ángulo de vista esotérico, que cumplir con su deber social?, que es el compendio de su vida personal, familiar, profesional y de grupo. Y a partir de ahí se nos ofrece unas perspectivas inmensas, algo que está más allá y por encima de nuestras concepciones actuales.
 
Conferencia de 30 septiembre de 1982
 
2 octubre 2008